Mazda Miata M Coupé, el sueño de un coupé que nunca llegó

Juan · 19 diciembre, 2018
Este prototipo, presentado en el Salón del Automóvil de los Ángeles en el año 1996, guardaba un gran parecido con la versión roadster, unos centímetros más alto y con algunas otras mejoras sutiles pero importantes más.

En los noventa, con el cese de la comercialización del Mazda RX7 en los Estados Unidos, los directivos de Mazda se toparon con la necesidad de buscar un sustituto. Descartada la idea de un nuevo rotativo (el RX8 tardaría en llegar), decidieron crear el Mazda Miata M Coupé sobre la base del único deportivo que les quedaba.

Sumergidos en una época de bonanza para los coches de corte deportivo, Mazda no podía permitirse el perder su imagen de fabricante entusiasta. Por esta razón, tener un nuevo deportivo en venta era más una necesidad que un sueño.
Lamentablemente, todo quedó en eso, un sueño, del que al menos existe una unidad funcional.

Mazda Miata M Coupé: un prototipo fruto de la necesidad

Visualmente los cambios más notables son la sustitución del techo de lona practicable a favor de un esbelto techo fijo, el cual mejoraba la imagen del coche y su aerodinámica. Aerodinámicamente hablando, el portón del maletero añade una nueva y tímida cola de pato y los faros delanteros son ahora de perfil bajo.

interior mazda miata m coupe

Lateralmente los cambios en el Mazda Miata M Coupé eran más sutiles, difíciles de identificar para un ojo poco entrenado. Tras la ventana lateral se añade un pequeño vértice de cristal para aumentar la visión. Además, ahora las taloneras eran más envolventes y deportivas. También iba bien calzado, con neumáticos Dunlop 205/55 sobre llantas de 16 pulgadas de diseño exclusivo.

No cabe duda de que el amarillo-dorado de su carrocería ayuda mucho a nivel estético

El nuevo techo beneficiaba sobre todo al habitáculo y la zona de carga. Así, el maletero ganaba capacidad, pero la boca de carga era menor por el espacio robado por la ventanilla posterior. Por otra parte, también crecía el espacio situado tras los asientos, los cuales ganaban en altura con nuevos cabezales. También hay que destacar que estos iban forrados en alcántara.

El mejor motor de la gama

Para motorizar al Mazda Miata M Coupé se optó por la variante mecánica más potente disponible originalmente.
Se trata de un pequeño –y potenciable– bloque de cuatro cilindros y 1.8 litros de cilindrada. Es un motor capaz de producir 130 CV de potencia y 157 Nm de par. Más sorprendente era su corte de inyección a las 7 000 revoluciones.

vista lateral trasera mazda coupe concept

Dicha motorización iba acoplada a una caja de cambios manual de cinco relaciones de recorridos cortos y precisos. Esto unido a su condición de tracción trasera, hacían del coche un juguete muy divertido. El conjunto se completaba con un nuevo sistema de escape Remus con cola de fibra de carbono.

Pudo equipar el V6 de su hermano, el Mazda MX3, pero se declinó esta opción por economía.

Con este sistema de escape se lograba un sonido más contundente. Además, gracias a una menor restricción de gases, el coche ganaba fuerza a bajas y medias vueltas. Sin embargo, las prestaciones del coche eran ligeramente inferiores a la del modelo Roadster original. El motivo para que sucediera esto fue el exceso de peso del nuevo techo.

Por otra parte, si bien el techo duro opcional del Roadster era de acero, el nuevo techo del Mazda Miata M Coupé se realizó en fibra de vidrio. Esto unido a su nueva estructura superior, sumó unos kilos que pesaban contra el crono. Al menos, mantuvo el mismo esquema de suspensiones que el modelo de serie, todo un acierto.

20 años de espera

Descontando la posibilidad de encargar techos rígidos desmontables en las dos primeras generaciones del Mazda MX5 –NA y NB– y el Coupé Roadster de la tercera, que no era más que un descapotable de techo rígido. Hemos tenido que esperar 20 años para ver en las calles un producto similar al M Coupé. Lo conocemos como RF.

lateral mazda mx 5 rf sport black

Desde 2016 podemos comprar el Mazda MX5 RF, una suerte de variante coupé de techo cerrado del mítico descapotable japones, desarrollado sobre la más reciente generación. Sin embargo, sorprende la solución tomada para su techo, emulando lo que se conoce como Targa.

Ofrece un panel superior retráctil y una ventanilla trasera practicable, pero el pilar C queda fijo tras las puertas. Se ofrece en dos niveles de acabado y de potencia, así como con cambio manual o automático.

Los precios parten de los 27 430 euros del RF 1.5 132 CV en acabado Evolution. Por otra parte, el tope de gama, en acabado Zenith, cambio automático y motor 2.0 de 184 CV, cuesta 32 620 euros.