Diésel y GLP: ¿qué combustible es más rentable?

Como todo en la vida, depende de las circunstancias y preferencias del usuario en cuestión; puede ser una alternativa económica, poco contaminante y práctica al mismo tiempo

El mundo del automóvil se dirige cada vez más hacia nuevas investigaciones sobre movilidad sostenible. De ahí el auge de un sector como el de los vehículos eléctricos. Muchos compradores se preguntan acerca de las diferencias entre los combustibles diésel o GLP. A continuación, os explicamos sus características y ventajas o inconvenientes.

Obtención del GLP

El gas licuado de petróleo, es un tipo de combustible compuesto por la mezcla de gases licuados que se encuentran en el gas natural, o bien disueltos en el petróleo. En la práctica, esta sustancia está compuesta principalmente por una mezcla de propano y butano.

Estos compuestos están presentes tanto en el petróleo crudo como en el gas natural. Por tanto, el GLP se puede obtener por medio del refinado del petróleo, y son los gases más livianos extraídos durante el proceso.

Por otro lado, mediante la reducción de la temperatura del gas natural puede lograrse que los componentes más pesados de esta sustancia se condensen. De este modo, pueden extraerse compuestos como el propano a temperaturas menores de -40 ºC. A continuación, este fluido se somete a un proceso de destilación para dar lugar a la obtención del GLP.

GLP: qué es

Como combustible, el GLP tiene un alto poder calorífico, superior al del diésel. Esto supone que, durante el proceso de combustión, la misma masa de GLP puede producir más energía que empleando diésel. Además, tiene una densidad mayor que la del aire.

 

Beneficios del GLP

Debido a los altos índices de contaminación del combustible diésel, cuya mala fama creció aún más a causa del escándalo de las emisiones de Volkswagen, el GLP se ha difundido como una solución ecológica. Los motores de GLP pretenden contribuir a disipar las acumulaciones de gases contaminantes que se encuentran sobre los grandes núcleos urbanos.

En primer lugar, el GLP es una solución que puede implantarse en cualquier vehículo con motor térmico. Si el coche no lo lleva de serie, puede instalarse un kit de transformación por un precio aproximado de unos 2 000 euros.

Supone también un considerable ahorro económico. Mientras que los combustibles como el diésel o la gasolina tienen precios por litro que rondan los 1,2 euros, el GLP cuesta alrededor de 0,60 euros por litro.

Esta diferencia de precios puede compensar rápidamente el gasto del kit de adaptación del vehículo al sistema de GLP, especialmente para conductores que recorran muchos kilómetros diarios.

GLP: inconvenientes

Por último, posee la etiqueta ‘Eco’, debido a que emite un 15% menos de CO2 y entre un 70 y un 90% menos de óxidos de nitrógeno, también conocidos como gases NOx, que son altamente tóxicos. Por ello, el GLP puede ser una solución bastante eficaz para contribuir a la movilidad sostenible.

Inconvenientes del GLP

Aunque cuenta con atractivas ventajas, el GLP tiene también algunos inconvenientes frente al resto de combustibles disponibles en el mercado. En primer lugar, el depósito de GLP ocupa parte del espacio del maletero o de la rueda de repuesto, lo que supone una reducción de la capacidad de carga del vehículo.

Por otro lado, la infraestructura de distribución del GLP aún no es muy extensa. Por ello, de las más de 9 000 estaciones de servicio repartidas por España, solo unas 500 ofrecen este tipo de combustible. Esto supone una importante molestia a la hora de repostar, aunque los coches son bi-fuel: gasolina + GLP.

Sin embargo, y como ocurre con los puntos de carga de los vehículos eléctricos, la red es cada vez más extensa, por lo que es muy probable que dentro de unos años este inconveniente se reduzca.

Por el momento, en el mercado automovilístico español ya existen algunos modelos disponibles con alimentación por GLP, como el Alfa Romeo Mito.

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