Bentley Flying Spur 2020, el lujo materializado

Alberto Fuentes · 30 junio, 2019
El nuevo Bentley Flying Spur 2020 es uno de esos vehículos que hacen corrillos a su alrededor, y es que su estética y su tamaño son dignos de contemplar

La firma británica renueva por completo su buque insignia de representación: el Bentley Flying Spur 2020. Esta descomunal berlina de cuatro puertas y 5,32 metros resume a la perfección el sentido de la palabra ‘lujo’.

Sus principales rivales son el Rolls-Royce Ghost y el Mercedes Clase S Maybach, pero también son capaces de arrebatarle ventas los ‘modestos’ Audi A8, Mercedes Clase S y BMW Serie 7, todos ellos en sus versiones largas.

Diseño exterior del Bentley Flying Spur 2020

Bentley siempre ha hecho coches de una calidad suprema y con todo lujo de detalles, pero ahora, además, cuentan con una estética que abre bocas a su paso. Ya su tamaño impresiona, pero su diseño es capaz de ofrecer pinceladas deportivas en un vehículo que ocupa por dos.

El frontal es muy aerodinámico y copia parte de la estética del Continental GT, por lo que sigue contando con los faros dobles redondos, aunque infinitamente más estilizados que en los modelos precedentes.

Trasera del Bentley Flying Spur 2020.
Bentley Flying Spur 2020, trasera.

Lateralmente salen a relucir cada uno de los centímetros de su carrocería, pero cabe destacar la linea a la altura de la cintura que luce sobre el eje trasero; es un trabajo de diseño espectacular…

La parte trasera es la encargada de mantener a buen nivel ese estilismo inglés que lleva desde hace décadas, pero una vez más hay que quitarse el sombrero por lo bien proporcionado que está este Bentley Flying Spur 2020, mucho más que los A8 o Clase S de batalla larga.

Diseño interior

El siglo XXI ha llegado ya a Bentley, y el interior del Flying Spur tiene sitio para la modernidad de una enorme berlina actual y el estilo que todo Bentley debe mantener; no es un coche que invite a ser conducido con camiseta…

Interior del Bentley Flying Spur 2020.
Bentley Flying Spur 2020, interior.

Las maderas nobles y el cuero de calidad envuelven todo el habitáculo. La instrumentación, por su parte, es digital y se puede leer a través de una pantalla de 12,3 pulgadas, que se combina con la central, escondida cuando el coche está apagado.

Por supuesto, cuenta con cargadores inalámbricos para los teléfonos móviles, entradas USB y todo lo que puedas necesitar, tal y como puedes encontrar en toda berlina de representación.

Detrás también hay espacio para el lujo, con una pantalla táctil sobre las salidas de ventilación, desde donde se controlan todos los parámetros relacionados con la climatización, funciones de masaje… Además, esta pantalla se puede extraer, por lo que se pueden realizar los cambios de forma remota.

Plazas traseras del Bentley Flying Spur 2020.
Bentley Flying Spur 2020, plazas traseras.

Por supuesto, los asientos traseros son eléctricos y reclinables; sentirse como en el sofá de tu casa es posible en un vehículo como este, todo mientras tu chófer te acerca a casa mirando a través del techo de cristal (disponible en opción).

Motor del Bentley Flying Spur 2020

Siguiendo la tendencia de sus hermanos de marca, el Flying Spur también disfruta de un sistema microhíbrido de 48V, con dos motores eléctricos que actúan sobre las ruedas traseras. Pero no temas, un prometedor W12 de 6,0 litros se encarga de que no falte nada bajo el pie derecho.

El par motor que es capaz de producir con la combinación del motor de combustión y los eléctricos es de 900 Nm, una cifra al alcance de muy pocos superdeportivos. Este se transmite al suelo a través de una caja de cambios automática ZF de doble embrague y ocho velocidades, mucho mejor que la de convertidor de par del modelo al que sustituye.

Las prestaciones, por supuesto, son de infarto para un coche semejante: acelera de 0 a 100 km/h en 3,8 segundos y alcanza los 333 km/h. Son unas cifras que parecen imposibles para un automóvil de más de dos toneladas; cuestión de fuerza bruta…

Conclusión

El Bentley Flying Spur 2020 juega en una liga en la que la mayoría de mortales no podemos jugar, pero si mi economía me permitiera un vehículo semejante, estoy seguro de que sería un candidato muy fuerte.

Es casi imposible combinar mejor el confort de cuatro ocupantes con las prestaciones de un superdeportivo. Pero, una vez más, Bentley nos ha demostrado que todo es posible si viajas con un W12 bajo el brazo.