Morgan 4/4: historia viva del automóvil

La firma británica pone a disposición todo un coche clásico con la fiable mecánica de un vehículo actual; su simplicidad se une al hecho de que lleva un motor moderno de Ford y un caja de cambios proviniente de Mazda

Si hay un coche que sabe mantener los orígenes con el paso de los años ese es el Morgan 4/4. Desde su aparición allá por el año 1936, apenas ha variado su silueta, esa que lleva generaciones levantando pasiones entre los amantes de los vehículos de corte clásico.

A día de hoy, gracias a Morgan, te puedes comprar un coche que bien podría haber sido fabricado en los años 30. Es cierto que cuenta con unos sistemas de seguridad mínimos para pasar las exigencias actuales, pero la estética, las sensaciones de conducción y el tacto de sus mandos nos remontarán a una época pasada.

Hoy día, un vehículo roadster biplaza es sinónimo de deportividad y potencia, pero con el Morgan 4/4 el fin es muy distinto. El cliente que adquiere un coche como este, con su aire retro, busca el placer de conducción desde la calma y la relajación que transmite un coche clásico, capaz de hacerte disfrutar con el simple hecho de estar a sus mandos.

Morgan 4/4: lateral

La última actualización, llevada a cabo en 2009, ha mejorado sustancialmente la iluminación y los sistemas de seguridad. El interior ha perdido parte del encanto de la versión anterior, pero apenas encontrarás complejos elementos tecnológicos.

Estética del Morgan 4/4

Este vehículo no destaca en ningún aspecto dinámico ni prestacional si lo comparamos con los deportivos de hoy día, pero no se trata de un coche torpe. Su punto fuerte es el carisma de su imagen, la cual le ha mantenido en el candelero durante más de 80 años.

Con la clásica forma de los coches de los años 30, el Morgan 4/4 cuenta con un enorme y estrecho morro, abrazado por dos grandes guardabarros, los cuales fluyen por todo el lateral del vehículo hasta el eje posterior.

Las dos plazas, en una posición muy retrasada y cercana al suelo, nos hacen creer que estamos sentados en un coche con carácter deportivo, pero en cuanto echas un vistazo a su salpicadero lo último que te pide es llevar al chasis al límite.

Morgan 4/4: interior

Los mandos e indicadores mantienen sus adornos cromados, pero el volante ya no es tan grande y fino como antaño, cosas del progreso. Aun así, desde las ventanillas y el parabrisas, hasta los tiradores de las puertas te teletransportan a una época pasada.

Motores y dinámica

Hasta la última actualización, todos los motores de los que había disfrutado el Morgan 4/4 eran de fabricación propia. Nunca destacaron por su fiabilidad, pero conseguían ese sonido y tacto de conducción que esperas de este coche.

En el modelo nuevo, la marca ha optado por equipar al biplaza con un motor de origen Ford mucho más moderno y capaz. Con él, las sensaciones empiezan a parecerse más a las de un deportivo. Su ligereza corre a su favor y es muy sencillo mantener ritmos elevados sin poner el apuros el chasis.

Se trata de un 1,6 litros que entrega 111 CV de potencia, suficiente para mover sus escasos 800 kilogramos. Entrega la fuerza al eje posterior y es capaz de alcanzar los 185 km/h y pasa de 0 a 100 km/h en  solo ocho segundos.

Unas cifras dignas para un coche sin ambiciones deportivas. A pesar de la buena reserva de potencia de este nuevo modelo, la cara más divertida del Morgan 4/4 viene de la mano de su rapidez de reacciones.

Morgan 4/4: trasera

Con 4,01 metros de longitud y 1,63 metros de anchura, estamos ante un coche del tamaño de un utilitario, lo que le beneficia en curvas lentas. La suspensión es lo suficientemente rígida para contener los movimientos de balanceo de la carrocería y los cambios de apoyo son bastante dignos para contar con unos neumáticos tirando a estrechos.

La sencillez de las suspensiones es un claro ejemplo de las intenciones de los ingenieros británicos con este coche. Delante monta de tipo McPherson y detrás un eje rígido con ballestas, la configuración más económica y básica que podemos encontrar hoy día.

El cambio es manual y cuenta con cinco relaciones. Su precisión es exquisita y los recorridos cortos; se nota que proviene directamente de Mazda.

Precio

El desembolso por disfrutar en tu garaje de un Morgan 4/4 parte de 49 848 €, una cifra nada escandalosa para un vehículo con su nivel de artesanía y exclusividad.

Junto con el Caterham Seven, este coche es de los pocos que quedan con esa filosofía retro tan marcada, donde parece que el paso del tiempo es ajeno a ellos y brindan la posibilidad de viajar en el tiempo a sus mandos.

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