McLaren P1, el sucesor del McLaren F1 que se pasó a la hibridación

El uso de la electricidad no fue para ahorrar, sino para otorgar a este modelo un potencial sin igual que se deja entrever en el agresivo aspecto que presenta su aerodinámica carrocería; su chasis y su interior están hechos en fibra de carbono, lo que permite mantener un peso contenido

La industria automotriz vivió en 2013 el comienzo de un duelo que los que solo pasan una vez cada década. En un mismo escenario –Salón de Ginebra– se presentaron al mismo tiempo los que serían los hiperdeportivos del momento. Los Ferrari LaFerrari, Porsche 918 Spyder y McLaren P1 serán rivales de por vida cuando las semejanzas entre ellos son muchas.

Este trio tan especial demostraba el poderío tecnológico de cada fabricante, donde destaca un resultado similar partiendo de ideas completamente diferentes. Motor V12 atmosférico para el italiano, V8 aspirado para el alemán y V8 biturbo en el caso del británico. Donde todos coincidieron fue en el uso de la tecnología híbrida.

Tanto el McLaren P1 como sus rivales fueron los pioneros en el uso de la hibridación en un segmento tan elitista como el de los hiperdeportivos.

Aerodinámica ante todo

Quizás a cierto público el aspecto del McLaren P1 puede resultar excesivo, pero no es más que un ejercicio de diseño influenciado por la aerodinámica. La belleza es algo secundario y aún así es la máxima expresión del lenguaje de diseño de la firma británica.

Todo el cuerpo se divide en tres piezas principales y la más importante de todas es la central, conformada por el chasis. Fabricado enteramente en fibra de carbono, el Monocage I ofrece una estructura rígida y ligera –solo 90 kg– con espacio de sobra para un habitáculo de dos personas.

McLaren P1: chasis
Chasis del McLaren P1.

Por otra parte, toda la superficie frontal y la zaga están compuestas por dos paneles realizados también en fibra de carbono. Con el uso intensivo de este material se ha conseguido detener la báscula en 1 395 kilogramos. La marca afirma que se ha conseguido cinco veces la resistencia del titanio de más alto grado y el doble de rigidez que el acero.

Interior sin concesiones

El habitáculo del P1 deja claras las intenciones del coche. Es un deportivo de pura raza y aquí no hay lugar para concesiones ni el lujo. Todo está repleto de fibra de carbono e incluso en ciertas partes es visible el chasis del mismo material. En contraste, algunas superficies se ha colocado alcántara, como el volante asientos o la zona superior del salpicadero.

Fue este el primer McLaren en incorporar un cuadro de instrumentos completamente digital, con varias interfaces dependiendo del modo de conducción seleccionado. A este se le sumaba otro sistema digital, esta vez en la consola central y que hacía las veces de sistema multimedia y climatización.

El número de botones en el interior es mínimo, y se reduce a solo unos pocos bajo el sistema multimedia con el que se controla la transmisión y el modo de conducción.

McLaren P1: interior.
Interior del McLaren P1.

Especificaciones

He aquí el punto más interesante del McLaren P1, su grupo propulsor. El británico hacía uso del motor V8 y 3,8 litros estrenado en el McLaren MP4-12C y que aún da vida al pequeño de la casa, el McLaren 570S. En esta ocasión el motor fue potenciado hasta los 737 CV y 720 Nm de par. 

Este motor se combina con una transmisión automática de doble embrague y 7 relaciones que la marca llama SSG. La potencia se transmitiría a las ruedas traseras exclusivamente, lo que dota al P1 de un nervio que quien ha tenido la posibilidad de conducirlo en circuito lo llega a catalogar hasta de peligroso en ciertas situaciones.

A este poderoso propulsor se le une un motor eléctrico de 179 CV y 260 Nm de par que le otorgaba la condición de coche híbrido. Este motor podía utilizarse en combinación del motor de combustión o de forma individual, con lo que se conseguía una autonomía de hasta 20 kilómetros a una velocidad máxima de 50 km/h de forma completamente eléctrica.

Para un mejor reparto de pesos, las baterías del motor eléctrico –96 kilos– están alojadas entre los asientos y el motor de combustión. Con ambos motores trabajando en conjunto el McLaren P1 ofrece 916 CV y un par máximo de 900 Nm. Esto se traduce en un 0-100 km/h en menos de 3 segundos y una velocidad punta de 350 km/h.

McLaren P1: trasera
Trasera del McLaren P1.

Además, el coche integra dos soluciones que contribuyen a mejorar el rendimiento del mismo, especialmente en circuito. Se trata del IPAS y el DRS, y se pueden controlar mediante dos botones desde el volante. El IPAS es un sistema que encarga de entregar toda la potencia disponible del motor eléctrico de inmediato.

Por su parte, el DRS es una tecnología traída de la Fórmula 1. Su función incide sobre el alerón posterior, que modifica su posición para reducir la resistencia aerodinámica y lograr así mayor velocidad. Según la marca, con este sistema se consigue reducir el drag en un 23%

Precio

Toda la producción prevista del McLaren P1 estaba completamente vendida desde el mismo momento de su presentación al público en el Salón de Ginebra de 2013. Las 375 unidades fabricadas vieron finalizada su producción tras tres años, en 2016, con un precio de partida de 1,3 millones de euros.

A esta cantidad se le debería sumar los costosos extras que McLaren ponía a disposición de los clientes, así como la personalización personal de McLaren MSO. Este departamento estuvo fuertemente involucrado en la personalización de los P1, y es que el 90% de la producción pasó por sus manos. 

Datos McLaren P1

  • 2 puertas
  • 2 plazas
  • Maletero: 120 litros
  • Tracción trasera
  • Motor V8 3.8 de 737 CV + motor eléctrico de 179 CV
  • Consumo y emisiones: desde 8,3 l/100 km y 194 g/km de CO2
  • Cambio automática de 7 velocidades y doble embrague
  • Precio: desde 1,3 millones de euros
Te puede gustar