Cuáles son las deficiencias de los coches eléctricos

Estas son relativas a la baja autonomía salvo que se quiera adquirir un costoso modelo –como un Tesla– y a la escasez de puntos de recarga a lo largo del territorio español; por otra parte, no en todas las ciudades hay personal cualificado para realizar las tareas de mantenimiento de estos vehículos

Altos costes, falta de infraestructura para las recargas y repuestos son algunas de las deficiencias de los coches eléctricos. Aun cuando esta tecnología es el futuro de la conducción amigable con el medio ambiente, aún existen muchos aspectos por mejorar.

En Europa se vendieron poco más de 150 000 vehículos impulsados por electricidad. Los datos sugieren un aumento paulatino en la demanda de este producto, pero los conductores aún tienen muchas dudas. No fallan los más tradicionalistas en ver algunos de los costados malos del negocio.

Infraestructura y recarga: el punto débil del coche eléctrico

En España muchos conductores tienen temores sobre lo que supondría realizar un viaje largo con un coche eléctrico. En el país hay grandes proyectos de infraestructura impulsados por empresas, compañías de servicio y los ayuntamientos.; muchos creen que este automóvil podría dejarles parados en medio de la carretera.

En nuestro país existen unos  2 511 puntos de recarga eléctrica según la empresa Electromaps. Hay redes viales en donde las estaciones son muy lejanas y otras perteneces a empresas privadas; se ofrecen las recargas como un servicio adicional a las personas que consumen en sus instalaciones.

Cómo cargar coche eléctrico en España
Manguera enchufada a un vehículo en uno de los puntos de carga para coches eléctricos.

En la práctica, el conductor de coche eléctrico cuenta básicamente con la carga que hace en el hogar. En Noruega las ventas de este tipo de producto son más altas porque existe un mayor desarrollo de la infraestructura. Esto explicaría él porque sus ciudadanos dominan este tipo de innovaciones en el mercado.

Deficiencias de los coches eléctricos: la falta de repuestos y servicio técnico

La poca oferta no solo afecta a la infraestructura, sino al mercado de repuestos y servicio técnico. La oferta de componentes no es igual en todos los países, debido al tamaño de la demanda y la falta de producción. Esto obliga a los conductores a importar las partes necesarias, lo cual suele encarecer su transacción.

Otro problema es la ausencia de locales de servicio técnico dispuestos para el arreglo de estos coches. En los países donde el Diésel aún domina, los mecánicos prefieren dirigir su trabajo a la reparación de este tipo de automóviles.

El problema no es la falta de espíritu ecologista. El obstáculo radica en el tamaño del mercado y el hecho de que estamos en los primeros momentos de este cambio tecnológico.

La batería: el principal problema de los coches impulsados por electricidad

Los automóviles eléctricos requieren de baterías demasiado pesadas que además pueden no cargar lo suficiente. Por lo general, una carga permite un recorrido de 100 a 150 kilómetros como mucho, lo que genera inconvenientes para usar este tipo de vehículos en los viajes.

Por ejemplo, el kit de baterías del Tesla Model S, mide dos metros de longitud y, en el mejor de los casos, esto permite un recorrido de 482 kilómetros. En el caso del Nissan Leaf, lo máximo que se obtendrá es un viaje de 128 kilómetros. Los modelos con mejor desempeño son muy costosos y pocas personas pueden pagarlos.

Tesla Model S en rojo.

Tampoco se ha mencionado el problema de la vida útil de las baterías eléctricas; duran entren 160 000 y los 200 000 kilómetros y por ello su reposición implica un alto gasto obligado cada siete años.

Peso, autonomía y durabilidad, son aspectos que dejan en la carretera a los compradores. Todavía no hay un desarrollo plenamente funcional, y las deficiencias de los coches eléctricos saltan a la vista.

Otras carencias de los coches eléctricos

El solo coste de estos automóviles es algo que nos hará pensar dos veces en su posible adquisición. Parecería que la inversión compensa debido a que sus motores son mucho más eficientes; el ahorro en gasolina es notorio pero el valor de la batería, servicios técnicos y otros componentes podrían echarnos para atrás.

Otro aspecto a considerar es el desempeño en medio de bajas temperaturas. Un automóvil eléctrico podría presentar serios problemas en temporada de invierno. Añadido esto, los tiempos de recarga completa en casa van de seis a ocho horas; también el gasto en electricidad puede ser alto.

No se trata de que esta sea una tecnología inconveniente, sino  que está aún en vías de desarrollo. Sus productos deben mejorar aún y con cada año se alcanzan avances sorprendentes.

¿Cuáles son las promesas de estas máquinas ecológicas? Entre otras cosas, motores eficientes, incentivos estatales y ahorro en combustible y mantenimiento. Lo que se viene es bueno, pero aún falta mucho camino por recorrer.

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