Skoda Scala, el nuevo compacto checo del Grupo VAG

Enrique Canivell · 3 enero, 2019
El Skoda Scala se perfila como una alternativa interesante para aquellos que deseen un compacto elegante con un precio competitivo; destaca la posibilidad de configurarlo con una motorización de gas natural comprimido (GNC) que, además de permitir un importante ahorro en repostajes, vendrá aparejado a la etiqueta ECO

Si el Grupo Volkswagen no tenía suficiente con ofrecer tres escalones para distinto público y precio en el mercado de los compactos (SEAT Leon, Volkswagen Golf y Audi A3), ahora suma a su oferta otro segmento C, de origen checo, con una estética –a juicio del que redacta estas líneas– bastante elegante. Por supuesto, la carrocería del nuevo Skoda Scala se asienta sobre la plataforma MQB del Grupo VAG.

Lo bueno de partir de una misma base es que se comparten buena parte componentes mecánicos, lo que supone un importante ahorro para el gigante alemán. Un ahorro que no siempre es trasladado al cliente, si bien es cierto que Skoda suele ofrecer precios muy competitivos, que le otorgan una alta relación calidad-precio.

Tendremos que esperar para verlo en nuestras carreteras a la primera mitad de 2019.

Exterior del Skoda Scala

Inspirado en el prototipo Vision RS, el Skoda Scala comparte bastantes rasgos estéticos con este, aunque lógicamente estaban exagerados. Este compacto estrena el nuevo lenguaje de diseño de la marca, el que más adelante se irá incorporando al resto de modelos de la gama.

Skoda Scala: trasera
Trasera del Skoda Scala.

De cintura alta, líneas fluidas y bien definidas a lo largo de la carrocería, y más allá de las llantas 18″ opcionales (hay de 15″ y 16″ en acero, y 16″, 17″ y 18″ de aleación), es el morro lo que primero ‘entra por los ojos’. Y es que el frontal destaca por su amplia calandra –rodeada por un acertado cromado– y la entrada de aire de los bajos del paragolpes, las cuales integran tanto los faros como los antinieblas, respectivamente.

Sin embargo, en este caso llama bastante la atención una parte trasera que permite ser configurada con una luna trasera oscura que se extiende más abajo, hasta el portón, para quedar a la altura de sus pilotos traseros; remata el conjunto un discreto difusor y un pequeño alerón. Con el paquete Emotion es posible ‘rizar el rizo’ con un techo panorámico de cristal con cortina retráctil para los rayos del sol.

Detalle del Skoda Scala.
Las letras sustituirán al logotipo convencional de la marca checa.

Si se equipa el citado paquete Emotion se podrá disfrutar de faros full-LED delanteros y traseros.

Interior del Skoda Scala

Aunque la marca checa no esté catalogada como fabricante premium, y pese a que se pueda entrever que hay bastantes superficies plásticas en su interior, el diseño del habitáculo del Skoda Scala está muy logrado a nivel de los trazos y formas del salpicadero y de las puertas. Pero no solo eso, sino que en el apartado tecnológico está a la última.

Skoda Scala: interior
Interior del Skoda Scala.

Así, el nuevo compacto incorpora la última generación de sistemas de infoentretenimiento, con una pantalla que se localiza a la misma altura que la instrumentación. Además, el Virtual Cockpit opcional lleva una pantalla de 10,25″, la más grande de su segmento.

Ahora bien, donde de verdad sobresale el Skoda Scala es en su espacio interior. Gracias a su amplia batalla de 2,65 metros, hay bastante espacio para las rodillas. Asimismo, con una longitud total de 4,36 metros, el maletero tiene una capacidad de nada menos que 467 litros, así que es de los más voluminosos del segmento.

Motores y conducción

Uno de los puntos fuertes del Skoda Scala es la amplitud de motorizaciones con las que puede ser configurado, incluido un propulsor que puede funcionar con gas natural comprimido (GNC), con la ventaja de que este lleva aparejada la etiqueta ECO –así se puede acceder al centro de las grandes ciudades con restricciones por emisiones contaminantes– y que permite un ahorro considerable en los repostajes.

La gama de motores incluye cinco variantes en total y, tanto los diésel como los gasolina, incorporan filtro de partículas, inyección directa, turbo, recuperación de energía en la frenada y Stop/Start. Además, según la versión escogida podrá ser adquirido con cambio manual de 5 o 6 velocidades o caja automática de doble embrague DSG de 7 marchas:

Skoda Scala: motores
Motores del Skoda Scala.

El motor tope de gama, el 1.5 TSI, cuenta con la Tecnología de Cilindros Activos (DCT), que en condiciones de baja carga puede desactivar los dos cilindros centrales para ahorrar combustible. La marca asegura que la entrada en funcionamiento del modo a dos cilindros es imperceptible para el conductor.

Por último, el Skoda Scala se puede adquirir con el Control de Chasis Deportivo, que rebaja en 1,5 centímetros la carrocería e incorpora el Selector de Modo de Conducción (Normal, Sport, Eco e Individual). Según el que activemos, variará el tarado de los amortiguadores y la reactividad de la dirección, del motor y de la transmisión (si es DSG).

Nota: La marca todavía no ha dado conocer los precios del Skoda Scala.