6 multas más frecuentes: sanción económica y puntos

· 6 diciembre, 2017
Las multas más frecuentes en la conducción en España, y sus sanciones.

Las infracciones de tráfico surgen de la inobservancia de las normas que reglamentan y organizan la circulación de vehículos.  Al producirse, quien las comete se hace acreedor de una multa u otro tipo de sanción administrativa. Si la falta es grave, podría tratarse de un delito y puede existir una sanción de tipo penal. Ahora bien: ¿cuáles son las multas más frecuentes?

Infracciones de tráfico

Cuando se habla de infracciones de tráfico, están incluidos todos los medios de transporte. Esto ocurre con la finalidad de poder evitar la anarquía en el transporte, a la vez que para evitar accidentes y normalizar la convivencia social en este ámbito.

Estas infracciones son sanciones que se aplican a quienes manejan los medios de transportes particulares, públicos, para escolares, etc. Estas sanciones están establecidas –normalmente- en códigos o reglamentos. Es cierto que no todas las infracciones tienen una sanción de índole económica, pudiendo ser de diverso tipo.

Como vemos, la naturaleza de la falta o infracción determina el tipo de sanción. De este modo, quedan entre las más graves aquellas que ponen en peligro la vida de otras personas y del propio infractor. Cosas como conducir a elevada velocidad o bajo los efectos de alcohol o drogas, se encuentras entre las más graves., pero también hay otras como el estacionarse en un lugar indebido o demorar el libre desplazamiento de otros vehículos.

Multas más frecuentes
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Una problemática social

Las infracciones de tráfico causan todos los años muchos accidentes, que tienen como saldo mutilaciones, heridos de diversa gravedad y un considerable número de muertos. Por esta dolorosa razón, los gobiernos toman medidas destinadas a hacer cumplir las normas.

Las multas más frecuentes, indican que hay un problema que más allá de la sanción en sí, es fundamentalmente un problema educativo.

Los países que invierten más recursos y tiempo en la educación vial desde la niñez tienen menores tasas de infracciones de tráfico. Se trata pues, de un gran objetivo social en el que intervienen todas las partes, logrando un lugar más seguro para vivir.

Aunque algunas infracciones puedan ser consideradas como “mínimas”, se corre el riesgo de normalizarlas, y al generarse de forma masiva se traduce en un problema social. Cada norma de tráfico es parte de un todo, de un objetivo que afecta a la conducción y a la mentalidad de los conductores. Si se afecta una parte, el conjunto se resiente.

Existen encuestas hechas a escolares españoles, donde ellos mismos son conscientes de las infracciones de sus padres, en las que por ejemplo, conducir hablando por el móvil o cruzar con los pasos de peatones con los semáforos en rojo son algunas de las más comunes.

¿Cuáles son las multas más frecuentes por infracciones de tránsito en España?

  1.  Exceso de velocidad: multa de entre 100 y 500 euros y -2 y -6 puntos.

Se sanciona la imprudencia y la exposición al peligro de otras personas.

  1. Conducir mirando el teléfono móvil al volante: multa de 200 euros y -3 puntos.

Distrae otros sentidos, no solo el oído y con ello se pone en peligro la seguridad completa del manejo del coche.

  1.  Exceso de alcohol: multa de 500 euros, -4 puntos y 3 meses sin licencia.

En algunos países, quienes cometen esta infracción son denunciados por la fiscalía. Constituyendo un agravante en caso de accidente que ponga en riesgo la vida de otras personas.

  1. Incumplir el deber de identificar al infractor.

Cuando el titular de un vehículo no colabora con la identificación del conductor del vehículo en caso de infracción.

  1.  Saltarse semáforos en rojo o señales de STOP o ceda el paso: multa de 200 euros.

Si no se detiene ante un semáforo en rojo, complica la viabilidad de la ciudad y se expone al peligro a los transeúntes.

  1. Aparcar de forma indebida: multa de 200 euros.
Multas más frecuentes
Obedecer la señales tanto fijas como móviles no solo ayuda a evitar multas, también a conducir de forma segura.

El apuro y la imprudencia hacen que muchas personas quieran ganar un sitio en lugares que están destinados a otros usos. Estacionarse frente a la entrada de un hospital, por ejemplo, se considera negligente y peligroso.

Las normas de tráfico están para respetarlas, y se han puesto en vigor para el bien de todos. Ignorarlas supone un peligro para mucha gente, incluyendo a quien conduce. Ponerse un cinturón, disminuir la velocidad o conducir con prudencia, son parte de una conducta cívica. La multa es lo último que debería importar, dado que antes que cualquier sanción económica, está la vida, tanto propia como ajena.

Límites de velocidad según la vía