Siete cosas que nunca debes hacer cuando vayas a una gasolinera

Las precauciones son clave a la hora de repostar combustible, y es que este puede ser altamente inflamable; tanto el fuego y la electricidad son dos factores que se han de evitar al echar carburante

Conducir un coche es una responsabilidad ante los demás y cara a los propios conductores. Por eso, deben extremarse las medidas de seguridad en todo momento, no solo al conducir, sino al aparcar, estacionar o recargar combustible. Hay que dejar claro lo que no se debe hacer cuando vayas a una gasolinera.

A continuación, recordaremos qué cosas evitar en la estación de servicio; también analizaremos las precauciones necesarias para preservar la vida y buen funcionamiento del coche, así como la seguridad de las personas.

Lo primero a tener en cuando vayas a una gasolinera

Ante la necesidad de repostar, hay que estar atentos en la vía sobre la ubicación de la gasolinera; esta atención evitará el pasarse o entrar abruptamente en ella. La entrada será a baja velocidad en atención a la seguridad; esta precaución vale tanto para el ingreso como para la salida de la estación de servicio.

Dejar el motor, la radio y las luces encendidas

Muchos conductores obvian la prohibición de dejar encendido el vehículo, la radio y las luces. Y ello a pesar de que las estaciones de servicio colocan posters con la advertencia.

Debe recordarse que la gasolina y el diésel son sustancias altamente inflamables; la primera emite vapores a su alrededor. Combustible y electricidad son incompatibles; una leve chispa de algún coche o artefacto encendido puede provocar algún accidente lamentable.

Aparcar al lado contrario a la boca del depósito de combustible

Las diferentes marcas de coche, según su diseño, tienen la boca del tanque de gasolina a uno u otro lado. Al ir al repostaje, hay que evitar quedar al lado contrario y estirar el surtidor hacia el otro extremo.

Al ingresar a la gasolinera, debe hacerse lentamente para evaluar de qué lado se encuentran los surtidores. De esta manera, habrá tiempo de elegir el que coincida con la tapa del depósito.

Fumar

Este es uno de los errores más graves y, aunque la advertencia es obvia, no está de más insistir. Fuego y combustible es una unión explosiva, al ser este último muy inflamable; el mismo riesgo representa la llama con la que se encienda el cigarrillo.

Fumar en gasolineras

Repostar con combustible equivocado

Es posible que un vehículo diésel sea recargado por error con gasolina. Al contrario es más difícil, porque los picos de los surtidores de diésel son más anchos, de tal forma que no entrarían por la boca del depósito de coches a gasolina.

Este grave error puede ocasionar un importante desperfecto mecánico. Si el conductor se da cuenta de inmediato, no debe encender ni mover el coche, sino notificar el incidente a los empleados. Estos asesorarán sobre los pasos a seguir para solucionar el problema.

Utilizar el móvil

El móvil es un dispositivo electrónico que funciona con una pequeña carga eléctrica. Hoy en día se discute si el peligro de una explosión es real. Aunque pueda parecer excepcional, son dispositivos capaces de producir electricidad estática, y al hacerlo en un ambiente inflamable hay una pequeña posibilidad.

Usar móvil en gasolinera

Hay que tener en cuenta el riesgo ínfimo, aunque posible, de que un móvil pueda explotar por desperfecto. En una gasolinera, eso representaría objetivamente un peligro.

Otro motivo por el cual se desaconseja el uso del smartphone al cargar combustible es por la distracción que genera. El proceso de repostaje exige atención plena, por lo que su uso puede esperar. Lo mejor es dejar a un lado el teléfono al entrar en gasolineras.

Descender o subir al vehículo durante el repostaje

Esta es una de las medidas de seguridad más obviadas por conductores y pasajeros. En la ropa suele producirse electricidad estática, incrementada por el roce con las tapicerías de los vehículos.

Para minimizar el riesgo, si es el conductor quien va a surtir combustible, al iniciar el repostaje se recomienda colocar una mano en alguna parte metálica del coche. De esta manera se corta la electricidad estática en el momento.

Nadie espera los accidentes, pero ocurren, en los momentos menos esperados y sin que se sepa cómo pudieron ocurrir. En un alto porcentaje de casos, las causas se atribuyen al descuido.

La prevención es la única manera de evitar situaciones indeseadas; evitar el riesgo de accidentes cuando vayas a una gasolinera es posible, con estas sencillas precauciones.

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