Grupo B: Opel Manta, el estreno de Carlos Sainz

Alberto Fuentes · 27 diciembre, 2019
Este bólido de motor atmosférico y tracción trasera fue el primer coche oficial que condujo el piloto español, bicampeón del mundo de rallys

Historia de Opel en el mundo del rally

La marca Opel nunca se vio atraída por el mundo de los rallys. De hecho, fueron los mismos distribuidores los que empujaron a la marca a participar en este tipo de campeonatos. Uno de los protagonistas de la historia de la marca en la competición fue el Opel Manta, bólido que debutó en el salvaje Grupo B.

Tras el parón que sufrieron todas las firmas de automóviles europeas por culpa de la Segunda Guerra Mundial, en la que se dedicaron todos los esfuerzos a la creación de vehículos bélicos, las marcas trajeron la motorización al continente, con coches mucho más fiables y potentes.

Pronto comenzaron a surgir las primeras competiciones de rally del viejo continente, pero Opel, aunque con dirección alemana, pertenecía a General Motors, 100% americana. En Estados Unidos no se llevaba el tema del rally, pero los distribuidores de la marca presionaron para poner a prueba a sus modelos en el mundo de la competición.

De esta presión se creó el Opel Euro Händler Team, un equipo que debutó con un Kadett en el Grupo 2 pero que nunca destacó. No fue hasta el año 1977 cuando el equipo logró la primera victoria en el europeo a manos de un Opel Ascona con Jochi Kleint al volante.

Opel Manta 400 Grupo B: trasera
Trasera del Opel Manta 400 Grupo B.

Llegada del campeón: Carlos Sainz

Los pequeños éxitos conseguidos hicieron que Opel empezara a apuntar más alto y puso en su punto de mira el Mundial. El Opel Ascona triunfó en Montecarlo y Walter Röhrl ganó el ansiado título mundial, por delante del todopoderoso Audi Quattro y su tracción a las cuatro ruedas.

En 1983 apareció el Grupo B y la marca alemana no quería correr riesgos. Homologaron el Opel Manta 400 para representar a la marca con unas especificaciones muy similares al antiguo Ascona, pero una potencia elevada hasta los 276 CV.

Los pilotos Henri Toivonen y Ari Vatanen no consiguieron los éxitos esperados, y es que el Opel Manta se había quedado obsoleto al lado de sus rivales turboalimentados y con tracción total.

En 1984, General Motors contactó con la nueva joya entre los pilotos de la época: Carlos Sainz. El deseo del gigante americano era que el piloto español fichara por el equipo y se pusiera a manos del Opel Manta para conseguir el Campeonato Mundial.

Opel Manta 400 Grupo B: interior
Interior del Opel Manta 400 Grupo B.

Se trataba del primer coche de carreras oficial que pilotaría el español, pero todos conocían sus habilidades al volante.

Para mejorar el coche mecánicamente, se equipó al Manta con un motor Cosworth, pero, según el español, no rodaba tan fino como la variante Manta-Conrero de Servià, por lo que decidió competir con este último.

En su debut en Cataluña, esta vez con Jose López Orozco de copiloto, logró terminar en segunda posición por detrás de Salvador Servià. En primer lugar quedó el italiano Zanini y su Ferrari 308, pero no era un mal comienzo para el español.

Fin del Opel Manta

El Opel Manta era un coche totalmente obsoleto comparado con sus rivales turboalimentados y con excelentes tracciones a las cuatro ruedas. Los vehículos como el Renault 5 Turbo, el Lancia 037 o los Porsche 911 de la época conseguían potencias que ronda los 400 CV, y muchos de ellos eran más ligeros que el Manta.

Opel Manta 400 Grupo B: motor
Motor del Opel Manta 400 Grupo B.

La enorme sensación de solidez y la facilidad de conducción, quizás demasiada, no fueron armas suficientes para salir airosos en el campeonato; el Opel Manta había llegado al final de su carrera en el Grupo B.

La falta de competitividad por parte de Opel en el Grupo B hizo que Carlos Sainz se planteara otras alternativas, por lo que, en la temporada de 1986, se pasó al equipo Renault.

A finales de ese mismo año, el Grupo B fue prohibido por su elevada peligrosidad, ya que varios pilotos sufrieron accidentes de consideración. Sin duda se trataba de coches demasiado potentes para la tecnología de la época.

Poco después se instauró el Grupo A, pero Opel dio paso a su nueva generación de vehículos y apuntó al campeonato al recién llegado Kadett GT de tracción delantera. Con esto, la vida en el mundo de la competición había llegado a su fin para el Opel Manta, pero quedará en los libros de historia como el primer bólido oficial que dio la oportunidad al grande Carlos Sainz.