Mercedes-Maybach GLS 600, el jet de carretera

Alberto Fuentes · 31 diciembre, 2019
El nuevo Mercedes-Maybach GLS 600 promete un confort interior más propio de marcas como Bentley o Rolls-Royce

Cuando se parte de una base como la del Mercedes-Benz GLS, y tu objetivo es mejorarlo, el resultado solo puede ser impresionante. Y eso es lo que transmite el nuevo Mercedes-Maybach GLS 600.

Resucitada por Mercedes el año pasado, la firma Maybach vuelve a sorprender al mundo con modelos remozados hasta tal punto que se permiten lidiar con marcas como Bentley o Rolls-Royce, que no es decir poca cosa…

Mercedes-Maybach GLS 600, parte trasera.
Parte trasera del Mercedes-Maybach GLS 600.

Diseño exterior del Mercedes-Maybach GLS 600

Quizás sea el punto débil de este Mercedes-Maybach GLS 600. Me explico: no es que no sea bonito ni impresionante, pero con un set de cromados, una batalla más larga y una pintura especial no es suficiente para rivalizar con un Bentley Bentayga, por ejemplo.

La parrilla y, sobre todo, la parte baja del paragolpes delantero, rozan la ordinariez. Aunque los cromados infinitos sean siempre bien recibidos en el mercado asiático, en Europa hay que darles la medida justa o conseguirás el efecto contrario, que es exactamente lo que transmite este GLS 600.

Mercedes-Maybach GLS 600, parte frontal.
Diseño frontal del Mercedes-Maybach GLS 600.

En la parte trasera ocurre algo parecido, con hasta tres piezas cromadas que la cruzan, y una de ellas, la que une las dos salidas de escape, de un grosor importante. Por otra parte, en el pilar D lleva el símbolo de Maybach, un detalle que le queda realmente bien.

Con todo y con ello, el Mercedes-Maybach GLS 600 rebosa lujo y calidad por los cuatro costados, y solo es la antesala de lo que realmente importa en un coche de estas características.

Interior

El habitáculo del nuevo Mercedes-Maybach GLS 600 es todo un escándalo y recuerda mucho a la calidad y el detalle que ofrece Bentley, pero con la modernidad y el diseño futurista de Mercedes.

Mercedes-Maybach GLS 600, salpicadero.
Salpicadero del Mercedes-Maybach GLS 600.

En las plazas delanteras todo el protagonismo se lo lleva la enorme pantalla que parece unir el cuadro de instrumentación, de 12,3 pulgadas, con la que va colocada en el centro, aunque, en realidad, se trata de dos pantallas colocadas en el mismo marco.

El sistema multimedia es el MBUX, el mismo que se utiliza en el resto de la gama GLS, por lo que no estará falto de fluidez y de opciones de personalización. Además, cuenta con la función de órdenes vocales mediante el comando «Hola, Mercedes», que pudimos comprobar que funciona de maravilla.

En las plazas traseras, que es donde seguramente vaya el dueño del coche, se respira un lujo más propio de un avión privado, con dos plazas que reúnen todas las comodidades habidas y por haber. Opcionalmente, se puede elegir con solo dos plazas en esta segunda fila, pero pierde gran parte de su encanto.

Cómo no, los ocupantes de las plazas traseras también podrán disfrutar de dos pantallas de siete pulgadas colocadas sobre los reposacabezas delanteros, además de función masaje, asientos reclinables, selector de perfume… a lo que hay que sumar un sinfín de extras de lo más ostentosos.

Respecto a un GLS convencional, el Mercedes-Maybach GLS 600 solo está disponible con cuatro o cinco plazas, no con siete como su hermano. El motivo es que la segunda fila se ha retrasado para mejorar el espacio para las piernas, lo que hace imposible incluir una tercera fila detrás y reduce el maletero a 520 litros, una cifra muy lejana de los 890 litros del GLS, aunque suficiente para el equipaje de cinco pasajeros.

Mercedes-Maybach GLS 600, plazas traseras.
Plazas traseras del Mercedes-Maybach GLS 600.

Motor del Mercedes-Maybach GLS 600

Para mover un vehículo de 5,21 metros de longitud y 2785 kilogramos de peso con dignidad hace falta mucha fuerza. Pero conseguir que acelere de 0 a 100 km/h en 4,9 segundos y alcance los 250 km/h ya son palabras mayores…

Para ello, Mercedes ha confiado en el poderoso V8 biturbo de cuatro litros y 557 CV, una bestia que ya equipan otros deportivos de la marca y que es toda una garantía de éxito. El par motor es de 730 Nm y cuenta con un sistema de microhibridación ligera de 48 V con 22 CV que ayuda a diferentes funciones del coche y con el que consigue la ansiada tarjeta ECO.

Pero, además de fuerza, el nuevo Maybach dispone de una puesta a punto específica de la suspensión activa E-Active Body Control y un sistema que contrarresta la inclinación del vehículo en las curvas, todo para que el confort dentro sea máximo en cualquier circunstancia.

En cuanto al precio, la marca no ha dado el dato, pero solo estará al alcance de unos pocos afortunados, aunque con los 170 000 euros que cuesta el Bentley Bentayga no debería alejarse mucho.