Mazda3, aires de premium a buen precio

Nacida en 2013, esta generación del Mazda3 viene dispuesta a plantar cara a modelos tan asentados en el mercado como el Opel Astra, el Volkswagen Golf o el Renault Megane.

Este tipo de vehículos genera muchos beneficios a las marcas. Aúnan a la perfección agilidad por ciudad con un aplomo en autopistas cercano a las berlinas.

En una categoría donde la longitud media es de 4,30 metros, este Mazda se alarga hasta los 4,47 metros. Con esta longitud, se aproxima a pequeñas berlinas y solo lo supera el Honda Civic en su segmento. Además, cuenta con una versión de cuatro puertas que llega hasta los 4,58 metros.

Diseño

Siguiendo las líneas Mazda actuales, este modelo cuenta con una estética muy conseguida por el fabricante japonés. Su gran tamaño se nota a primera vista, con unas líneas que le dan un aspecto premium al conjunto.

Mazda3 segmento deportivo
El último Mazda 3 tiene una silueta más dinámica que su antecesor.

La parte frontal, adornada por la parrilla en forma de diamante propia de todos los modelos de la marca, da un aspecto deportivo y fluido al coche. Los faros alargados encajan muy bien en las líneas del coche y recuerdan mucho a su hermano mayor, el Mazda 6, una de las berlinas más atractivas del momento.

Con la vista lateral podemos ver de dónde salen tantos centímetros extra. El morro, de grandes proporciones, es el alma del vehículo, aunque por ello pierda habitabilidad.

La parte trasera del modelo de 5 puertas es muy atractiva, está más conseguida que la versión de cuatro puertas. Obviamente, esta es una opinión muy personal. Los pilotos, alargados y en posición horizontal, encajan muy bien con el conjunto y la luneta trasera, muy inclinada, da más sensación de cupé al vehículo. Esto, una vez más, le perjudica en el espacio interior, premiando la estética por encima de la practicidad.

Interior

Como insinuamos en el anterior apartado, el Mazda3 deja de lado ciertos aspectos para lograr mejorar su presencia. No es mala estrategia, ya que la primera impresión es la mitad de la venta de un coche, pero aquellos que necesitan un espacio extra en el interior verán que hay alternativas mejores.

En las plazas delanteras, la sensación de espacio es correcta. Con unas líneas minimalistas, la marca japonesa ha dotado a su compacto de un aire muy premium en el habitáculo. Con una pantalla colocada en la mejor posición posible, podremos controlar la mayor parte de controles del vehículo excepto la climatización, con botonera propia.

La posición de conducción es muy deportiva, con un asiento colocado en posición muy baja y un volante muy vertical. La calidad percibida es notable, si bien no llega a la de un Audi A3, este Mazda está por encima de la media en cuanto a robustez se refiere.

En las plazas traseras el espacio es solo correcto. La mayoría de sus alternativas consiguen mejores cotas en estas plazas y con unos cuantos centímetros menos. Es cómodo para dos adultos, pero no para tres; es algo normal en el segmento, pero está peor resuelto que en un Hyundai i30, Kia Ceed o en un Opel Astra. La versión de cuatro puertas copia las medidas del de cinco a excepción del maletero.

En el maletero disponemos de 364 litros, solo un poco por debajo de la media, pero es un mal dato para el tamaño del coche. Si escogemos el Mazda3 de cuatro puertas, pasará algo parecido, con 419 litros está por debajo de lo esperado.

Dinámica

En este apartado, la marca no ha escatimado en equipar al Mazda3 con lo último en tecnología para darle unas cualidades en carretera al nivel de los mejores.

En carreteras amplias, el coche se muestra muy aplomado y estable, con una estabilidad lineal muy buena y un confort considerable. La insonorización del habitáculo, sin ser mala, no está muy conseguida.

Imagen del interior del Mazda3
Interior del Mazda 3.

En carreteras de montaña, la puesta a punto del chasis saca a relucir las capacidades del coche. Con una dirección precisa y con el grado justo de dureza, enlaza curva tras curva sin apenas balanceos, gracias a una suspensión con un tarado más bien duro pero cómodo. Las reacciones son muy neutras y solo cuando nos pasamos con el pie derecho aparece un ligero subviraje, pero de muy fácil corrección.

Motores

  • Gasolina: todos ellos atmosféricos, cuanta con dos bloques a elegir. El más pequeño, con 1,5 litros de cilindrada, entrega 101 CV de potencia. Puede parecer justo para un vehículo semejante, pero pasa de 0 a 100 km/h en 10,6 segundos, una cifra magnífica. La siguiente opción es un 2,0 litros con 120 o 165 CV de potencia. La versión de 120 CV tiene la mejor relación potencia-consumo y hace del Mazda un coche muy rápido (de 0 a 100 km/h en 8,9 segundos).
  • Diésel: aquí sí disponemos de turbocompresor en todas las opciones. La versión base cuenta con un bloque de 1,5 litros y 105 CV de potencia. Con él, el Mazda consigue un consumo de solo 3,8 litros, y unas prestaciones correctas. La segunda versión más potente en diésel cuenta con un 2,2 litros y 150 CV y hacen del Mazda3 un coche rápido, pasando de 0 a 100 km/h en 8,1 segundos. Esta última es la mejor elección en diésel para las capacidades del coche.

Precios Mazda3

Parte de los 17.750 € de la versión con el acabado Pulse y 101 CV gasolina hasta los 28.765 € que cuesta el 2.2 diésel con el acabado Luxury y cambio automático.

Son unos precios muy competitivos para lo que ofrece, con un número de extras muy bueno desde la versión básica.

Conclusión

Si lo juzgamos por la estética, el nivel de acabados, la dinámica de conducción y el nivel tecnológico, este Mazda3 tiene pocos rivales es el segmento. En cambio, si buscas es espacio interior, practicidad o agilidad en ciudad, tendrás un sinfín de opciones más recomendables.

Si sus cualidades encajan con tus necesidades, ni lo dudes. No te defraudará y tendrás un coche con argumentos premium a precio de un coche generalista.

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