Citroën C5 X, un crossover con todas las de la ley

Con un diseño polarizante por su condición de crossover, el nuevo Citroën C5 X alardeará de toda la tecnología de Stellantis como el buque insignia de la marca.
Citroën C5 X, un crossover con todas las de la ley

Escrito por Juan, 21 septiembre, 2021

Última actualización: 21 septiembre, 2021

Citroën parece más decidida que nunca a explotar una idea que funciona. Su historia se basa en modelos de éxito y fracaso, cambiando cuando todo iba bien sin saber que vendrá, pero ahora no. El mercado les ha dado la razón a estos fabricantes cuando están creando los diseños más controvertidos de su historia y el nuevo Citroën C5 X es prueba de ello.

Desde que lanzasen al mercado el Citroën C4 Cactus, la firma gala ha reinventado por completo su gama con diseños muy arriesgados. Sorprendentemente, al público en general le gustan, por lo que para su nuevo buque insignia han tirado la casa por la ventana. ¿Cómo? Con un peculiar crossover con todas las de la ley: este modelo lo es todo y no es nada.

Las primeras unidades no llegarán a los concesionarios hasta el 2022.

Citroën C5 X: perfil.

Mezcla de conceptos

Citando la célebre frase de Superman: “¿es un SUV? ¿Una berlina? ¿Un coupé? No: es un crossover” y ha mezclado todos esos conceptos en uno solo, resultando en un coche llamativo y chocante. Lo más parecido en el mercado sería el Subaru Outback, una combinación de un SUV y una ranchera derivada de una berlina, el Subaru Legacy.

Con 4,80 metros de largo, este modelo queda categorizado dentro del segmento D, siendo más largo que su hermano SUV, el Citroën C5 Aircross. Con este podría asemejarse en las grandes llantas de hasta 19 pulgadas, la elevada altura libre al suelo y las protecciones plásticas.

Más tradicional es la mitad superior de la carrocería, con forma de berlina fastback o tipo coupé, como el Volkswagen Arteon. La caída del techo queda rematada por un spoiler trasero integrado. En general, queda clara la inspiración en el prototipo CXperience presentado en 2016, de trazos muy marcados y agresivos.

El frontal presenta la ya típica iluminación dividida, mientras que los laterales desechan la idea de los Airbumps.

Citroën C5 X: interior.

Habitáculo y equipamiento

Las generosas dimensiones del Citroën C5 X repercuten positivamente en el habitáculo. Con espacio de sobra para 5 ocupantes y sus maletas, ofrece 545 litros de capacidad de maletero (aunque se reduce en 60 litros en el caso del PHEV).

El puesto de conducción es similar al del nuevo Citroën C4, con la salvedad de mostrar una escala mayor de tamaño y calidad. La combinación de superficies tapizadas con inserciones de tipo madera y negro piano lucen muy premium, acercándose peligrosamente a lo que la propia marca ofrece dentro de DS.

Los asientos de confort avanzado son exclusivos de Citroën y se componen de una segunda capa de mullido interno de diferente densidad. Tecnológicamente, el coche equipa un nuevo head-up display de realidad aumentada acompañado de una instrumentación digital y una pantalla central de 12 pulgadas.

Pese al crecimiento de las pantallas, los fabricantes han dado un paso atrás y se mantienen los controles físicos para la climatización. Por su parte, en cuanto a asistencias a la conducción, la dotación es tal que es catalogada de nivel 2 de conducción autónoma.

Oferta mecánica del Citroën C5 X

La plataforma EMP2 de uso compartido con Peugeot, concretamente con el Peugeot 508, nos deja con una oferta mecánica bastante similar a la suya. En principio, se ha eliminado toda versión diésel, quedando la gama completa con dos opciones de gasolina sin electrificación alguna (a las que acompaña una tercera versión híbrida enchufable).

Los modelos de gasolina sencillos son los conocidos 1.2 PureTech de tres cilindros y el 1.6 PureTech de 4 cilindros, con 130 y 180 CV de potencia respectivamente. En el caso del híbrido enchufable, se parte de la variante de 180 CV a la que se le añade un motor eléctrico de 109 CV para una potencia total conjunta de 225 CV y 360 Nm de par.

En los híbridos enchufables PHEV, la potencia de combustión y la eléctrica nunca se suman.

La batería del sistema híbrido es de 12,4 kW de capacidad, suficiente como para alcanzar una autonomía 100 % eléctrica de 50 kilómetros según el ciclo WLTP. Si se opta por el modo de conducción de uso eléctrico, la velocidad máxima queda limitada a 135 km/h. Por tanto, la usabilidad eléctrica se reduce a ciudades y circunvalaciones.

Dicho todo esto, el posicionamiento aspiracional del Citroën C5 X deja en el olvido las transmisiones manuales. Es decir, sea cual sea la motorización elegida, esta siempre irá acoplada a un cambio automático. Más concretamente, hablamos del cambio EAT8 de 8 relaciones.

Citroën C5 X: zaga.

Citroën y las suspensiones, una historia de amor

Desde el primer Citroën DS (y de manera mucho más simple, el 11 y el 2CV), la marcha del Chevrón siempre ha sido muy conocida por la cómoda puesta a punto de sus vehículos. Aunque lejos queda ya el uso de la suspensión hidractiva, este modelo hace uso de una tecnología de suspensión activa con 3 modos y amortiguadores con topes hidráulicos.

Sin ser un sistema tan complejo y problemático como lo era la hidractiva, la experiencia de conducción es mucho más cómoda y relajada en este modelo que en sus contemporáneos. Por último, al contrario que en los SUV, el C5 X equipa el Grip Control para adaptarse a todo tipo de terrenos.

Te podría interesar...
Citroën, innovación tecnológica y diseño de vanguardia
Busco un coche
Leerlo en Busco un coche
Citroën, innovación tecnológica y diseño de vanguardia

Es una empresa francesa de automóviles creada por André Citroën en 1919 y actualmente pertenece al grupo PSA, que es la fusión entre Peugeot y Citr...