¿Para qué sirve la bomba de aceite?

Francisco María García · 17 abril, 2019
La bomba de aceite se encarga de impulsar el aceite que lubrica los componentes internos del motor

La bomba de aceite es un elemento fundamental para el funcionamiento del motor. Es la pieza encargada de mantener el nivel de presión correcto en la lubricación de las partes del propulsor. Se ubica en la parte superior de la tapa del bloque, conectado a un cárter localizado en la parte baja.

Si se tratase de un ser vivo, funcionaría de manera similar al trabajo que realizan los músculos cardíacos. Se encarga de extraer el aceite, desde el cárter, para distribuirlo en las galerías y asegurar que alcance los engranajes del cigüeñal y el árbol de levas.

Sin lubricación en el motor, el movimiento de los mecanismos deja de ser fluido. Esto ocasiona desgaste que puede derivar en problemas tan graves como costosos.

En resumen, si este equipo opera de forma deficiente, resultará imposible alargar la vida útil del motor. Por el contrario, cuantos más prolongados en el tiempo se mantengan estos errores, por mínimos que sean, el resultado para la vida del corazón del coche será mucho menor.

Es importante saber que, cuando se trata de la bomba de aceite, no hay fallos tolerables; cualquier detalle inapropiado puede ser catastrófico.

Componentes de la bomba de aceite

La bomba de aceite la conforman cuatro secciones básicas. El cuerpo principal, elaborado de aluminio o hierro inoxidable, es encargado de los aparatos interiores de la bomba.

Bomba de aceite

El sello trasero es una tapa diseñada para cerrarse herméticamente; de esta manera, se previenen cualquier tipo de filtraciones y entradas de aire. Si esto sucede, se pierde presurización y, con ello, el motor deja de recibir el lubricante de manera adecuada.

Los engranajes se encargan de generar el movimiento para el traslado de los fluidos. Son dos piezas, una libre y otra que funciona como guía. Por último, está la válvula de alivio, cuya misión es soltar un poco la presión en caso de que sea muy elevada para mantener el nivel correcto estandarizado que requiere cada automóvil.

El aceite a la temperatura justa

Es importante señalar que las altas presiones en los fluidos del motor generan incrementos en la temperatura. Si la temperatura de los fluidos se eleva excesivamente, empieza a perder peligrosamente su efectividad.

Por esta razón, los modelos más recientes incorporan refrigerantes al aceite. También existen radiadores para la bomba de aceite que contribuyen a disminuir el exceso de temperatura; este tipo de avances son comunes en vehículos que se mantienen en altas revoluciones, especialmente los de carreras.

La intensidad requerida, de acuerdo con el grado de exigencia a la cual se somete al coche, incrementa el nivel de detalle necesario para su cuidado. Los automóviles de segmentos de alta velocidad demandan una ‘atención milimétrica’.

Hay que recordar que hasta una mota de polvo dentro de los lubricantes puede desencadenar daños estructurales secuenciales y la pérdida de la funcionalidad de la bomba de aceite. O lo que es lo mismo, de grandes cantidades de dinero.

Presión de aceite

Importancia y mantenimiento de la bomba de aceite

La bomba de aceite es el órgano vital del coche. El chequeo frecuente de los niveles de aceite es fundamental; la calidad del fluido es un factor que hay que tener en cuenta, por su viscosidad y grado de pureza; se debe escoger una marca de lubricante que posea las propiedades adecuadas específicas, según el modelo y año del automóvil.

Un aceite de mala calidad tiende a ensuciarse más rápidamente. Sus cualidades se deterioran progresivamente con el uso. Al revisar la cantidad de lubricante, el color es un indicativo del estado de su estado.

En su condición óptima, el aceite es fluido, traslúcido y con poco olor; si está ‘quemado’, se hará evidente por su olor y su apariencia oscurecida e irregular.

No se debe postergar el cambio del aceite que no esté en las mejores condiciones. El desgaste de los mecanismos de la bomba de aceite va deteriorando de forma grave el motor, con lo que se corre el riesgo de una avería grave y costosa.

Como consecuencia de un mantenimiento insuficiente, la única solución será la sustitución del bloque principal del motor y todos sus componentes, incluyida la bomba de aceite.

En el día a día de nuestro coche no es difícil estar atentos a las tareas básicas de mantenimiento. Afortunadamente, en la actualidad la mayoría de los vehículos cuentan con testigos de aviso de averías; ante cualquier aviso de fallo en el cuadro de mandos de nuestro coche, lo mejor es acudir rápidamente a nuestro mecánico de confianza.