Volvo XC40, el último en llegar a la familia

Alberto Fuentes · 31 mayo, 2018
El primer SUV compacto de la marca sueca destaca por unas líneas cuadradas y robustas, acertadas para el segmento y el público al que se dirige

Pensar que el Volvo V40 Cross Country era suficiente para competir entre los SUV compactos era mucho imaginar. La marca sueca ha tardado lo suyo en colocar un representante en el segmento de moda, pero la espera ha merecido la pena; el nuevo Volvo XC40 es un modelo que lo tiene todo para triunfar.

Con 4,43 metros de longitud, entra de lleno a competir con el Audi Q3 o Mercedes GLA, a los que hay que sumar los recién llegados Jaguar E-Pace y BMW X2.

Diseño exterior del Volvo XC40

Si hay un apartado imprescindible para el comprador de un SUV compacto es su estética. Esto lo saben muy bien en la casa sueca, ya que han sacado un producto capaz de captar todas las miradas a su paso.

La parte frontal, al igual que sus hermanos mayores XC60 y XC90, cuenta con un morro bastante alto y robusto, con una parrilla amplia, y unas líneas limpias y ordenadas. La nueva imagen de Volvo ha dado un enorme paso hacia delante con respecto a sus antecesores.

Volvo XC40: trasera
Trasera del Volvo XC40.

En la parte trasera nos encontramos con la misma sensación de sobriedad y limpieza elegante que hay en la parte delantera. Para tratarse de un coche concebido para rodar por zona urbana, su presencia está al nivel de modelos mucho más grandes y costosos.

Diseño interior y habitabilidad

Es de agradecer que la marca ponga tanto entusiasmo en sus modelos más pequeños de la casa. Aunque con ciertas diferencias en la calidad de materiales y algunos extras disponibles, la presentación está muy pareja con la de todo un Volvo XC60.

El salpicadero del Volvo XC40 sigue la tendencia actual de colocar una pantalla de gran formato en posición vertical con la que se manejan casi todos los controles del vehículo. Aunque es intuitiva y rápida, hay mandos como los del climatizador que se agradecería que estuvieran fuera de la pantalla; gestos como modificar la temperatura obligan a apartar la mirada más de lo deseado.

Volvo XC40: interior
Interior del Volvo XC40.

El espacio en las plazas delanteras es similar al de un buen compacto pero con un plus de distancia al techo. Además, los amplios reglajes del asiento y del volante ayudan a encontrar la posición de conducción ideal. Todo esto, justo a una calidad de materiales sobresaliente para su segmento, hacen que afrontar largos viajes con el XC40 sea todo un placer.

Las plazas posteriores son similares a las de un Audi Q3, aunque no llegan al nivel de un BMW X1. Cuatro pasajeros de talla alta podrán viajar sin problemas de espacio; una quinta persona no irá tan cómoda por la escasa anchura disponible y por la dureza del respaldo, algo habitual entre sus competidores.

El maletero tiene 460 litros, un dato en correcto para los 4,43 metros que mide este Volvo XC40, pero pequeño si lo comparamos con los 505 litros de un X1 o los 575 litros del Evoque.

Dinámica y motores

A pesar de la altura elevada propia de los SUV, el Volvo XC40 se defiende de forma notable en carreteras con curvas. El tarado de suspensión es ligeramente duro y sujeta muy bien la carrocería, lo que evita los típicos balanceos en frenadas y cambios de apoyo.

Es muy sencillo circular a un ritmo elevado sin castigar en exceso a los pasajeros: en todo momento mantiene un silencio de marcha y un aislamiento considerable.

Volvo XC40: lateral
Lateral del Volvo XC40.

El XC40 disfruta de una gama de motores muy potentes para tratarse de un coche de su segmento y echamos en falta un motor de acceso más asequible, cosa que abarataría ligeramente el precio base del coche.

  • Gasolina: parte un bloque de 1,5 litros de cilindrada capaz de desarrollar 156 CV de potencia, más que suficientes para mover con mucha soltura el vehículo. Por encima, con la denominación T4, tenemos un 2,0 litros de 190 CV y, como tope de gama, Volvo ofrece el T5, con nada menos que 247 CV.
  • Diésel: el motor de acceso es un 2,0 litros con 150 CV de potencia denominado D3, una cifra bastante alta para ser el motor menos potente disponible. El D4, con 190 CV, se posiciona como la versión más potente de gasóleo.

El diésel de 150 CV y el gasolina de 156 CV acapararán la mayor parte de las ventas, aunque la versión diésel de 190 CV es perfecta para sacar todo el jugo a un coche con sus posibilidades.

Precios y conclusión

Parte de los 30 950 € que pide la marca por la versión con el acabado básico y el motor gasolina de 156 CV. El modelo tope de gama se va hasta los 49 849 € del R-Design T5 AWD, una cifra elevada para su segmento, pero acorde con lo que la marca ofrece a cambio.

El Volvo XC40 es uno de los modelos más equilibrados de su segmento, cumple con nota en todos los apartados y, aunque tenga un precio elevado, la marca no ha escatimado en cuanto a calidad y dotación tecnológica.