Cuándo cambiar la correa de distribución del coche

· 28 marzo, 2018
Una avería ocasionada por la correa de distribución puede suponer un desembolso cuantioso, por lo que detectar el momento de cambiar este elemento mecánico y evitar que llegue a dar algún problema

Saber cuándo cambiar la correa de distribución es un aspecto esencial a tener en cuenta en el mantenimiento del vehículo. Este elemento se encarga de sincronizar el movimiento de las válvulas de aire y combustible durante los procesos de admisión y de escape.

Por ello, la correa de distribución permite el correcto funcionamiento del cigüeñal y, por tanto, de todo el bloque del motor.

Es un elemento que se mueve continuamente durante el trayecto y a gran velocidad, por lo que sufre mucho desgaste. Es por esto que es importante conocer cómo mantenerla en buen estado y sustituirla con seguridad cuando sea necesario.

En caso de circular con una correa de distribución deteriorada corremos el riesgo de sufrir una avería que dejaría el coche inutilizado.

Hablando en términos de distancia, las correas de distribución pueden tener vidas útiles en torno a los 100 000 o 120 000 kilómetros. Sin embargo, también es importante considerar el tiempo que tienen estos elementos.

Cambiar la correa de distribución por años

Correa de distribución de un coche.

Las especificaciones técnicas de cada vehículo reflejarán el tipo de correa de distribución que recomienda el fabricante. Además, podrá encontrarse el tiempo tras el cual será conveniente cambiarla. Lo habitual es tener que cambiar la correa de distribución cada cinco años o, al menos, someterla a una revisión tras este tiempo.

Si el coche no se somete a una conducción muy agresiva o no se utiliza con frecuencia, la correa puede alargar su vida hasta los siete o 10 años.

Sin embargo, será importante revisar su estado cuando nos acerquemos a ese tiempo, ya que la fatiga puede haber deteriorado la correa. Este fenómeno es uno de los más estudiados por los fabricantes, y puede suponer la rotura de la correa.

El clima también afectará al estado de la correa y a su deterioro, combinando la fatiga con un posible fenómeno de abrasión. A modo de ejemplo, el movimiento dentro de climas extremos, por debajo de -10 grados o por encima de +30, la correa sufrirá daño adicional.

También hay que tener en cuenta ambientes húmedos o con salinidad, como en las costas, o muy polvorientos. Todos estos factores pueden reducir la vida de la correa de distribución a menos de cuatro años.

El precio de cambiar la correa de distribución

No existe un precio establecido a la hora de cambiar la correa de distribución del coche. Según el modelo y el tipo de motor, este trabajo puede costar entre 300 y 1 000 euros, contando con todo el kit y la mano de obra. Por otro lado, la rotura de la correa supone una de las averías más costosas. Si este elemento se rompe, especialmente a velocidades elevadas, es muy probable dañar algún otro elemento del motor.

Esto puede deberse a la pérdida de coordinación en el cigüeñal, donde pueden resultar dañadas las válvulas o los pistones. La rotura de la correa puede dar lugar a averías de entre 1 500 y 2 000.

Incluso pueden elevarse hasta más de 6 000 en caso de dañar varios elementos del bloque del motor. Por ello, este elemento debe ser revisado periódicamente y con detenimiento.

Correa de distribución o cadena

Cadena de distribución de un coche.

El hecho de que el vehículo funciona con cadena o con correa de distribución es una cuestión de diseño. Ambas tecnologías son válidas, y cada una tiene sus ventajas particulares.

Las correas resultan mas baratas para los fabricantes y producen menos ruido en el motor. Sin embargo, deben cambiarse con relativa frecuencia y requieren de un mantenimiento más habitual.

Por otro lado, las cadenas tienen una mayor resistencia. Es muy poco probable que una cadena llegue a romperse, y no necesita un mantenimiento tan habitual como el de las correas de distribución.

Aun así, debe cambiarse igualmente, ya que es un elemento también sometido a desgaste. Además, produce un ruido considerablemente mayor que las cadenas.

Desde finales de los años 80, los fabricantes de automóviles comenzaron a dejar más de lado el uso de las cadenas en favor de las correas, principalmente para ahorrar costes. Esto supuso un problema añadido para los clientes, al tener que contar más a menudo con el mantenimiento de este elemento.

Por suerte, hoy en día existe suficiente información como para que cualquier usuario pueda hacer un mantenimiento en casa de su propio vehículo, incluyendo en él la correa de distribución.