SEAT Arosa Racer, una pequeña bomba atómica que quedó en nada

Juan · 5 enero, 2019
La verdad es que viendo las fotos del prototipo Seat Arosa Racer, con la potencia que se pensó y su bajo peso, seguro que hubiera resultado una experiencia de conducción realmente curiosa e interesante.

Aprovechando el lanzamiento del restyling del Seat Arosa, en septiembre del año 2001 conocimos el SEAT Arosa Racer, un interesante urbanita de corte deportivo. No pasó a producción, en parte por su planteamiento extremo, además de porque su hermano, el Volkswagen Lupo GTI, no estaba vendiéndose como se había previsto.

Presentado en el Salón de Frankfurt del año 2001, hubiera sido un complemento perfecto para la gama más deportiva de SEAT.
Por aquel entonces ya existían los Cordoba Cupra, Ibiza Cupra y Leon Cupra, así que un hermano pequeño con el que completar el repertorio no era mala idea. Lamentablemente, todo fue un sueño fallido.

El diseño distintivo del SEAT Arosa Racer

Estéticamente hace gala de un diseño distintivo, mucho más deportivo y sugerente que los modelos convencionales. Por ejemplo, el parachoques frontal va ahora más bajo, y cuenta con tres entradas de abertura de refrigeración. Además, va rematado con un splitter inferior hecho de plástico.

En sus laterales, lo más destacable es el juego de llantas OZ ligeras de 15 pulgadas de y los intermitentes oscurecidos. Un punto en contra es que ni siquiera cuenta con lunas tintadas. Viéndolo por la otra parte, así se puede observar claramente el habitáculo tan deportivo de esta versión.

Seat Arosa Racer: zaga

SEAT Sport intervino en su desarrollo, la encargada del departamento de carreras de la firma española.

Para completar el conjunto exterior, el parachoques trasero cuenta con una extensión que hace las veces de difusor. También luce un atractivo alerón sobre el portón del maletero, así como una espectacular cola de escape central.

En su momento llamó la atención la libre del SEAT Arosa Racer, ya que su combinación de colores era cuanto menos curiosa. Sobre una base de color rojo, el techo, retrovisores y llantas iban pintadas en blanco. Así, lograron un aspecto más parecido al de un coche de rally que uno de calle.

No falta la parrilla central con borde cromado y el emblema Racer a un lado.

Mínimo equipamiento y peso

La reducción de peso fue un elemento importante en el desarrollo de este prototipo; se suprimió la mayor parte del habitáculo para quitarle kilos. Un ejemplo de esta dieta es su tapizado interior, que solo abarca las plazas delanteras, las cuales gozan de asientos baquet con arneses de cuatro puntos.

Por el camino, se quedaron las plazas traseras; su lugar lo ocuparon la rueda de repuesto, una barra  gruesa de torretas trasera y un extintor de incendios. Entre el equipamiento disponible, destacaba el aire acondicionado, la radio con CD, el volante de cuero y alcántara y un nuevo pomo de la palanca de cambio.

El Arosa más potente

La gama del SEAT Arosa contaba con un tope de gama con motor 1.4 16v de 100 CV, pero en el caso del SEAT Arosa Racer se tomó el motor del Lupo GTI. Se trata de un motor 1.6 atmosférico, cuatro válvulas por cilindro y 125 CV de potencia a 6 500 rpm. Aceleraba de 0 a 100 km/h en 8.3 segundos.

Seat Arosa Racer: interior.

Gracias a su bajo peso, de apenas 900 kilogramos, se afirmaba era capaz de alcanzar los 207 km/h de velocidad punta, limitado por las relaciones de su caja de cambios manual de 6 velocidades. En realidad, toda la potencia la transfería al asfalto satisfactoriamente gracias a unos generosos ‘zapatos’, con medidas 195/45 R15 y con llantas ultraligeras.

Se habló de las pobres ventas del VW Lupo GTI como argumento para no fabricar el SEAT Arosa Racer, pero quien sabe si fue para no desprestigiar el apellido GTI. Hay que tener en cuenta que el Arosa y el Lupo eran en esencia el mismo coche. Asi, ofrecer más deportividad que un GTI en la misma plataforma pudo no sentar bien.

Arosa Sport FR

Un prototipo tan interesante como el SEAT Arosa Racer no podía quedar en nada. En Italia se comercializó el Sport FR, una versión exclusiva basada en el modelo Sport 16v. De este tomaba la motorización 1.4 de 100 CV, aunque esta no recibió ninguna mejora. Todos los cambios fueron puramente estéticos y en su equipamiento.

Disponible en colores gris o negro, el techo y los retrovisores iban pintados del color opuesto al seleccionado. También incorporaba cromados en las parrillas frontales, carcasas de los antinieblas y reflectores traseros. En cuanto al equipamiento de serie encontramos el tapizado en cuero, pedalier de aluminio y una radio Sony.