McLaren Speedtail, al fin llega el relevo del McLaren F1 de los noventa

· 2 diciembre, 2018
McLaren vuelve a los inicios gracias a el nuevo Mclaren Speedtail, un homenaje a los 90 que sirve para relanzar el crédito del fabricante británico entre los superdeportivos de verdad

Suele decirse que lo bueno se hace de rogar, y en el caso del McLaren Speedtail ha sido así. El nuevo buque insignia del fabricante británico llega como sucesor del mítico McLaren F1 de los años noventa. Casi 30 años después podemos decir que los de Woking han vuelto para liderar un segmento repleto de rivales de alto calibre.

Al fin asistimos al renacimiento del superdeportivo británico por excelencia con orgullo, y es que hasta la propia marca afirmaba en su día que el McLaren P1 no era el sucesor espiritual del F1. Para más inri, el nuevo Speedtail cuenta con numerosos elementos inspirados en su antecesor con los que pretende homenajearlo.

Reducir la resistencia al aire, vital

Sorprende para bien el riesgo que ha tomado McLaren con el diseño de su nuevo superdeportivo, reduciendo al mínimo todo aquello que aumente el rozamiento aerodinámico. Al contrario que otros deportivos similares, se atañe a las curvas suaves más que a elementos aerodinámicos como alerones o soluciones similares.

Un claro ejemplo de esto es el esculpido frontal sin apenas aberturas y las llantas delanteras carenadas. Menos visible es la aerodinámica activa bajo el coche y en el difusor trasero. Todo, con el objetivo de alcanzar la mayor velocidad máxima posible.

Su estética suave se aleja de la visión extrema de otros como el McLaren Senna.

Destaca lo alargada que es su línea lateral, con una zaga estirada inspirada en los McLaren Long Tail, y una curiosa solución para los retrovisores. En la era digital, no sorprende que apuesten por cámaras para este sistema, pero sí llama la atención el hecho de que sean retrovisores retráctiles que, escondidos, quedan a ras de las puertas.

Cockpit traído del futuro

El habitáculo sigue la tendencia de homenajear al McLaren F1 y lo hace recuperando su configuración de asientos. Es un triplaza, con el conductor sentado en el centro. Recuperar esta configuración tan especial ha sido posible gracias al chasis de segunda generación de McLaren, más ligera, resistente y espaciosa.

Interior del McLaren Speedtail.

La vista proporcionada por las cámaras-retrovisores se visualiza en dos pantallas flotantes situadas en los extremos del salpicadero.

Con un cockpit en el que el conductor va sentado en el centro, los ingenieros han tenido que reposicionar todos los controles ya que no existe consola central alguna. En su lugar, todos los mandos se han colocado en el techo, dejando el salpicadero limpio para tres pantallas de gran tamaño que ofrecen toda la información necesaria.

Especificaciones

Para hacer honor a su nombre, el McLaren Speedtail se posiciona como el deportivo más capaz del fabricante de Woking. Presenta la última evolución del bloque V8 Twin-Turbo de 4 litros, el cual se combina con un sistema de propulsión híbrido, ofreciendo un total de 1 050 CV de potencia.

Tal generación de potencia se traduce en una velocidad máxima de 403 kilómetros por hora y un dato que impresiona: 12,8 segundos en alcanzar los 300 km/h desde parado y volver a cero. Son registros de récord, obtenidos gracias al uso del modo de conducción Velocity en el que la aerodinámica activa y la suspensión se ajusta para minimizar la resistencia aerodinámica.

Toda esta potencia se desarrolla en exclusiva en las ruedas traseras a través de una transmisión semiautomática de 7 velocidades con levas en el volante. Por su parte, sobre la báscula firma un peso en vacío de menos de tonelada y media, concretamente 1 430 kilogramos.

Sin embargo, el comportamiento radical del que hacía gala el McLaren F1 no se verá representado en el McLaren Speedtail. Con este coche los británicos pretenden crear el mejor gran turismo deportivo, capaz de rodar rápido con la mayor comodidad posible.

Diseño del McLaren Speedtail.

Exclusivo y caro, muy caro

Presentado en 2018, el proyecto lleva ya dos años de desarrollo, y aún con todo restan dos años más para que podamos ver por la calle alguna de las pocas unidades que se producirán. Al igual que con su antepasado de los noventa, solo se fabricarán 106 unidades, todas ellas a un precio mínimo de 1,8 millones de euros, sin impuestos.

Queda por ver si cuando llegue al mercado provocará el mismo efecto ‘asombro’ que surgió con el McLaren 720S. Oficialmente éste cuenta con 720 CV de potencia, pero en comparativas con otros deportivos de la competencia y en el banco de pruebas se ha comprobado que ronda más bien los 800 CV, por lo que quizás los 1 050 CV del Speedtail se queden cortos a la hora de la verdad.