El uso correcto del freno de mano

Francisco María García · 19 enero, 2019
Dejarse el freno de mano puesto una vez emprendida la marcha puede provocar un desgaste prematuro de las pastillas o del embrague

¿Cuándo utilizamos el freno de mano? La respuesta es en principio muy sencilla: cuando aparcamos nuestro vehículo, en pendiente, en terreno llano o en cualquier parte. Realmente, el hábito de usar este freno puede evitar muchos riesgos innecesarios.

Recomendaciones sobre el freno de mano

Es importante que no comencemos la marcha con nuestro vehículo con el freno de mano puesto. En el día a día actual, las prisas, los nervios y la ansiedad nos llevan en ocasiones a olvidarnos de que teníamos puesto el freno de mano.

El comienzo de la marcha del vehículo con el freno de mano puesto puede provocar un desgaste acelerado del embrague y las zapatas de los frenos. Además, se producirá un desagradable olor a quemado.

Una situación con muchos riesgos se produce cuando se utiliza el freno de mano en sustitución o como complemento de los frenos hidráulicos del vehículo. Sobre todo, si se circula a una velocidad alta, esta acción puede ser muy peligrosa.

El mantenimiento del freno de mano

Con un uso correcto del freno de mano, su durabilidad puede ser muy larga. En algunos casos en que el vehículo ya lleva mucho tiempo circulando, se puede oxidar y aflojar el cable del freno. La reparación será muy sencilla.

La manera ideal de hacer un buen mantenimiento del freno de mano es usándolo cuando aparquemos. Este mecanismo tiene unos cables que ejercen la presión adecuada sobre los frenos que están en las ruedas; de esta forma, se protegen los frenos hidráulicos.

Mantenimiento del freno de mano

Hay que saber que el freno de mano y los frenos hidráulicos tienen funcionamientos diferentes. En aquellas situaciones en que se oyen sonidos anormales al frenar, o que la distancia de frenado es larga, es posible que haya que revisar las pastillas de freno del vehículo.

El funcionamiento del freno de mano y sus elementos

Visualmente, la parte visible del freno de mano es la palanca, ubicada entre los dos asientos delanteros. Su colocación facilita el acceso al freno para el conductor, y su uso es muy fácil y cómodo.

Técnicamente, la palanca se une a la varilla de tiro y también a una pieza derivadora, a través de las llamadas tuercas de reglaje. De la pieza derivadora salen unos cables que normalmente se conectan con las ruedas traseras del coche.

Cuando tiramos la palanca del freno de mano, los cables accionan el mecanismo y el vehículo se inmoviliza por completo.

El uso correcto del freno de mano

Para utilizar correctamente el freno de mano bastará con tirar de la palanca hacia arriba de forma firme, con un tirón seco y rápido. ¿Cómo saber si el freno de mano ha quedado bien accionado? Normalmente, aparecerá un testigo en el cuadro de mandos del vehículo, encendido en color rojo y con una ‘P’.

Freno de mano eléctrico

Este testigo de freno de mano puesto es muy útil cuando nos disponemos a arrancar y continuamos la marcha del vehículo, sobre todo si nos hemos olvidado de quitar el freno de mano.

Para desbloquear el mecanismo, bastará con ejercer presión hacia arriba, pulsar el botón superior de la palanca y desplazarla hacia abajo. El coche estará listo para rodar.

El freno de mano puede ser útil para maniobras en cuestas o pendientes con mucha inclinación.

La tecnología y el freno de mano

La utilización tradicional de la palanca de cambios da la impresión de que quedará obsoleta. Para aportar comodidad al conductor, un botón puede bastar para accionar el freno de estacionamiento.

Los nuevos frenos conectados a las ruedas traseras basan su uso en la energía eléctrica. También el encendido y apagado del vehículo tienen lugar gracias al sistema eléctrico del coche.

Coches automáticos

Hay propietarios de coches automáticos que no tienen la costumbre de utilizar el freno de mano al creer que no es necesario. Esta situación es dañina para el vehículo; sin el freno de mano puesto, el peso total hará presión sobre la caja de cambios en lugar de hacerlo sobre los frenos.

Conclusión

El freno de mano es uno de los grandes aliados del conductor. Si se usa de la forma adecuada se gana en seguridad, además de prolongar la durabilidad de los componentes del vehículo. Es preciso utilizarlo cada vez que se estacione, de ahí su nombre de ‘freno de estacionamiento’.