Porsche 718 Cayman / Boxster, el deportivo cupé o descapotable de motor central de Stuttgart

Enrique Canivell · 20 diciembre, 2018
Bien sea a cielo descubierto o con carrocería cerrada, la posición del propulsor bóxer justo por detrás de la espalda confiere al Porsche 718 un logrado reparto de pesos y un comportamiento más neutro que el del 911, con motor trasero

A partir de 2016 tanto el Cayman como el Boxster, basados en la misma plataforma o chasis, comparten su nombre, Porsche 718, en homenaje al bólido de finales de los años 50 y principios de los 60 que compitió en Fórmula 1. De este hereda la configuración de motor central, que dota al deportivo de cualidades dinámicas –quizás no para los más puristas del 911– a priori más eficaces.

Aunque más tarde nos adentraremos en el importante apartado del comportamiento, cabe señalar que ahora los Porsche 718 –tanto Cayman como Boxster– cuentan con motores turbo de cuatro cilindros en lugar de propulsores atmosféricos de seis cilindros.

Si bien la respuesta al gas está muy lograda, no es tan directa como la de un aspirado, ni el sonido es tan ‘profundo’, por decirlo de alguna manera. A cambio, las prestaciones y el consumo han mejorado de manera notable. 

Exterior del Porsche 718 Cayman / Boxster

Está claro que muchos coches parecen otros cuando vienen en formato cabrio. El Porsche 718 Cayman, por su parte, luce la atractiva y típica caída del techo propia de los cupé hasta atrás del todo. En el Porsche 718 Boxster, como buen roadster, el techo de lona se recoge entre los asientos y las ruedas traseras.

En cualquier caso, el Porsche 718 presenta un frontal típico de la firma de Stuttgart, deportivo y discreto al mismo tiempo, cosa que no siempre es fácil de lograr. A ello contribuyen las entradas de aire inferiores de dimensiones contenidas y unos faros ciertamente redondeados que se integran perfectamente con los pasos de ruedas, más altos que el capó.

Porsche 718 Cayman: trasera
Trasera del Porsche 718 Cayman.

Si miramos más atrás, lo primero que llama la atención son las entradas de aire en las aletas, que sirven para refrigerar el motor. También es digno de mencionar el pequeño spoiler trasero –en el que se inscriben las letras de Porsche– entre los pilotos y la salida central de escape recogida en un discreto difusor.

Como no podía ser de otra manera en un bólido con el motor detrás, el Porsche 718 cuenta con ruedas en doble medida de generosas dimensiones: 235 delante y 265 detrás sobre llantas de 18″, 19″ o 20″, que envuelven discos de freno de 330 y 299 milímetros delante y detrás.

Interior del Porsche 718 Cayman / Boxster

Como se puede esperar de un deportivo de la talla de la marca alemana, el habitáculo del Porsche 718 cuenta con materiales y revestimientos de primera calidad. Si bien es cierto que no se puede considerar que estemos ante un cockpit excesivamente recargado.

Más bien nos encontramos en un interior pensado para la conducción deportiva, y es que lo más evidente es que el cuentarrevoluciones goza de gran protagonismo por su tamaño y por su posición central dentro del cuadro de instrumentación. A la izquierda queda el velocímetro y a la derecha se muestran datos como la temperatura del aceite o el barómetro del turbo.

La postura de conducción, además, es muy baja y permite estirar las piernas casi del todo, mientras que los pedales quedan colocados en el lugar adecuado para cuando el usuario decide darse una alegría. Pero aun con su orientación deportiva, el Porsche 718 goza de los elementos habituales de los coches modernos, como un sistema de infoentretenimiento con pantalla táctil, ahora de mayor tamaño.

Porsche 718: interior
Interior del Porsche 718.

En lo relativo al maletero, este bólido cuenta con dos. El primero está colocado en el capó y cuenta con 150 litros de capacidad. El segundo está situado por detrás del motor y cubica 162 litros en el caso del Porsche 718 Cayman y 125 litros si nos referimos al Porsche 718 Boxster, que lógicamente le resta espacio al maletero porque hace falta un hueco para plegar la capota.

El techo de lona del Porsche 718 Boxster tiene un accionamiento automático y solo necesita 9 segundos para bajarse completamente; se puede descapotar a una velocidad de hasta 50 km/h. Evidentemente, el ruido aerodinámico es mayor que en el Cayman.

Conducción eficaz, noble y divertida

La disposición del motor del Porsche 718 es central-trasera, es decir, entre los dos ejes pero por detrás de la espalda del conductor. Como el propulsor bóxer va en posición longitudinal, el coche cuenta con un reparto de pesos bastante equilibrado, de aproximadamente el 45 % en el eje delantero y el 55 % sobre las ruedas posteriores, así que favorece la tracción de este deportivo de propulsión.

Normalmente, los coches de motor central-trasero se suelen asociar a coches con un comportamiento delicado al límite, pues cuando llega el sobreviraje las reacciones son más violentas fruto de la inercia del propulsor en la parte trasera. Este, digámoslo así, tiene tendencia a adelantar al conductor hasta hacer un ‘trompo’ si no se corrige a tiempo.

Ello es todavía más ‘evidente’ en vehículos con el propulsor completamente atrás, como es el caso del Porsche 911, con un reparto de pesos 40/60. A cambio, cuanto más peso detrás más motricidad y, cuanto menos masa delante, mejor frenada. Pero el morro puede llegar a ‘flotar’, sobre todo a altas velocidades, y se pierde agarre delante (subviraje).

Sin embargo, el Porsche 718, que goza de una soberbia agilidad gracias a su bajo momento polar de inercia, a su equilibrado reparto de pesos, a su motor bóxer –con menor centro de gravedad– y a la puesta a punto de suspensiones, muestra unas reacciones nobles cuando las ruedas posteriores deslizan. Además, su morro se muestra más asentado que el del Porsche 911.

Porsche 718 Boxster: frontal
Frontal del Porsche 718 Boxster.

Todo esto le convierte en un coche divertido con el que disfrutar de cruzadas progresivas, que se solventan mediante un moderado contravolante a la salida de las curvas. También en un bólido que obedece con alta precisión a la trayectoria marcada por el volante, aunque la carrocería cupé irá aparejada a una mayor eficacia gracias a la mayor rigidez torsional a la que no puede llegar un cabrio.

Más potencia, menos consumo

Los motores de los Porsche 718 cuentan con 35 CV más que los de la generación anterior, con un consumo reducido en hasta un 13%. Se ha pasado de los bóxer de seis cilindros aspirados a los tetracilíndricos sobrealimentados, algo que quizás a más de uno no convence por carecer del tacto telepático del acelerador y del sonido de los atmosféricos.

Lo bueno del turbo es que el par máximo se está disponible poco antes de las 2 000 rpm y hasta las 4 500 rpm.

Las versiones estándar montan un propulsor 2.0, que desarrolla 300 CV y 380 Nm, lo que sirve para pasar de 0 a 100 km/h en 5,1 segundos. Las variantes ‘S’ cuentan con un motor de 2,5 litros de 350 CV y 420 Nm, y aceleran de 0 a 100 km/h en 4,6 segundos; también disfrutan de un turbo de geometría variable –algo que solo utiliza Porsche en motores de gasolina– para combatir el turbolag.

Si se opta por la caja automática de doble embrague PDK junto al paquete opcional Sport Chrono, en detrimento del cambio manual en ‘H’ que a los más puristas les otorga el feedback propio de la palanca y les involucra más en la conducción, las prestaciones en el 0-100 km/h mejoran en 0,4 segundos.

Opcionales para conducción deportiva

  • Frenos cerámicos (PCCB) para evitar la fatiga de un uso continuado.
  • Suspensión activa PASM y PASM deportiva (rebajada en 20 milímetros).
  • Distribución variable del par (PTV), con bloqueo mecánico de diferencial.

Precios del Porsche 718

Hacerse con un Porsche 718 no es para todos los bolsillos, pero desde luego que la estética refinada y atemporal, los buenos materiales del interior, la puesta a punto del chasis y el empuje en línea recta bien vale el precio que hay que pagar por él. Y con la opción de disfrutar a cielo descubierto. Estos son los precios del Porsche 718:

 

Porsche 718 Cayman / Boxster: precio
Precio del Porsche 718 Cayman / Boxster.