Audi Q7 TFSI e, la gama ecológica

Alberto Fuentes · 19 diciembre, 2019
Los nuevos Audi Q7 TFSI e añaden un plus de ecología a la gama, pero no dejan de lado el nivel prestacional

Acaban de aterrizar las versiones híbridas enchufables del SUV más familiar de la firma alemana, los Audi Q7 TFSI e, concretamente el 55 y el 60, con dos niveles de potencia para hacer las delicias de los más exigentes.

Con ello, este enorme todocamino, de 5,05 metros de longitud y con la potencia de un deportivo bajo el capó, consigue lucir la etiqueta ECO de la DGT en el parabrisas, pero ¿se la merece?

Otros rivales con las mismas características ya la han conseguido antes, entre los que destacan el Volvo XC90 T8, el Range Rover Sport PHEV o el Porsche Cayenne E-Hybrid. Aunque los consumos reales de todos estos vehículos se alejan mucho de los datos facilitados por los fabricantes, es cierto que son mucho más rentables ecológicamente hablando que otros modelos que solo funcionan con motores de combustión.

Lateral del Audi Q7 TFSI e.
Audi Q7 TFSI e, vista lateral.

Diseño exterior del Audi Q7 TFSI e

Nada cambia en el Audi Q7 TFSI e respecto a un Q7 normal a simple vista, salvo por la nomenclatura que se puede leer en el portón del maletero y porque tiene una pequeña puerta en cada aleta trasera: una para repostar carburante y la otra para enchufarlo a la red eléctrica, algo que pasa totalmente desapercibido si no eres muy observador.

El aspecto general es el de un vehículo que da prioridad a la elegancia y la eficiencia por encima de una estética despampanante, como era el caso del Q7 de primera generación. Eso sí, los 1,97 metros de anchura hacen que moverse por aparcamientos estrechos sea un trabajo de precisión.

Si bien es cierto que el acabado que lleva el Q7 60 TFSI e luce muy deportivo, con detalles como el perfil superior de las taloneras, la parrilla, los espejos retrovisores y el difusor trasero de color en negro brillante. El 55 TFSI e es un poco más discreto, si se puede decir así.

Interior

En el interior del Audi Q7 TFSI e no hay cambios estéticos ni de espacio respecto a las versiones que solo tienen motor de combustión, por lo que estamos ante un modelo de cinco plazas muy amplias y cómodas.

Audi Q7 TFSI e, interior.
Interior del Audi Q7 TFSI e.

En otras versiones se puede elegir con hasta siete plazas, pero al ir alojadas las baterías bajo el piso del maletero esta opción queda descartada. En cuanto al volumen del maletero, los 650 litros que ofrece no están nada mal, pero se quedan lejos de los 865 litros que tienen los modelos que no llevan motor eléctrico y de cinco plazas.

Motor del Audi Q7 TFSI e

Entre la versión 55 TFSI e y la 60 TFSI e solo hay diferencias electrónicas, ya que cuentan con la misma configuración mecánica, por lo que solo las órdenes de la centralita hacen que uno entregue más potencia que el otro.

Ambos parten de la base de un V6 3.0 gasolina turboalimentado y con un motor eléctrico síncrono de imanes permanentes de 126 CV. La potencia combinada es de 381 CV para el menos potente y 456 CV para el 60 TFSI e.

A pesar de esa marcada diferencia de potencia, las prestaciones no varían tanto, ya que tardan 5,9 y 5,7 segundos en pasar de 0 a 100 km/h, respectivamente, y la velocidad máxima está limitada en ambos casos a 240 km/h.

Audi Q7 TFSI e, parte trasera.
Trasera del Audi Q7 TFSI e.

La tracción es a las cuatro ruedas, la caja de cambios es de tipo convertidor de par y tiene ocho velocidades para transmitir la fuerza del motor de combustión y del eléctrico, alimentado por una batería de iones de litio de 17,3 kWh.

En modo eléctrico es capaz de recorrer 43 kilómetros, siempre y cuando tratemos con suavidad el acelerador y no sobrepasemos los 135 km/h. Como novedad, este Q7 lleva un dispositivo sonoro alojado en el paso de rueda delantero derecho que, a velocidades inferiores a 20 km/h, emite un sonido para avisar a los viandantes, algo que deberían llevar todos los eléctricos.

Por su parte, el ordenador de abordo es tan potente que es capaz de modificar el funcionamiento del sistema híbrido en función de la orografía y de la reserva de energía del coche para elegir la opción más eficiente.

En cuanto al precio de tanta ingeniería alemana, la marca no ha facilitado aún la cuantía, pero se trata de un modelo más recomendable en términos de eficiencia que rivales como el Range Rover PHEV, y este no baja de los 120 000 euros…