Rolls-Royce Ghost 2018

En el mercado desde 2009, este modelo combina el estilo clásico británico, con rasgos que le acercan más a un concepto relajado y la distancian un poco de la imagen señorial, aunque esto es solo en apariencia

La berlina más ‘discreta’ de la marca del Espíritu del Éxtasis, es mucho más pomposa que la gama alta de casi cualquier otra compañía de coches de alta gama. Así es el Rolls-Royce Ghost, el ‘hermano menor’ del inconfundible Phantom.

En esencia, el Ghost sigue siendo un típico auto Rolls-Royce. Con todos los elementos que han convertido a esta marca en sinónimo mundial de coches de lujo y opulencia.

La aparente discreción, en comparación con el buque insignia de la casa, no es un intento por adaptarse a las posibilidades de públicos menos ‘exclusivos’. Sigue siendo un vehículo para una clientela de mucho nivel, cuya premisa es adaptarse a necesidades puntuales de sus clientes habituales.

Diseño exterior

Como pasa con casi la totalidad de los vehículos Rolls-Royce, solo es necesario verlo una vez para saber de lo que se trata. La característica parrilla delantera, con los faros de forma rectangular, siguen siendo los principales elementos característicos. Lo mismo ocurre con las puertas traseras de apertura ‘suicida’.

Exterior Rolls-Royce Ghost.

El equipo de diseño que trabajó en la construcción del Rolls-Royce Ghost, ha intentado imitar las proporciones que se encuentran en la naturaleza. De ahí que la imagen lateral del coche ofrezca líneas claramente definidas, pero muy suaves; evitando cortes drásticos o rupturas sobre la carrocería.

La retaguardia es la zona externa que ofrece la imagen menos característica de la marca. Un estilo minimalista, prescindiendo de detalles que recarguen la vista; con los pilotos alejándose de forma más evidente a los rectángulos generalmente empleados por los diseñadores de la casa.

Diseño interior

El espacio dentro de un Rolls-Royce no suele ser un problema. El Ghost no es precisamente la excepción. Su carrocería de 5.39 m de longitud (5.56 m en la versión Extended Wheel Base), con una distancia entre los ejes de 3.25 m y 3.46 m respectivamente, posibilita que cinco ocupantes viajen con comodidad.

Interior del Rolls-Royce Ghost.

En cuanto a la capacidad de su maletero, se dispone de 490 litros para equipajes; esta medida hace del Ghost una buena opción para viajes largos.

Más allá de la amplitud, otro sello característico es el lujo que sobresale en cada detalle. Incluso una apariencia más simplista, sin mayor presencia de botones sobre el salpicadero, potencian la elegancia del coche. Lo mismo que un panel de control sencillo y sin ordenador de abordo.

Sin embargo, bajo esta primera capa de ‘espíritu vintage’, se esconden todas las tecnologías de un coche premium del siglo XXI. Como una amplísima pantalla táctil que, mientras no está en uso, pasa completamente inadvertida.

Mecánica

A diferencia del Phantom de octava generación o del todocamino Cullian, el Rolls-Royce Ghost no emplea la ‘Architecture of Luxury’, la plataforma exclusiva para coches de la marca. Se ha utilizado la misma base que se empleó entre 2008 y 2016 en la quinta generación del BMW Serie 7.

Otro elemento que comparte con la berlina de BMW es el motor, un bloque a gasolina, de configuración V12 y 6.6 litros de capacidad. Se ofrecen dos niveles de potencia: 571 y 601 CV, ambos disponibles para cualquiera de las  opciones de carrocería

Precio

Como ocurre con cada coche que exhiba con orgullo el Spirit of Ecstasy, el precio es un elemento distintivo, aunque no precisamente por lo accesible. El Rolls-Royce Ghost ‘estándar’ parte desde los 304 352 Euros, mientras que la versión extendida empieza su cotización en 354.624 Euros.

El nivel de personalización, junto con los accesorios que no equipa de serie, pueden inflar la factura de manera notable. Como ejemplos: asientos delanteros con función masaje (1 170 Euros), cortinas de luna trasera y ventanas (5 988 Euros) o asientos traseros individuales (6 516 Euros).

En lo que respecta al aspecto exterior, también hay muchas opciones: los extras pueden ser: capó pulido (5 788 Euros), emblema dorado (5 988 Euros), o  pintura bitono (5 738 Euros).

Rolls-Royce Ghost: ¿merece la pena?

A diferencia del Phantom VIII o del Cullian, el Rolls-Royce Ghost no lo tiene tan claro como para declararse  líder dentro de su gama. Lo penaliza su precio y hasta las dimensiones de su maletero, que se inscriben en la gama media dentro de los autos de su categoría.

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