Bombillas de los faros, ¿cuándo cambiarlas?

Francisco María García · 2 febrero, 2019
Las bombillas de los faros son elementos fundamentales para garantizar nuestra seguridad y la de quienes nos rodean, así que un mantenimiento preventivo siempre es recomendable

La conducción efectiva de un coche incluye estar atentos a todas las condiciones para tener un viaje seguro. Las bombillas de los faros son unos de los componentes más importantes para circular. Sin embargo, se puede asegurar que la mayoría de conductores no dan a este elemento el cuidado que merecen.

Quizá por su extensa vida útil o por lo natural que resulta su uso, las bombillas no suelen entrar en el mantenimiento del vehículo; en la práctica, es muy importante revisar las luces de nuestro vehículo, de forma periódica.

Existen leyes que regulan el tráfico y nos sirven como guía para una circulación ordenada y correcta. Asimismo, depende de los propios usuarios realizar los mantenimientos necesarios. Generalmente, antes de salir a la carretera todos verificamos los niveles de líquidos y lubricantes. Del mismo modo, hay que prevenir con las luces del coche.

¿Cuándo cambiar las bombillas de los faros antes que se rompan?

Un grave error consiste en realizar el recambio de las bombillas de los faros solo cuando dejan de funcionar por completo. Ese hábito suele generar muchos problemas. Entre otras cosas porque, una vez en viaje, quedarse sin luz es un riesgo para los conductores y para terceros; muchos accidentes de tráfico se producen por falta de visibilidad.

Las bombillas de los faros tienen, como todos los componentes, un tiempo promedio de uso. Según el tipo de luz, se calcula que tiene una durabilidad que oscila entre dos o tres años. Es verdad que existen otros factores que pueden influir y provocar daños, pero contar con esta información permite prevenir momentos delicados.

Bombillas coche

El desgaste se produce poco a poco y es probable que el conductor se adapte a la baja luminosidad. Aunque no se perciba, las bombillas de los faros pierden un gran porcentaje de la capacidad de iluminación. Esto se hace más notorio con mayor fatiga o dolor de cabeza, productos del esfuerzo para conducir.

Un aspecto muy importante de seguridad es que, con el fallo de los faros, el vehículo se vuelve menos perceptible por los otros conductores; desde todos los puntos de vista, los riesgos de accidentes aumentan.

Consejos para controlar y cambiar las bombillas de los faros

Con la puesta en marcha de estos sencillos consejos, la visibilidad de nuestro coche será mejor, y la seguridad también:

Cambiar siempre el par de bombillas de los faros a la vez

Los expertos aconsejan cambiar ambas bombillas al mismo tiempo. Ya sea porque una se averió o porque consideran que ya están llegando al fin de su vida útil. La mayoría de las personas solo colocan la nueva bombilla donde ya no tienen luz; este hábito puede provocar un desequilibrio en iluminación cuando están en viaje. Normalmente, cuando una deja de funcionar, la otra hace lo propio en poco tiempo.

Consultas en la revisión técnica

Cuando se realizan las revisiones técnicas anuales es importante pedir el consejo del mecánico. Quizá en ese momento estén funcionando, pero no tengan toda la energía que requieren.

Cómo y cuándo utilizar las distintas luces de un coche.

Asimismo, considerando los meses o años de uso, es posible que sea hora de cambiar las bombillas. Cada automóvil puede tener su propio modelo o material de fabricación en faros. Todo se controla para salir a la calle con mayor seguridad.

Mantener limpios y sanos los faros

Aunque parece algo muy obvio, es más frecuente de lo que parece la pérdida de visibilidad por falta de limpieza. Las luces están expuestas al sol, la lluvia, el polvo, los insectos y todo lo que se cruce en el ambiente; los materiales se opacan y generan una especie de neblina que afecta al brillo de las bombillas.

En algunas ocasiones, todo se soluciona con un buen lavado; otras veces es necesario realizar un pulido más profundo. Y en última instancia es posible que se deba hacer un recambio de las luces; puede ocurrir que las bombillas estén en perfecto en estado, pero los faros impidan su proyección.

Llevar un kit de bombillas nuevas en el viaje

En algunos países, como es el caso de España, es obligatorio contar con un kit de bombillas de repuesto. Esta es es una responsabilidad en cualquier parte del mundo, más allá de la reglamentación en vigor. En caso de fallo de una bombilla, para llegar a destino es mejor tener el repuesto o será preciso salir de la carretera.

No cambiar a tiempo las bombillas de los faros es un acto de negligencia, además de multas costosas por la imprudencia genera inconvenientes viales. Un coche con luz deficiente puede convertirse en uno de los elementos más peligrosos de la carretera. El hábito de estar atentos al mantenimiento de las bombillas de los faros puede salvar vidas.