Jaguar F-Type SVR, la versión más radical del deportivo inglés

Enrique Canivell · 6 febrero, 2019
Analizamos el bólido más extremo de la casa británica; el Jaguar F-Type SVR, ya sea Coupé o Cabrio, es elegante, eficaz y divertido a partes iguales

La marca inglesa riza el rizo con esta variante. Y es que pule cada detalle, sin perder un ápice de elegancia, para ofrecer una versión con un empuje brutal, nuevos reglajes, componentes aligerados y mejoras aerodinámicas. El Jaguar F-Type SVR tiene sobrados argumentos para convencer a los amantes de la conducción deportiva.

Los cambios a nivel exterior e interior son sutiles, pero es que el Jaguar F-Type estándar ya está muy logrado en ambos apartados, y pasarse podría romper la imagen elegante –y a la vez deportiva– del modelo. Por otra parte, y como sucede con el resto de versiones, se puede disfrutar de este Jaguar F-Type SVR tanto en formato cupé como roadster.

Estética funcional

Como era de esperar, Jaguar no iba a alterar en exceso la línea deportiva y elegante de la carrocería. Pero, de modificar algo y que se viera más agresivo, se haría con un sentido útil a nivel de aerodinámica. Así, las mejoras reducen la resistencia al avance, aumentan la carga aerodinámica –para evitar que ‘flote’ a alta velocidad– e incrementan el flujo de aire hacia el sistema de refrigeración.

Jaguar F-Type SVR Coupé: trasera
Trasera del Jaguar F-Type SVR Coupé.

Por su parte, el paragolpes delantero se ha rediseñado teniendo en cuenta que las ruedas son más anchas y que el aire choca contra estas. La rejilla ha sido modificada y las tomas de aire son más grandes.

Las taloneras también son diferentes, más prominentes, mientras que en la zaga hay un alerón desplegable y el parachoques posterior presenta un difusor. 

Cambios mínimos en el interior

Más allá de la habitual calidad de los materiales blandos al tacto, con revestimientos tapizados en piel a lo largo de todo el habitáculo y un atractivo diseño, los cambios en el interior del Jaguar F-Type SVR son escasos. Y es que a nivel de equipamiento cuenta con las mismas opciones que el resto de variantes.

Jaguar F-Type SVR Convertible: interior
Interior del Jaguar F-Type SVR Convertible.

Ahora bien, la tapicería en general –con patrones de rombos incluidos– cambia con respecto a otras variantes. Pero lo más destacado es que las levas del cambio –ahora de aluminio anodizado– son más grandes, lo que siempre facilita los cambios de marcha en conducción deportiva cuando nos estamos ‘peleando’ con el volante.

Una bestia a nivel dinámico

Y es en este apartado donde de verdad ha centrado la firma británica todos sus esfuerzos porque, aunque no se perciben a simple vista, los cambios son notables. Pero en primer lugar cabe señalar que a la base sobre la que se trabajó no se le puede poner prácticamente ningún ‘pero’: es de motor delantero, así que a priori el equilibrado reparto de pesos lo dota de reacciones nobles al límite.

Además, el Jaguar F-Type SVR cuenta con un sistema de tracción a las cuatro ruedas que, por defecto y para paliar el subviraje a la entrada de las curvas, presenta una distribución del par de un 100 % hacia el eje trasero. Ante posibles pérdidas de tracción, puede enviar hasta un 50 % de la potencia a las ruedas delanteras, lo que ayuda a que el coche sea más fácil de conducir al límite.

Esta tracción total trabaja en conjunto con un sistema llamado Intelligent Driveline Dynamics que, en función de una serie de parámetros, regula la acción del diferencial activo electrónico –con nueva calibración– y del control de estabilidad, reparte el par hacia las ruedas que más convenga y aplica selectivamente los frenos en las ruedas interiores para contribuir a que el vehículo se ciña a la trayectoria marcada por el volante.

Para un mayor grip, las medidas de neumáticos son 265/35 en llantas de 20 x 9 pulgadas delante, y 305/30 en llantas de 20 x 11 pulgadas.

Garantiza el máximo agarre y progresividad en el deslizamiento lateral el esquema de suspensiones de doble triángulo, cuyos nuevos anclajes en la parte trasera aumentan la rigidez en un 40 %.

Jaguar F-Type SVR Convertible: trasera
Trasera del Jaguar F-Type SVR Convertible.

Además, la eficacia de la suspensión, y la precisión y rapidez de la dirección, se ven favorecidas por el nuevo tarado de amortiguadores, una barra estabilizadora delantera más delgada y la trasera más gruesa.

También influye en el comportamiento el aligeramiento de 78 kilos en los siguientes componentes:

  • Las llantas de aluminio forjado ahorran un total 13,8 kilos.
  • Las rótulas de suspensión pesan 2,4 kilos menos en total.
  • Su sistema de escape de Inconel y titanio rebaja otros 16 kilos y reduce la contrapresión de gases.
  • Opcionalmente, el sistema de frenos carbocerámicos con discos de 398 mm delante y 380 mm detrás pesa 21 kilos menos. Soportan mejor la fatiga en uso intensivo.
  • El paquete opcional de fibra de carbono para partes de la carrocería, que son carcasas de los retrovisores, techo, rejillas de ventilación de guardabarros y capó, y bajos del parachoques delantero, restan otros 25 kilos.

Se agradece tal esfuerzo, sobre todo en un bólido que sobrepasa holgadamente de los 1 500 kilos en vacío. Se gana en precisión, agilidad, tracción y agarre lateral, y es que el Jaguar F-Type SVR es capaz de generar una fuerza lateral de 1 G.

Pero lo gordo de verdad se esconde bajo el capó. El motor del Jaguar F-Type SVR es un V8 5.0 de inyección directa sobrealimentado por un compresor volumétrico, movido directamente por correa, por lo que su respuesta al gas es inmediata frente al turbo, que depende del flujo de los gases de escape para generar presión. Rinde 570 CV a 6 500 rpm y 700 Nm a 3 500 rpm, con lo que hace el 0-100 km/h en solo 3,7 segundos. 

El propulsor va asociado obligatoriamente a una transmisión automática de convertidor de par –con nueva calibración específica– y 8 velocidades.

Precio del Jaguar F-Type SVR

Toda esta artillería no es precisamente económica, pero para el que quiera un deportivo con toques de elegancia, eficacia y diversión a partes iguales, el Jaguar F-Type SVR es una apuesta segura. La versión Coupé parte de los 162 950 euros, mientras que la variante Cabrio arranca en los 167 650 euros.