Los coches de Brian O’Conner

Carlos · 24 noviembre, 2018
Desafortunadamente en las películas no proporcionan datos detallados de todos los coches, por lo que en esta ocasión, solo conocemos las especificaciones de serie, que tampoco están nada mal

El icónico protagonista de la saga cinematográfica Fast and Furious, ha conducido a lo largo de las entregas diferentes coches, todos de corte deportivo y en su mayoría coches japoneses, aunque ha conducido modelos americanos como los Ford F-150 o el Escort MKI. ¡Conoce los coches de Brian O’Conner

Los coches de Brian O’Conner

Mitsubishi Eclipse GSX 95

El primer coche que vemos conducir, es un Eclipse GSX del año 95, en color verde con detalles en azul. Entre los pocos datos sobre la mecánica que nos proporciona la película, sabemos que es un Turbo T4, con controlador de inyección e inyección de nitro.

Mitsubishi Eclipse GSX 95.

De serie, este modelo incluye tracción en las cuatro ruedas y un motor de 16 válvulas de 2 Litros DPHC, que alcanza una potencia de 210 CV. Nos hubiese gustado conocer y ver más a este coche en acción.

En la película, podemos recordar este vehículo, cuando en la primera carrera Brian casi lo funde al inyectar demasiado nitro. Más adelante, el antagonista de la película, Johnny Tran junto a su pandilla, le dispara al coche hasta hacerlo estallar gracias a las bombonas de óxido nitroso.

Toyota Supra del 95

La cuarta generación del Toyota Supra luce entre la lista de los coches de Brian O’Conner. En el filme, vemos a este deportivo japonés por primera vez como un bulto de chatarra, pero Brian afirma que es el coche de los 10 segundos que le debe a Dominic.

Toyota Supra 95.

En la versión de América y Europa, el Toyota Supra equipó un motor de 3 Litros, con unos turbos más pequeños que las versiones japonesas e inyectores de combustible más grandes; alcanza los 324 CV.

El Supra de Brian es de color naranja con toques en gris plata y un gran alerón en la zaga. Mantienen el diseño original en la mayoría de los aspectos del coche, salvo los guardagolpes que le dan un aspecto más tuning.

Después de reconstruir el coche, Dominic le dice a Brian que lo usará para ganar en las carreras del desierto y así pagarle el dinero que le debe por las reparaciones del modelo. Sin embargo, nunca los vemos correr en dicha competición, ya que van a robar los camiones de cargas con equipos de automóviles, donde descubren que Brian es policía.

Al finalizar el filme, Brian le da este coche a Dominic, a cambio del suyo, que quedó destrozado tras impactar contra un camión. Este Supra es uno de los coches más populares de la película y uno de los favoritos de los fans. También, hace una aparición en color blanco en la séptima entrega de la saga, como tributo al fallecido actor que interpretaba a Brian O’Conner, Paul Walker.

Nissan Skyline GTR R34

El Skyline es otro de los coches favoritos de los fans dentro de la saga. Aunque es una desgracia que los coches a los que les cogemos más cariño prácticamente son los que menos han salido en pantalla, ya que en el filme desapareció de forma prematura cuando los policías perseguían a los corredores callejeros.

El Nissan Skyline de Brian pertenece a la quinta generación del modelo. Comprende un motor longitudinal delantero de seis cilindros y 2,6 litros. El bloque de esta obra maestra japonesa alcanza una potencia máxima de 320 CV.

Una verdadera máquina por parte de Nissan y uno de los favoritos de la franquicia Fast and Furious. Más tarde hemos visto otros Skylines en las manos de Brian, pero desde luego que ninguno fue tan icónico.

A parte de sus grandes prestaciones, otro aspecto destacable del Skyline de O’Conner es su diseño, simple pero proporcionado. Su carrocería plateada con vinilos en azul es la combinación perfecta en el estilo tuning minimalista.

Mitsubishi Lancer Evolution

Es otro vehículo clave en la colección del expolicía. Un coche llamativo, veloz y gran protagonista en la segunda entrega de Fast and Furious. Entre lo coches de Brian O’Conner, este es uno de los que más tiempo aparece en pantalla.

Mitsubishi Lancer Evolution VIII

Se trata de la octava generación del coche japonés, que fue lanzada al mercado en 2003; contó con un motor que alcanzaba una potencia de 265 CV, asociados a una caja de cambio manual de cinco velocidades.

Su diseño en la película contaba con una carrocería amarilla y rotulada en azul, que lo hacía más llamativo por tonalidades que el resto de modelos. La participación del Lancer Evolution en la película fue duradera y ganó los diferentes desafíos que se le presentaron.