Mercedes GLC, el SUV alemán que hay que comprar

· 2 enero, 2018
El Mercedes GLC, sustituto del GLK, se ofrece también en versión cupé para rivalizar con el también SUV alemán BMW X4

El Mercedes GLC aterrizó en nuestro país en 2016 como sustituto natural del vetusto GLK. Se posiciona por encima del juvenil GLA y por debajo del GLE, por lo que es un modelo que quedaría englobado en la categoría de SUV compacto de grandes dimensiones, ya que con 4,66 metros de largo es rival de otros como los Q5 de Audi y X3 de BMW.

Además, para rivalizar de forma directa con el modelo bávaro, el GLC estrena una peculiar versión Coupé con el fin de restar ventas al BMW X4, también de aspecto cupé. Para ello, repite la receta utilizada por todos los coches de este estilo, menor espacio interior en pos de una mejor imagen que, obviamente, hay que pagar como señalamos a continuación.

Exterior limpio y sin sorpresas

Como su propio nombre indica, se trata de la versión crossover equivalente al Clase C, por lo que cuenta con elementos similares a este para su diseño exterior, sobre todo de su variante Estate por su mayor semejanza en sus formas.

De hecho, los grupos ópticos delanteros han sido tomados directamente de la citada berlina. Asimismo, todo el frontal bebe de forma descarada de las líneas maestras del mismo, con formas suaves y como dicta la moda, entradas de aire falsas.

SUV 2017 Mercedes GLC: trasera
Vista trasera del todocamino 2017 Mercedes GLC.

El perfil es todavía más convencional, con líneas horizontales a lo largo de la carrocería, con apenas movimiento, y un techo alto para permitir un mayor espacio interior. Más positiva es la zona acristalada de grandes dimensiones, un elemento que en el GLA es bastante criticado.

Por su parte, la zaga está bien resuelta y, como no podía ser de otra forma, sus trazos están inspirados en el Clase C Estate. Ello queda patente en sus pilotos, prácticamente iguales.

Además, Mercedes deja en opción un kit exterior firmado por la división deportiva AMG. Este  añade paragolpes más deportivos y diseños de llantas específicos, un conjunto perfecto para aquel que quiera un toque más juvenil y especial en su GLC.

Mayor espacio que en su predecesor

La principal diferencia al entrar en el habitáculo del GLC es la ganancia en espacio con respecto a su predecesor, el GLK. Además, el ambiente dentro es sublime, con una calidad de acabado sin competencia y un diseño tomado, de nuevo, directamente del Clase C, aunque en este caso no es motivo de lamentación.

SUV 2017 Mercedes GLC: interior
El todocamino 2017 Mercedes GLC cuenta con un interior muy habitable.

Sigue llamando la atención la consola central, que recorre todo el túnel central hasta el salpicadero y donde quedan recogidos todos los mandos. Como viene siendo habitual, para controlar el sistema multimedia se hace desde un mando giratorio con superficie táctil, situado donde suele ir la caja de cambios. Sin embargo, vendría bien una mejor integración de la pantalla central.

Disponible como híbrido enchufable

El abanico de motorizaciones disponibles para el GLC no es del todo amplio, como cabría de esperar para el producto situado en el seno de la gama SUV de Mercedes. A nivel de gasolina solo hay disponibles dos opciones, el GLC 250 de 211 CV de potencia y el GLC 350 e, un híbrido enchufable del que hablaremos más adelante, amen de las tres versiones firmadas por AMG que hay disponibles.

Por su parte, la gama diésel está nutrida por tres versiones: los GLC 220 d, 250 d y 350 d, con potencias comprendidas entre los 170 y 258 CV, este último con un propulsor V6. Lo que sí es común, sea cual sea la versión escogida, es la transmisión automática 9G-TRONIC y la tracción total 4Matic, si bien su escasa altura libre al suelo no permite hacer excursiones demasiado aventuradas fuera del asfalto.

En lo que respecta a la variante híbrida, combina un motor de gasolina de 211 CV y uno eléctrico de 86 kW (116 CV), con el que logra una autonomía 100% eléctrica homologada de 34 kilómetros. Incluye cuatro modos de funcionamiento con los que gestionar el uso de ambos motores, a saber:

Toyota Auris Hibrid
El híbrido enchufable podría ser una alternativa interesante para uso diario por su escaso coste de uso.

El primero de ellos –Hybrid– es el modo por defecto y gestiona el motor eléctrico según la demanda de potencia, al que le sigue el interesante E-MODE, para operar únicamente en modo eléctrico. Por su parte, el E-SAVE reserva la carga eléctrica para ser usada en otro momento.

Por último, cabe señalar que el modo CHARGE utiliza el motor de combustión para recargar baterías y no tener que hacer uso de un sistema de carga externo.

Tarifas

Las tarifas de la gama GLC son bastante variables en función de la versión elegida, a las que habría que sumar un suplemento de entre 3 200 y 5 000 euros si se opta por la versión Coupé. Como modelo de acceso se encuentra el diésel más pequeño, el GLC 220 d, con un precio base de 48 575 euros, mientras que el gasolina parte de 49 425 euros.

La versión más interesante, el GLC 350 e, supondría un desembolso de 55.850 euros, al que no se le podrían aplicar los descuentos del gobierno para coches ecológicosPlan Movea– debido a que supera los 32 000 euros de precio máximo que estipula el ministerio. Sea como fuere, todos estos precios son susceptibles a cambios y/o promociones con los que se reducirían levemente.

Datos del Mercedes GLC

  • 5 puertas
  • 5 plazas
  • Maletero: 550 litros
  • Tracción total 4Matic
  • Motores de cuatro cilindros y V6
  • Consumo y emisiones: desde 5,0 l/100 km y 131 g/km de CO2
  • Cambio automático de 9 velocidades
  • Precio: desde 48 575 euros