Bitter SC, un exclusivo Opel que quiso jugar al nivel de Ferrari

Juan · 2 enero, 2019
Bitter Cars nació como diseñador de carrocerías artesanas para los coches Opel en la década del los 70 del siglo pasado. Aunque fueron pocos los vehículos que diseñaron, algunos son realmente codiciados por su exclusividad.

Durante décadas, los clientes más adinerados no compraban coches a fabricantes corrientes, sino que optaban por carroceros artesanos. En los 70, cuando esta práctica perdía fuerza nació Bitter Cars, un artesano especializado en productos Opel. De los pocos coches que produjo, el Bitter SC es el más popular.

Tras una primera etapa en el mundo del rally, Bitter pasó a la producción artesanal de coches de la mano de Opel. La firma del rayo le vendía los chasis sin motor, optando entonces por propulsores V8 de origen Chevrolet. En el año 1973 se estrenaban con el Bitter CD, pero no sería hasta el año 1981 cuando el Bitter SC entró en producción.

Bitter SC, una gama completa

Este segundo modelo de Bitter Cars repetía la fórmula de desarrollarse sobre una plataforma de Opel, en este caso sobre el Opel Senator del año 1978. El proyecto del Bitter SC llevó dos años, pero tardaría un año más en llegar al mercado.
Estaba claramente inspirado en el Ferrari 363 GT4 2+2, por lo que se consideró el Ferrari de los pobres.

Si bien barato no era, su origen humilde y una producción artesanal en un taller no ayudaron a considerarlo un coche exótico. En cambio, su limitada producción si que lo convertía en uno de los coches más exclusivos de la época. Inicialmente colaboraron con Schwelm para su fabricación, pero problemas con óxidos los relegaron a favor de Maggiore.

Bitter-SC-de-perfil

El ritmo de producción del Bitter SC era de una unidad semanal con un máximo de cuatro unidades, en un proceso completamente manual.

En todos los casos, el Bitter SC equipaba un motor de 6 cilindros en línea, con un cubicaje de 3.0 litros y una potencia de 177 CV. Del mismo modo, algunas unidades montan una versión mejorada del mismo, con 3.9 litros de cilindrada y 207 CV de potencia. Más rara es la tracción integral, equipada en muy pocas unidades.

Bitter SC Coupé

Como decíamos anteriormente, el diseño del Bitter SC recuerda al Ferrari 363 GT4 2+2 en exceso, y es que fue su fuente de inspiración. Por ello, tanto el frontal como la zaga son largas y bajas, con un habitáculo destacado por sus formas cuadradas. El conjunto perdía empaque frente al italiano por sus parachoques de plástico sin pintar.

Su habitáculo, hecho a medida, contaba con materiales de primera calidad, un buen equipamiento y espacio para cuatro ocupantes. Se fabricaron un total de 461 unidades del Bitter SC Coupé, lo que lo convierte en el modelo más común de la marca.

Bitter SC Convertible

Bitter quería extender su gama al máximo su gama. Los alemanes se animaron con un descapotable, y en vez de crear un coche completamente nuevo, tomaron como base el Bitter SC. Se fabricarían un total de 22 unidades del Bitter SC Convertible, el cual contaba con un elegante techo de lona.

Con el techo recogido, la línea del coche era sublime, todo un objeto de deseo y digno de ser protagonista de un póster de habitación.

Bitter-SC-Coupé-de-medio-perfil

Bitter SC Sedan

Por último, Bitter quiso rivalizar con modelos como el Aston Martin Lagonda, creando una berlina sobre el chasis del SC. Este fue convenientemente alargado, especialmente la batalla, para dar espacio a dos puertas más y permitir unas plazas traseras más amplias. Visualmente era el más equilibrado, sin embargo, nació en un mal momento.

Cuando se creó el Bitter SC Sedan el modelo afrontaba su etapa final, y tan solo se fabricaron cinco unidades del Bitter SC Sedan, lo que lo convierte en una codiciada pieza de colección. Una vez terminada la producción, Bitter se mantuvo al margen de la actividad durante años.

Bitter en la actualidad

interior-del-Bitter-SC-sedan

A día de hoy la actividad de Bitter Cars en mínima, insignificante. Ya no se dedican a carrozar por completo, en su lugar, ofrecen kits de carrocería. Entre su portfolio destaca el Opel Adam, el cual cuenta incluso con un habitáculo a medida. También ofrecen diseños exteriores para los Opel Mokka X y Opel Insignia.

En nuestras antípodas, Holden, fabricante local fuertemente emparentado con Chevrolet, ofrece una gran berlina para la que Bitter también ofrece diseños exclusivos.