Cómo recurrir una multa

· 19 febrero, 2018
Es importante conocer de que manera podemos defendernos ante una sanción injusta y hacer valer nuestros derechos frente a la administración

La mayoría de las personas que son denunciados como infractores a las normativas de tráfico terrestre, no están de acuerdo con la sanción impuesta. Pero de igual forma, bien sea por desconocimiento, resignación o algún otro motivo, los que se atreven a recurrir una multa representan una minoría.

Las razones por las que se puede objetar la aplicación de estas sanciones son varias. Desde errores en la forma de la notificación, hasta desacuerdos con el fondo de lo que se imputa.

En todos los casos se debe evaluar objetivamente el contexto. Esto pasa por admitir los fallos, si hubiesen sido cometidos. También la conveniencia de apuntarse dentro de un conflicto que pudiese resultar desgastante.

En los casos en que la razón asiste y se cuentan con los recursos para demostrarlo, quedarse de brazos cruzados y no hacer nada debería ser la última opción a considerar.

Presunción de Veracidad Vs Presunción de Inocencia

Cómo y cuando reclamar una multa de tráfico

Los agentes de tráfico terrestres gozan, según la legislación vigente, de presunción de veracidad. Su actuación se considera prueba suficiente para la imposición de una sanción, el criterio de quien ejecuta el acto punitivo.

Sin embargo, esto no implica que los ciudadanos renuncien automáticamente a un derecho fundamental, consagrado dentro de la Constitución de España. Y este no es otro que la Presunción de Inocencia.

Los entes administrativos: jueces y parte

Este es otro factor que lleva a muchas personas a desestimar el recurrir una multa. Los entes administrativos encargados de velar por el cumplimiento de las normativas de tránsito, son jueces y parte al momento de evaluar las recusaciones.

Si bien un buen número de estas alegaciones son desestimadas (muchas de ellas a razón de la Presunción de Veracidad que asiste a los fiscales de tráfico), esto no implica el final del camino.

Todos aquellos que consideren que sus derechos han sido vulnerados, pueden llevar el caso hasta la justicia ordinaria. Este es un estamento en donde el número de alegaciones que prosperan, es comparativamente más alto.

 

Multas menos comunes y sanciones de tráfico.

Recurrir una multa: razones de forma

Desde errores en los formularios de notificación hasta la prescripción de la falta imputada. La notificación entregada al imputado debe incluir todos sus datos correctamente asentados, así como los referentes al vehículo señalado de cometer la falta.

También debe apuntarse si la infracción conlleva pérdida de puntos en el carné de conducir, o es solo una multa en dinero; esta puede ser una cuestión muy importante.

Las multas deben ser notificadas hasta por tres meses, en los casos de faltas leves. Mientras que, para las faltas graves o muy graves, su aplicación se extiende hasta los 180 días de calendario. Este plazo empieza a correr desde el mismo instante en que tuvo lugar la “presunta” infracción.

Razones técnicas

Más del 80% de las sanciones de tráfico que se imponen en España, están relacionadas con violaciones a los límites de velocidad. Si bien las tecnologías aplicadas en estos controles son cada vez más precisas, todavía hay caminos que permitan recurrir estas multas.

En caso de dudas, los ciudadanos pueden solicitar a los entes administrativos los informes de homologación de los radares, tanto fijos como móviles. De igual forma, pueden verificar que se haya aplicado correctamente el margen de error estipulado.

Otro factor que puede dar origen a recurrir una multa por exceso de velocidad, es la calidad de la fotografía. En la imagen presentada como prueba, debe leerse sin equívocos la matrícula del coche.

Este mismo criterio de la foto debe aplicarse para otras sanciones bastante comunes: las referidas a saltarse el alto en los semáforos. En estos casos, el fotograma debe mostrar que el controlador de tráfico estaba en rojo.

Las sanciones por estacionar en zonas prohibidas también figuran entre las frecuentes. Los alegatos de muchos de los afectados incluyen señalizaciones ocultas o inexistentes. Para sustentar estas afirmaciones, tomar fotografías para presentarlas junto con los escritos refutatorios, es la estrategia a seguir.

Cómo y cuando reclamar una multa de tráfico

Cómo y cuándo recurrir una multa

Desde la notificación de la falta, los ciudadanos disponen de 20 días naturales para presentar su desacuerdo. Este mismo periodo de tiempo aplica para gozar de un 50% de descuento por pronto pago. La legislación no permite recurrir una multa y pagarla con descuento; se trata de procesos excluyentes.

Los escritos con los recursos y alegatos, así como las pruebas refutatorias, pueden enviarse de forma electrónica a través de la página web de la DGT.

Las compañías aseguradoras prestan asesoría a ciudadanos inconformes con la aplicación de sanciones por violación a las normativas de tránsito, lo mismo que varias firmas de abogados.