El nuevo Mitsubishi ASX llega con cierto regusto francés

Hasta la llegada de nueva inversión a la marca, los nuevos lanzamientos son remarcados del grupo. Este es el caso del Mitsubishi ASX.
El nuevo Mitsubishi ASX llega con cierto regusto francés

Escrito por Juan

Última actualización: 24 agosto, 2023

Ridícula, vergonzosa, necesaria. La estrategia de mercado seguida por Mitsubishi no traerá consigo buenas opiniones, pero sí buenos coches como es el caso del nuevo Mitsubishi ASX.

Ha tenido que pasar más de una década para que este modelo reciba una nueva generación, pero el resultado no era lo que nadie esperaba, trayendo consigo mucho material francés.

En 2020 la marca decidió abandonar el mercado europeo por su poca relevancia y un año después, bajo el paraguas del Grupo Renault, se decidió mantener a la marca presente. No lo haría de cualquier manera. Hasta una más que esperada mejora en las cuentas de Mitsubishi para desarrollar nuevos modelos, se ha optado por el sencillo «badge engineering».

Con esta estrategia, se benefician de colocar en el mercado de forma acelerada nuevos modelos mucho más modernos, con poco desarrollo que realizar y una inversión económica mínima. Las consecuencias son que, dentro del «badge engineering», pueden hacerse las cosas bien, o de forma tan simple como un cambio de logos, como ha ocurrido con el nuevo ASX.

La segunda generación del Mitsubishi ASX no es más que un Renault Captur con los logos cambiados.

Un segmento inferior

El Mitsubishi ASX siempre ha sido un SUV del segmento C, aunque el crecimiento experimentado por estos hizo que con sus 4,37 metros de largo se quedase como una de las opciones más pequeñas.

Ahora, basado en el Renault Captur, el ASX baja un escalón y pasa a ser un SUV del segmento B con 4,23 metros de largo, un palmo menos.

Visualmente, las diferencias estéticas del ASX con respecto al modelo francés son mínimas. Normalmente, al realizar un coche basado en otro, al menos se realiza un lavado de cara para al menos asemejarlo a otros modelos de la marca. Aquí no ha sido así, reduciendo la inversión al mínimo.

Hasta el diseño de las llantas y la paleta de colores es la misma de la que dispone el Renault Captur.

En el frontal se ha sustituido el rombo de Renault por el logo del triple diamante y la parrilla cambia el diseño de sus elementos cromados. Por su parte, la zaga sustituye el logo central por el anagrama completo de Mitsubishi escrito a todo lo ancho del portón del maletero.

Lamentablemente, mientras la marca francesa oculta la cámara de marcha atrás en el logo, el Mitsubishi la muestra desnuda sin disimulo.

Mitsubishi ASX: interior.
Interior del Mitsubishi ASX. Foto: Mitsubishi-Motors.es.


Un completo equipamiento

A nivel de interior las diferencias son aún más mínimas que en el exterior, limitándose al cambio de logo en el volante. Por tanto, en cuestión de equipamiento irá tan bien equipado como el modelo original.

Comenzando por la instrumentación, según el acabado podrá montar una analógica acompañada de una pantalla de 4,2 pulgadas, un cuadro digital de 7 pulgadas o uno de 10,25 pulgadas en el caso del más equipado.

Materiales, colores y diseño. El interior del ASX no cambia en absoluto respecto al Captur.

Lo mismo pasa con el sistema multimedia central, disponible con una pantalla horizontal de 7 pulgadas o una de formato vertical y 10 pulgadas de diagonal. Puede equipar elemento como el control de crucero, sensores y cámara de marcha atrás, aviso de salida de carril, superficie de carga inalámbrica para móviles, equipo de sonido BOSE, Android Auto y Carplay inalámbrico, etc.

Mitsubishi ASX: trasera.
Vista posterior del Mitsubishi ASX. Foto: Mitsubishi-Motors.es.

Etiquetas C, ECO y 0

Para el mercado español, la oferta mecánica del Renault Captur queda articulada de la siguiente manera. Como variante de acceso se coloca un 1.0 turbo gasolina de 90 CV y cambio manual. Por encima se posiciona dos microhíbridos de 1.3 litros turbo con potencias de 140 y 160 CV, asociados a un cambio manual de 6 velocidades y un automático de doble embrague, respectivamente.

Como topes de gama se sitúan las versiones de 1.6 litros. La primera de ellas es un híbrido tradicional y 145 CV, misma mecánica que usa el Clio E-Tech.

Por último, el 1.6 PHEV híbrido enchufable queda como el ASX más potente, con 160 CV y cambio automático, batería de 10,5 kWh para 65 kilómetros en modo 100 % eléctrico.

Superando los 50 kilómetros en modo puramente eléctrico, en España los PHEV pueden tener etiqueta 0.

La posibilidad de equipar mecánicas tan variadas se debe al uso de la plataforma modular CMF-B, adaptada a cualquier tipo de grupo propulsor (diésel, gasolina y electrificado) y cuyo uso está muy repartido, encontrándose en todas las marcas del grupo: Dacia Jogger, Nissan Juke, Renault Clio y el protagonista de estas líneas, el ASX.