Toyota RAV4, renovación necesaria

· 19 abril, 2018
El que fuera el clásico pequeño todoterreno de la marca ha evolucionado hasta convertirse en un SUV refinado y confortable, en el que viajarán cómodos cinco adultos; lo hay con motorización híbrida, muy recomendable en ciudad

Toyota RAV4

Es una realidad. El trozo más grande del pastel se lo están llevando los SUV, es lo que está de moda, lo que más atrae al público y las marcas están aprovechando al máximo el tirón. Por ello, la gran mayoría de ellas cuentan con uno o más vehículos de este tipo en sus filas, pero ninguno ha conseguido el éxito mundial del Toyota RAV4.

Se trata de un modelo que lleva en el mercado más de 20 años, pero su filosofía ha ido cambiado poco a poco hasta convertirse en todo un urbanita, a costa de perder gran parte de las cualidades todoterreno de sus antecesores. Esta estrategia le ha beneficiado, ya que es el modelo de todocamino más vendido en le mundo.

Diseño

Siguiendo el diseño actual de Toyota, este RAV4 cuenta con unas líneas suaves pero con carácter, con un morro de grandes dimensiones y un parachoques que le otorga cierto aire deportivo.

Su último restyling le ha sentado muy bien. No ha sufrido grandes cambios, pero sí pequeños retoques que le hacen mantener una estética moderna y actual. Con 4,60 metros, este Toyota RAV4 compite con vehículos muy bien resueltos, como el Mazda CX-5 o el Kia Sportage.

Toyota RAV4: frontal
Frontal del Toyota RAV4.

Habitabilidad

Plazas delanteras: uno de los motivos por los que este tipo de vehículos gustan es por la sensación de seguridad que transmiten al ir sentado un poco más alto que en un turismo convencional.

En las plazas delanteras de este Toyota RAV4 da la sensación de que estás en un coche muy grande, cosa que en realidad no es así, ya que casi cualquier vehículo del segmento D es más largo que este SUV.

Dispone de un salpicadero bastante sobrio y conservador (comparado con algunas alternativas como el Peugeot 3008), pero moderno y tecnológicamente muy avanzado, con una gran pantalla táctil multifunción desde donde se pueden manejar casi todas las funciones.

El sistema de climatización, afortunadamente, se controla a través de unos botones debajo de la pantalla. Un acierto bajo nuestro punto de vista, ya que evita distracciones con la pantalla central cuando vamos en ruta.

Toyota RAV4: interior
Interior del Toyota RAV4.

Plazas traseras: este es uno de los puntos fuertes de este modelo. Su anchura a la altura de los hombros hace que sea de los pocos vehículos de su categoría que permite albergar cómodamente a tres adultos. Además, la distancia destinada a las piernas también es muy generosa.

La altura, como en todos los SUV, tampoco es un problema, ni siquiera para las personas más altas. Sus plazas traseras son una maravilla para afrontar largos viajes en familia.

Respecto al maletero, tampoco defrauda, con una capacidad de 547 litros. Es una buena cifra para alojar las maletas de los cinco ocupantes. La versión Hybrid se queda en 501 litros, ya que las baterías van alojadas debajo del mismo.

Dinámica

En carretera, el Toyota RAV4 ha ido mejorando según se iba actualizando el modelo. Ha pasado de tener un perfil de campo a tener una filosofía mucho más rutera, con las autovías como zona de trabajo ideal.

Con él, podremos afrontar pistas sin problema gracias a la altura libre al suelo, pero ni el perfil de las ruedas, ni la protección de la carrocería animan a hacer conducción offroad con él.

Toyota RAV4: lateral
Lateral del Toyota RAV4.

Está disponible con dos o cuatro ruedas motrices con cualquiera de sus acabados, excepto en el básico Business, solo compatible en configuración 4×2.

En marcha, el Toyota RAV4 es un coche muy cómodo para realizar largos trayectos. Su aislamiento acústico es bueno y la suspensión filtra muy bien las irregularidades del asfalto.

En carreteras lentas, como la gran mayoría de sus competidores, la carrocería balancea más que en una berlina y está lejos del comportamiento de competidores como el Mazda CX-5 o Seat Ateca.

Motores

Su oferta mecánica es escasa si la comparamos con la mayoría de sus alternativas. Aún así, cuenta con un as bajo la manga que la mayoría no tienen:

  • Diésel: únicamente tenemos un motor a escoger si nuestra elección es el gasóleo. Se trata de un 2,0 litros que desarrolla 143 CV de potencia. Es cierto que esta combinación sería la más elegida por los conductores españoles aunque dispusiéramos de diferentes potencias. Mueve con mucha dignidad al Toyota RAV4: acelera de 0 a 100 km/h en 9,6 segundos y tiene una velocidad máxima de 195 km/h.
  • Gasolina: al igual que en diésel, solo disponemos de una motorización. Se trata también de un bloque de 2,0 litros, pero esta vez con 150 CV. No consigue los buenos resultados de rendimiento del diésel al no disponer de turbo, con un consumo de aproximadamente 2 litros más a los 100 kilómetros en uso normal, lo que hace que sea una opción menos aconsejable.
  • Híbrido: esta versión dispone de un motor de gasolina, que junto con uno eléctrico desarrollan nada menos que 197 CV de potencia. Tarda 8,3 segundos en pasar de 0 a 100 km/h. En ciudad, es posible circular únicamente con el motor eléctrico, lo que hace que el consumo en este entorno sea especialmente bajo. Comparte sistema híbrido con el Lexus NX, pero el perfil de comprador es diferente.

Conclusión

Este SUV de Toyota RAV4 es una mezcla perfecta para aquellos que buscan un vehículo cómodo y familiar, pues otorga un placer de conducción muy elevado (sobre todo la versión Hybrid). Si estéticamente te gusta y sus virtudes encajan con lo que estás buscando, no lo pienses, este SUV es una apuesta segura.