Tips a la hora del cambio de llantas

El aumento de diámetro aporta una estética más llamativa, pero una mayor pérdida de prestaciones, aumento de consumo y menor filtración de los baches al tener que optar por neumáticos de perfil bajo

Muchos conductores y propietarios de coches evalúan con frecuencia la posibilidad de un cambio de llantas. Principalmente, aquellos cuyos coches llevan ruedas de serie; en estos casos, se trata de elementos que en la mayoría de las ocasiones suelen ofrecer una apariencia bastante discreta.

Cuando la estética marca la diferencia

En las últimas décadas, las llantas son de los elementos que permiten a los conductores un mayor grado de personalización. Y en una época de vehículos cada vez más iguales, principalmente entre los de gamas bajas y medias, diferenciarse del resto no deja de ser importante.

Hay modelos que en su publicidad parecen realmente espectaculares. Pese a lo ‘discreto’ de su precio, la presencia que transmiten es imponente. Pero al encontrarnos a ese mismo modelo en la realidad, la magia se desvanece.

Al revisar bien las razones de estas diferencias entre el coche de la publicidad y el real, lo único diferente puede estar en las llantas. Aunque parezca un detalle menor, es mucha la influencia que la llanta tiene sobre la imagen del vehículo.

Para enamorar a los compradores los publicistas muestran unas llantas de aleación bastante llamativas. Pero no siempre se puede salir del concesionario rodando sobre esas llantas. El anhelo de la mayoría de quienes deben llevarse la versión modesta es poder llevar a cabo en un plazo corto de tiempo un cambio de llantas.

Volkswagen Golf Variant: llanta

Tipos de llantas

En líneas generales, las llantas de los coches se dividen en dos grupos: las económicas y el resto. Las primeras son las que llevan de serie las versiones de salida de los coches de gamas bajas y medias.

Este tipo de llantas están fabricadas en acero, no suelen ser particularmente llamativas, además de ser bastante pesadas. Como ventaja hay que destacar que, además de no ser muy costosas, son muy resistentes.

En el segundo grupo hay ruedas fabricadas en aluminio, magnesio o de aleación. Sobresalen por su belleza y por la cantidad de diseños que ofrecen a los conductores. Algunos modelos pueden ser realmente costosos.

El mejor consejo a la hora del cambio de llantas: optar por el equivalente

Todas las casas de motor, antes de sacar al mercado cada modelo, se toman muy en serio la tarea de determinar qué elementos funcionan mejor con determinado coche. Por ello, el tamaño de la llanta que colocan a los coches no es una decisión tomada al azar.

Al considerar un cambio de llantas, la manera más segura –y eventualmente la más económica– de acometer esta tarea es remplazando las instaladas de serie por sus equivalentes en aleación o en otros materiales.

El vehículo ganará en estética y podrá continuar circulando con el mismo juego de neumáticos; no habrá que homologar ninguna de las nuevas piezas del auto.

Cuando el tamaño importa

La mayoría de las veces que se habla de cambio de llantas, de lo que se trata es de instalar equipos de mayor diámetro. La tendencia es tan fuerte que muchos de los modelos actuales contemplan la posibilidad de que sus dueños opten por aumentar el alto de las llantas que sirven de soporte a los neumáticos.

Rueda de un coche con llanta.

Para compensar los centímetros extras de las llantas, sin cambiar las dimensiones generales del vehículo y tener que pasar a homologar, la opción es sustituir los neumáticos por unos de perfil bajo. Sin embargo, esto tiene sus consecuencias:

  • Los neumáticos de perfil bajo equilibran su menor altura con centímetros extras a lo ancho. Esto implica que la banda de rodadura en contacto con el asfalto será más amplia, lo que resta al vehículo capacidad de aceleración.
  • Como el motor requerirá de un mayor esfuerzo para desplazarse, el consumo de combustible también será superior.
  • La experiencia de conducción puede resultar más incómoda. El sistema de suspensión no disimulará con la misma eficiencia las vibraciones que genera la fricción entre el neumático y el asfalto. En vías en mal estado o sin pavimento la situación será todavía peor.

Cambio de llantas de mayor tamaño: otras consideraciones

  • A mayor tamaño, más peso, aunque este es un factor que se puede minimizar –y hasta revertir completamente– al optar por aleaciones muy ligeras; inevitablemente, serán bastante costosas.
  • El aumento del diámetro de las llantas acelerará el desgaste de todos los componentes de la dirección y la suspensión.
  • Pero no todo está perdido. Para que el coche gane en presencia sin que el proceso resulte traumático, se debe optar por incrementar el volumen de las llantas solo hasta dos pulgadas por encima de la medida de fábrica.
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