DR EVO 5, el Toyota RAV4 de segunda generación con licencia china

Juan · 9 diciembre, 2019
La cirugía no hace magia y, en el caso del DR EVO 5, no se oculta cuáles son sus orígenes: un Toyota RAV4 de segunda generación con una nueva cara. Al menos, se defiende bien fuera del campo.

Sorpresa monumental la que nos llevamos al conocer al tercer producto de DR Automóviles, el DR Evo 5. Bajo una atractiva apariencia y un interior de aparentemente buena calidad se esconde un exitoso SUV de principios de la década pasada, el Toyota RAV4 de segunda generación.

Sin malinterpretaciones, el nipón es uno de los coches más duros fabricados recientemente, aunque quitando el factor fiabilidad es de suponer que en cuanto a seguridad está muy por detrás de lo despechado hoy en día. Al menos, su irrisorio precio de 14 900 euros hace que no pienses mucho en ello.

Estética del DR EVO 5

Visualmente, queda claro del coche que deriva, si bien la base es la de un modelo de Chery. Su estética es de las más personalizables de la gama, con dos variantes claramente diferenciadas: Elegance y Cross. El primero muestra una imagen más urbana, justo lo que reclama el gran público.

DR EVO 5 Elegance: zaga.
Vista posterior del DR EVO 5 Elegance.

Por otro lado, el acabado Cross añade molduras de color en los laterales y protecciones plásticas extendidas a lo largo de todos los bajos de la carrocería. La diferencia entre ambas versiones es de 500 euros, mientras que el cliente puede sumar la pintura bicolor por 250 euros más.

Lo que sí que comparten son las llantas de 17 pulgadas, los grupos ópticos con tecnología LED y dos elementos en peligro de extinción: la apertura del maletero en horizontal y la rueda de repuesto expuesta.

Habitáculo del DR 5 EVO

Su interior se presenta con buenas aptitudes y un diseño bastante correcto. Entra por el ojo, pero es de esperar que los materiales del salpicadero no sean precisamente acolchados. Al menos, lo soluciona con asientos mixtos cuero-tela o cuero-alcántara, brazales acolchados en las puertas, techo solar y un equipamiento muy completo.

DR EVO 5: interior.
Interior del DR EVO 5.

De serie va equipado con una pantalla de 8 pulgadas que alberga todas las funciones cotidianas, como conectividad, navegador, cámara de marcha atrás, etc. Esta se complementa con un mucho más sencillo ordenador de abordo monocromo situado en el cuadro de instrumentos.

El control de crucero también forma parte del equipamiento de serie, así como el climatizador automático.

126 CV y 118 CV, gasolina y GLP

Mecánicamente hablando, monta un sencillo motor de cuatro cilindros y 1.6 litros disponible, además, con adaptación a GLP.

Así pues, ofrece 126 CV de potencia, los cuales se ven mermados hasta los 118 CV cuando funciona con gas. Por su parte, el par motor máximo queda invariable a 160 Nm, así que es de suponer que en el día a día andará con la misma alegría.

DR EVO 5: maletero.
Apertura del maletero del DR EVO 5.

La potencia se transmite al suelo a través de las ruedas delanteras, un eje motriz frontal que se combina con una transmisión manual de cinco velocidades. Su velocidad máxima es de 175 km/h, mientras que con un consumo medio de 7,1 litros y unas emisiones de 164 g/km de CO2, cumple con la normativa Euro 6.

Una segunda oportunidad para el SUV nipón

Una práctica habitual en mercados emergentes es la de comercializar coches que en sus mercados principales son descatalogados. Casos como el del Volkswagen Santana, vendido hasta hace bien poco en China con mínimos retoques estéticos, son de los más sonados, pero el DR EVO 5 entra en este grupo.

Hay que recordar que DR comercializará productos chinos con cambios estéticos que los adecuen a los gustos occidentales, pero es que este todocamino no es chino, sino japonés. Más concretamente, hablamos del Toyota RAV4 de segunda generación, vendido originalmente entre los años 2000 y 2006.

La mencionada generación del RAV4 no es precisamente mala, pero los estándares de seguridad han cambiado mucho desde sus días de gloria.

Como en el resto de productos del fabricante DR, las asistencias de seguridad pasiva y activa son las mínimas y reglamentarias, así que cumplen ‘justitos’ en este aspecto. Con un voto de confianza en una gama desconocida, las dudas surgen al pensar en la rigidez estructural del chasis de este todocamino en caso de choque porque, recordemos, cumple en breve las dos décadas.