Skoda Citigo, el urbanita checo que ofrece más de lo que se piensa

Juan · 10 junio, 2019
El Skoda Citigo propone a muy buen precio un más que decente utilitario urbano en el que no echarás en falta de nada; sin embargo, el éxito del Skoda Fabia lo relega casi al olvido

La más que conocida preferencia de Skoda por la practicidad tiene un gran ejemplo en su modelo más pequeño, el Skoda Citigo, un ubano muy interesante que el público obvia frente a la competencia. ¿Por qué? Puede que el desconocimiento, pero no cabe duda de que es más coche de lo que podría pensarse.

Emparentado con el SEAT Mii y con el ya descatalogado –al menos en España– Volkswagen Up!, el Citigo se ha encontrado con el rival en casa. El Skoda Fabia, mucho más coche en todos los sentidos, apenas difiere en cuanto a precio, por lo que el público, cuando busca un urbano tienden a ir a por los rivales directos de este, como el trío Citroën C1, Peugeot 108 y Toyota Aygo.

Diseño del Skoda Citigo

Con apenas 3 597 mm de largo, aprovechar todo el espacio disponible es primordial, por lo que el diseño exterior del Skoda Citigo esta muy condicionado por este factor. Voladizos y frontal corto, amplia zona acristalada y formas cúbicas son los ingredientes estéticos de este pequeño urbanita.

Skoda Citigo: frontal.
Frontal del Skoda Citigo.

No muy llamativo, lo más destacable son los antinieblas integrados en la parrilla, así como la opción de pintar el techo, los retrovisores y las llantas en color de contraste, y las cada vez menos usadas ventanillas traseras de cortina. Los grupos ópticos pueden contar con tecnología LED para la luz diurna.

Su carácter juvenil se deja ver en la colorida gama de tonalidades de la que dispone.

Habitabilidad inusual

Sus formas cuadradas permiten un amplio interior pese a sus cotas tan limitadas. Cuenta con espacio holgado para cuatro ocupantes y un maletero de 251 litros de capacidad. Además, suma numerosos y amplios huecos portaobjetos repartidos por todo el habitáculo.

Skoda Citigo: interior.
Interior del Skoda Citigo.

Este interior, por economía, prescinde de materiales de gran calidad. Más allá de las molduras de colores y la posibilidad de pintar parte del habitáculo en beige, todos los materiales son plásticos duros de tacto rugoso. Al menos visualmente cumple, y los ajustes son correctos.

Ergonómicamente hablando, el Skoda Citigo reúne todos los controles en un módulo situado en la parte central del salpicadero. Tanto la radio como la climatización comparten protagonismo en este espacio, el cual queda presidido por el Skoda Move&Fun donde conectar el smartphone.

Por su parte, el cuadro de instrumentos es de fácil lectura, con indicadores de velocidad, revoluciones, gasolina y una práctica pero desfasada pantalla multifunción monocromo en la que consultar más información sobre el estado del vehículo.

Gama mecánica del Skoda Citigo

Un modelo cuyas pretensiones no van más allá de pequeñas excursiones a las afueras y cuya demanda no es muy boyante no puede permitirse una holgada gama mecánica. En el caso del Skoda Citigo todo se reduce a dos motorizaciones de gasolina basadas en un único propulsor 1.0 MPI de tres cilindros.

Skoda Citigo: trasera.
Trasera del Skoda Citigo.

Este propulsor atmosférico ya pudimos catarlo en la prueba del Volkswagen Polo 1.0 EVO, donde desarrollaba unos 85 CV. Sin embargo, para el checo –que es considerablemente más ligero– se ha decidido limitar sus prestaciones con versiones de 60 y 75 CV, ambas con cambio manual de 5 velocidades, con opción al automático ASG en los dos.

Con tan poca cilindrada y un par motor de solo 95 Nm, queda claro que el motor no es dado a muchas alegrías, aunque a bajas vueltas proporciona mayor fuerza que la anterior generación de motores 1.0 MPI como el que montaba el SEAT Arosa, donde ofrecía 50 CV y menos de 90 Nm de par.

Sus apenas 930 kilos en orden de marcha y la escasa potencia permiten un consumo medio de 3,8 litros en la variante de 60 CV.

Además de estas motorizaciones de gasolina, la firma pondrá a la venta en unos meses el Skoda Citigo-e iV, la versión eléctrica que llega con más de 200 kilómetros de autonomía y la etiqueta de ser el primer eléctrico de la marca checa.

Precios y mejores extras

El Skoda Citigo está disponible en nuestro mercado en versiones de tres y cinco puertas, con una diferencia de 320 euros entre ellas a favor del tres puertas. Dispone de cuatro acabados: Active, Ambition, Style y Monte Carlo, este último con numerosas mejoras estéticas para mayor deportividad visual.

El acabado Style solo puede asociarse a la motorización más potente, de 75 CV.

Todos pueden combinarse con el cambio automático por un extra de 740 euros. Seleccionando la carrocería más económica, motor de 60 CV y cambio manual, las tarifas quedarían de la siguiente forma:

  • Citigo Active: desde 8 810 euros.
  • Citigo Ambition: desde 10 480 euros.
  • Citigo Style: desde 11 510 euros (75 CV).
  • Citigo Montecarlo: desde 11 740 euros.

Con un catalogo de opciones más que completo, nuestra recomendación pasa por un Citigo Ambition con motor de 75 CV y un buen número de extras, un producto muy competente que con descuentos incluidos rondaría los 12 000 euros.