Cómo cambiar un fusible del coche

· 1 mayo, 2018
Es uno de los problemas sencillos que podemos reparar nosotros mismos, de estos pequeños instrumentos dependen en gran medida todos los aparatos y sistemas eléctricos del vehículo

Cambiar un fusible del coche es una tarea sumamente sencilla que debe afrontarse con las debidas precauciones. Contando con las herramientas adecuadas, cualquier persona puede hacerlo.

Para qué sirven los fusibles

Prácticamente cualquier circuito eléctrico, desde electrodomésticos hasta redes domésticas, incluyen fusibles entre sus componentes. Su función es la de resguardar la integridad de los equipos en casos de subidas drásticas de tensión.

Los fusibles están fabricados generalmente de estaño, con un punto de fusión bajo. Esto permite el paso libre de la electricidad, pero interrumpiendo el fluido si se presentan picos de energía. Gracias a su acción, se previenen daños de todo tipo, que pueden incluir incendios.

Los fusibles automotrices

Todos los componentes eléctricos de los coches disponen de un fusible que los protege. Desde los reproductores de música o las luces del habitáculo, hasta sistemas vitales como la bomba de combustible y el motor de arranque.

Cambiar un fusible.

Aunque no lo parezca, los fusibles son artículos perecederos, con un tiempo de vida útil limitado. En ocasiones se pueden dañar, lo que no necesariamente implica fallos eléctricos en el auto.

Si uno o varios fusibles deben ser remplazados de manera reiterada en un intervalo de pocas semanas, es una señal de que algo anda algo mal. En estos casos, una visita al especialista mecánico se hace imprescindible para corregir el problema y evitar complicaciones innecesarias.

¿Dónde están?

De acuerdo al modelo y a la antigüedad, los vehículos pueden tener una o dos cajas de fusibles. Generalmente van ubicadas debajo del panel de control, justo un poco por encima de la rodilla izquierda de quien vaya sentado tras el volante. También dentro del capó, casi siempre en un punto no muy lejano a la batería.

Algunos coches tienen los fusibles en sitios poco ortodoxos, como debajo del asiento trasero o en el maletero. En todos los casos, para saber el lugar exacto donde se encuentran de estos dispositivos, bastará con revisar el manual del fabricante.

Tipos de fusibles

Los fusibles que utilizan los coches se diferencian entre sí según dos consideraciones: según la capacidad de corriente eléctrica (amperios) que puedan soportar, así como a su forma.

En cualquier caso, la sustitución de un componente que alcanzó el fin de su vida útil, debe hacerse exclusivamente por un modelo similar.

Si se coloca un fusible de menor resistencia, se quemará apenas empiece a trabajar. En el caso contrario, de insertar un conductor de electricidad con una capacidad superior a la requerida, se dejará sin ninguna protección al equipo relacionado.

Diferencias de forma

  • Cilíndricos transparentes, confeccionados en vidrio o plástico. Dentro llevan un alambre fino, perfectamente visible cuando el dispositivo se encuentra en perfecto estado.
  • En caso de una subida en la tensión eléctrica, la línea central se romperá y la pequeña cápsula traslúcida adquirirá tonalidades que variarán entre negro y marrón.
  • Fusibles de plástico para enchufar. Estos son los modelos más comunes y en ocasiones, los más fáciles a la hora de remplazar. Son pequeñas cajas cuadradas, de distintas tonalidades, según su funcionalidad y capacidad. Dentro llevan una línea metálica en forma de U.
  • Cilindros de cubierta opaca. A diferencia de los dos modelos anteriores, la comprobación del estado de estos conductores eléctricos no puede hacerse visualmente. Para saber si funcionan, debe realizarse un test con la ayuda de una lámpara de prueba o un multímetro. Son los menos comunes.

Tipos de fallos que puede generar un fusible deteriorado

Algunos de los fallos pueden ser “superficiales”, afectando a sistemas como el claxon o la alarma. Pero otras son más elocuentes, impidiendo el funcionamiento general del auto, al dejar inoperativos a equipos como el motor de arranque o la bomba de combustible.

Cambiar un fusible del coche en pocos pasos

Ante la presencia de una anomalía eléctrica y la sospecha de tener que cambiar un fusible del coche para corregir el problema, lo primero que debe hacerse es una comprobación visual. Esta evaluación se efectúa necesariamente con el motor apagado y sin la llave dentro del cilindro de encendido.

En algunos modelos, abrir la caja contenedora de estos implementos es tan sencillo que no necesita el uso de herramientas, lo mismo ocurre para retirar los dispositivos. Otros coches demandan la utilización de destornilladores, tanto como para remover la tapa del compartimento, como para liberar los pequeños cortacorrientes.

Consideración final

Al tratarse de componentes pequeños y relativamente económicos, algunos conductores optan por tener varios almacenados, con ello se obtiene la prevención en caso que se deba cambiar un fusible del coche de manera repentina.