Mercedes-AMG GLC 63, un SUV con récord en Nürburgring

Enrique Canivell · 23 abril, 2019
El Mercedes-AMG GLC 63, ya sea como hatchback o cupé, es más que un cómodo y exclusivo todocamino... ¡Su comportamiento dinámico es propio de un deportivo!

SUV y deportividad parecen términos antagónicos. Y es que parece de locos pensar que un coche pesado, elevado y poco aerodinámico pueda ser realmente rápido incluso en un circuito. Pero la realidad es que el Mercedes-AMG GLC 63 ha superado a auténticas ‘bestias’ del mundo de los todocaminos, con un tiempo de 7:49.4 en el circuito alemán de Nürburgring.

Desde 2017 era el Alfa Romeo Stelvio Quadrifoglio Verde el que ostentaba este récord con un tiempo de 7:51.7 en el ‘infierno verde’, seguido de todo un Porsche Cayenne Turbo S, que paró el cronómetro en 7:59.7. Aunque aún no está confirmado su tiempo oficial, no podemos olvidarnos del Lamborguini Urus, que al parecer logró dar una vuelta en 7:47.

En cualquiera de los casos, todos estos SUV ofrecen prestaciones y hacen tiempos en circuito que superan a superdeportivos de verdad, aunque no presenten una imagen tan atractiva como estos… al menos para algunos.

Mercedes-AMG GLC 63 S: trasera
Trasera del Mercedes-AMG GLC 63 S.

Diseño del Mercedes-AMG GLC 63

Disponible en carrocería tipo hatchback o cupé, este SUV presenta ciertas diferencias estéticas tanto por dentro como por fuera si lo comparamos con el Mercedes CLG estándar, recientemente renovado con un restyling. A continuación, estos son los principales elementos modificados:

  • Nuevo diseño de faros y pilotos.
  • Colas de escape de doble salida con sección trapezoidal de 90 milímetros.
  • Disponible en color gris grafito metalizado.
  • Nuevas llantas opcionales de 21 pulgadas.
  • Asientos deportivos tapizados en cuero negro y gris magma.
  • Volante AMG achatado por debajo y con alcántara en los laterales.
Mercedes-AMG GLC 63 S Coupé: frontal
Frontal del Mercedes-AMG GLC 63 S Coupé.

En cuanto al infoentretenimiento, destaca el MBUX, el nuevo sistema multimedia con inteligencia artificial de Mercedes, con funciones específicas AMG, visualizador con pantalla táctil ‘flotante’, mando fónico de respuesta más rápida y, como opción, manejo por gestos. También equipa un asistente de maniobra con remolque.

En lo relativo al aspecto del habitáculo del Mercedes-AMG GLC 63, destacan la calidad de los materiales, blandos al tacto junto a revestimientos tapizados por todo el interior, y una consola central con aspecto de fibra carbono.

Mercedes-AMG GLC 63 S: interior
Interior del Mercedes-AMG GLC 63 S.

Amplio equipamiento dinámico

Para lograr un ‘tiempazo’ en Nürburgring no basta con potencia bruta, sino que son vitales elementos electrónicos y mecánicos que mejoran el comportamiento dinámico, tales como:

  • Diferencial autoblocante con regulación electrónica en el eje trasero.
  • Sistema de control de estabilidad AMG DYNAMICS con tres configuraciones de agilidad, cuatro en el modelo ‘S’.
  • Apoyos dinámicos del motor, en el modelo ‘S’.
  • Tren de rojade AMG RIDE CONTROL+, con suspensión neumática y amortiguación adaptativa regulable.
Mercedes-AMG GLC 63 S Coupé: trasera
Trasera del Mercedes-AMG GLC 63 S Coupé.

Todo ello va acompañado de la tracción integral AMG Performance 4MATIC+, con distribución completamente variable del par entre los ejes delantero y trasero, lo que facilita la motricidad y la estabilidad en todo momento.

Y es que no es poca cosa poner los caballos en el suelo con su potente motor. Asociado a una transmisión automática de convertidor de par y 9 relaciones, el Mercedes-AMG GLC 63 equipa un V8 4.0 biturbo de 476 CV y 650 Nm –510 CV y 700 Nm en el ‘S’– con el que hace el 0-100 km/h en 4,0 o 3,8 (‘S’) segundos.

Nota: la marca todavía no ha facilitado precios del Mercedes-AMG GLC 63.