Lancia Hyena

26 diciembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el ingeniero mecánico David Sánchez Vicente
Basado en la plataforma del compacto Delta HF Integrale, este cupé contaba con unos 50 CV extra y pesaba 200 kilos menos; solo se fabricaron 24 unidades

El Lancia Hyena es un prototipo de automóvil de turismo del segmento C desarrollado por la marca italiana Lancia. El proyecto fue desarrollado por Pablo Koot y Zagato sobre la base del Lancia Delta HF Integrale.

Partiendo de este mítico Lancia Delta, el Lancia Hyena fue presentado en el año 1992 en el Salón del Automóvil de Bruselas. Entre sus características principales, destaca su diseño curvilíneo con una carrocería tipo cupé de dos puertas y su configuración de motor delantero transversal.

El Lancia Hyena a partir del Lancia Delta HF Integrale

Nadie puede poner en duda a día de hoy que el Lancia Delta de primera generación ha sido y será uno de los mejores compactos de todos los tiempos, el cual alcanzó su máximo esplendor con el Delta HF Integrale.

Sin ir más lejos, el Integrale se convirtió por méritos propios en todo un icono de la elegancia y la deportividad italiana. Era el vehículo perfecto para conductores con cierto nivel adquisitivo que veían conjugada las prestaciones que se esperan de un vehículo con raíces automovilísticas en una carrocería tan práctica como la de un compacto.

En los años 90, un importador y amante de los clásicos holandés llamado Paul Koot quiso ir un poco más allá y ofrecer una vuelta de tuerca más a este compacto. Así, tras reconvertirlo en un exótico cupé de dos puertas, nació el proyecto del Lancia Hyena. En un alarde más de pasión no dudó en recurrir a Zagato para mantener la elegancia del diseño italiano, y le encargó este cometido a la plumilla de Marco Pedracini.

Lancia Hyena: trasera
Trasera del Lancia Hyena.

Más tarde, en 1992, el evocador Lancia Hyena hacía su aparición en el Salón de Bruselas con el objetivo de convencer a la propia marca italiana de la viabilidad y la necesidad de un proyecto tan interesante y construir una tirada limitada a 500 unidades.

Los problemas de desarrollo del Lancia Hyena

Por desgracia para Paul Koot, los de Turín jamás aceptaron el proyecto. El Lancia Hyena prometía prestaciones y exotismo, pero su viabilidad estaba sometida a un precio ajustado. Además, no parecía que esa fuera a ser precisamente una de las cualidades de este cupé dada la complejidad de su ensamblado.

De hecho, al final su producción se llevó a cabo en varios procesos. Primero, los Lancia Delta eran enviados a Holanda donde se desmontaban, para regresar después a Italia para que el nuevo cuerpo de aleación de la carrocería fuese instalado en su montaje final.

Aun así, Koot y Zagato decidieron seguir adelante con el proyecto por su cuenta y sin el apoyo oficial de la marca y, con un precio elevadísimo en comparación del propio HF Integrale Evoluzione I, las reservas llegaban con cuentagotas.

Finalmente, solo llegaron a fabricarse 24 unidades entre 1992 y 1996, de las cuales la mayoría curiosamente acabaron en Japón; hoy en día cuentan con la condición de automóvil de coleccionista. Así es como el proyecto del Lancia Hyena –por interesante que fuese– quedó en dique seco y no salió adelante.

Lancia Hyena: interior
Interior del Lancia Hyena.

Características del Lancia Hyena

En cuanto a su peso, el Lancia Hyena era unos 200 kilogramos más ligero que el propio HF Integrale y su potencia ascendía a 250 CV. El motor –proviniente del Integrale– se componía de cuatro cilindros turbo y 16 válvulas, con una cilindrada de 2,0 litros.

Por tanto, no es de extrañar que la aceleración de 0 a 100 km/h supusiese unos escasos 5 segundos y que superase los 230 km/h de velocidad punta, además de destacar con un interesante sonido. Estos registros son sin duda mejores que los del compacto deportivo más conocido en Italia.

Además, en su afán por aligerar, los desarrolladores llegaron al extremo de que incluso el salpicadero y los paneles de las puertas fueron construidos íntegramente en fibra de carbono.

En definitiva, es una lástima que Lancia no viera la viabilidad en este proyecto tan atrevido. Al menos, un puñado de afortunados podrán presumir de tener en su garaje uno de estos modelos tan peculiares con el corazón de uno de los mejores deportivos de todos los tiempos y el sello de Zagato.