Mercedes-AMG GLS 63 2020, lo más de lo más

Alberto Fuentes · 12 diciembre, 2019
El nuevo Mercedes-AMG GLS 63 llega para completar el tope de gama del mastodonte alemán

El Mercedes-AMG GLS 63 es la versión más potente del coche más grande de la marca alemana, la solución ideal para quien busque todo un autobús familiar pero no quiera renunciar a la potencia y el sonido de un buen deportivo.

Su rival más directo es el BMW X7, pero también son alternativas reales el Maserati Levante, el Range Rover o el Audi Q7. En cualquier caso, SUVs de alta gama de marcas premium, poco amigos de los garajes estrechos y los bajos consumos.

Diseño exterior del Mercedes-AMG GLS 63

Sus 5,21 metros de longitud imponen lo mires por donde lo mires, a lo que también ayuda la anchura, con 1,95 metros. Con las versiones más básicas ya se consigue una imagen imponente, pero tras el paso por AMG luce un carácter más deportivo y dinámico.

Lateral del Mercedes-AMG GLS 63.
Mercedes-AMG GLS 63, vista lateral.

El frontal rebosa robustez gracias al enorme morro y a la calandra de gran formato con tiras cromadas verticales. Los focos pasan un poco más desapercibidos con tanta decoración y la parte baja del paragolpes cuenta con unos perfiles cromados curvos que rompen un poco con tanta seriedad.

Lateralmente, se puede ver mejor lo largo que es este Mercedes-AMG GLS 63, con una batalla de 3,13 metros, más propia de un furgón de carga. Aun así, con las tiras cromadas y las enormes ruedas transmite cierta fluidez y proporcionalidad.

La trasera incorpora los pilotos estrechos de los últimos modelos de la marca y una luneta muy vertical para poder poder alojar la tercera fila de asientos. La parte baja rebosa deportividad gracias, una vez más, a los abundantes cromados, a un prominente difusor y a las cuatro salidas de escape cuadradas.

Interior

El interior también incorpora elementos específicos para esta versión deportiva, como los contenidos de la pantalla principal, con un estilo más racing, una carta de volantes que se pueden escoger, todos ellos achatados en la parte inferior, unos asientos con una sujeción superior a la de las versiones convencionales y una tapicería de serie de napa muy agradable.

Mercedes-AMG GLS 63, cuadro de instrumentación.
Cuadro de instrumentos del Mercedes-AMG GLS 63.

En cuanto al cuadro de instrumentación, se pueden seleccionar hasta cuatro estilos diferentes para personalizar tu GLS a tu gusto, además de contar con un sistema que te va indicando todo lo que sucede alrededor del coche en conducción off-road, como la inclinación lateral, la pendiente o la altura del vehículo.

Además, cuenta con ayudas a la conducción sobre terrenos resbaladizos que lo hacen apto llegar a lugares donde un turismo convencional no llegaría.

Por lo demás, todo sigue igual respecto a un GLS normal, lo que es una gran noticia, porque cuenta con siete plazas muy espaciosas con todo tipo de comodidades, como los asientos calefactables de serie en las dos primeras filas –opcional en la tercera– o las siete butacas individuales, perfectas para que toda la familia viaje en primera clase.

Motor del Mercedes-AMG GLS 63

Para acelerar de 0 a 100 km/h en 4,2 segundos con un coche de casi 2,5 toneladas hace falta mucha fuerza bruta, y eso es lo que da el enorme V8 biturbo gasolina de 612 CV colocado longitudinalmente.

Como no podía ser de otra manera, cuenta con un sistema de microhibridación ligera de 48 V, denominado EQ Boost con un motor de 22 CV eléctrico que va unido al de combustión. Ayuda en las aceleraciones y otras funciones como el arranque o mantener las revoluciones del ralentí, pero en ningún caso mueve por sí solo al GLS.

Este V8 no es nuevo, ya que es exactamente el mismo que el del Clase E 63 AMG y el Clase S 63 AMG, ambos con los mismos 612 CV. El par motor es de 850 Nm, lo que asegura una fuerza descomunal en todo momento y lo hace perfecto para remolcar cargas pesadas.

Mercedes-AMG GLS 63, trasera.
Trasera del Mercedes-AMG GLS 63.

Para mejorar sus capacidades dinámicas cuenta con barras estabilizadoras activas que mejoran el confort en carreteras rápidas, ya que consiguen mitigar los efectos de los baches y las irregularidades, y hace que cualquier vía parezca suave.

En cuanto a la transmisión, se trata de la avanzada AMG SPEEDSHIFT TCT de nueve velocidades de convertidor de par, que entrega la fuerza al eje posterior o a los dos ejes, según las necesidades.

La suspensión, por su parte, es neumática, por lo que garantiza una sujeción de la carrocería en todo momento y es regulable para ser eficaz tanto en vías rápidas, donde baja hasta 10 centímetros la carrocería, como fuera del asfalto.

Aún no tenemos datos sobre el precio final del Mercedes-AMG GLS 63, pero todo apunta a que tampoco pasará desapercibido… En cualquier caso, ¿hay mejor forma de transportar a la familia?