Hyundai i30, renovado por completo

· 14 noviembre, 2017
Desde el principio de su comercialización, el Hyundai i30 supuso un salto cualitativo para la marca surcoreana, y no ha hecho más que mejorar, con el nuevo lavado de cara e incorporaciones tecnológicas, el actual modelo es un duro competidor para sus rivales

En 2012, Hyundai lanzó al mercado un nuevo modelo del i30 con una estética muy acertada y unas cualidades que hicieron consolidarse en el mercado. Ahora, la marca coreana lanza el nuevo Hyundai i30, y parece que tampoco defraudará.

La anterior versión tenía muchas virtudes: cómodo, silencioso y con unas plazas traseras dignas de un coche de segmento superior. Pero no todo era perfecto, fue criticada su blanda suspensión, con la que tenía un balanceo más acusado de lo deseado o una dirección muy desmultiplicada.

No resultaba un vehículo tan redondo como un Peugeot 308 o un Opel Astra pero era un buen producto. ¿Conseguirá llegar al nivel de los mejores con este nuevo modelo?

Diseño del Hyundai i30

La primera impresión que da este Hyundai i30 es que sus diseñadores han querido correr menos riesgos que con la anterior generación. Sus líneas son más clásicas y redondeadas. Analicemos por partes:

Imagen exterior del Hyundai i30 de 2018.

En la parte delantera podemos ver la parrilla típica de los últimos modelos de la marca con detalles cromados. La luces diurnas de LED verticales se encuentran muy abajo, al lado de las luces antinieblas. Tiene detalles en negro brillante muy bonitos, dando una presencia muy cuidada.

La parte trasera ha sido, bajo nuestro punto de vista, un gran acierto. Con unos pilotos más finos y situados de manera horizontal, el nuevo Hyundai i30 aparenta ser un vehículo más ancho que la anterior generación. Lo que le aporta un aspecto más asentado y deportivo. Sin duda en este aspecto ha mejorado mucho.

Sobre gustos no hay nada escrito, pero nosotros nos quedamos con el frontal del anterior modelo y la trasera del nuevo.

Interior

Los materiales son de calidad, al igual que los ajustes de las piezas, que dan sensación de que van a afrontar muy bien el paso de los años.

Interior del Hyundai i30 de 2018.

  • Plazas delanteras: lo primero que nos llama la atención es la pantalla central, de cinco u ocho pulgadas, dependiendo del acabado, pero muy bien situada en posición elevada. Mantiene bastantes botones físicos muy bien elegidos, con las funciones más usadas. Los reglajes de los asientos son muy amplios y el volante se puede mover en altura y profundidad.
  • Plazas traseras: aquí no se le puede poner ninguna pega. Es de los pocos compactos que permiten que tres adultos viajen con cierta holgura, incluso en trayectos largos. La calidad de los plásticos es más que aceptable y dispone de salidas de ventilación. Un referente para el resto.
  • Maletero: con 395 litros, se sitúa ligeramente por encima de la media. La zona de carga no está tan cuidada como la parte delantera; vendrían bien más ganchos para las bolsas y no tiene redes de sujeción para objetos pequeños. Sus formas son muy aprovechables pero la boca de carga está situada un poco alta.

Dinámica

El Hyundai i30 tiene un confort de marcha excelente, aísla muy bien de los baches y su nivel de insonorización está bastante logrado. Para ello, utiliza una suspensión tirando a blanda, que en autopistas y vías rápidas va muy bien pero en carreteras de curvas notaremos un pequeño balanceo si aumentamos el ritmo.

Detrás monta suspensión multibrazo, la mejor opción, bajo nuestro punto de vista. En general, el coche transmite sensación de mucho control y seguridad, con reacciones muy nobles y predecibles si bajamos el pie derecho de más.

Imagen trasera del Hyundai i30 de 2018.

En carreteras lentas no está al nivel del Ford Focus o el Peugeot 308, pero se defiende muy dignamente. Su caja de cambios es rápida y bastante precisa, aunque no tiene el típico tacto duro que irradia deportividad.

El confort de suspensión y el espacio interior hacen que este Hyundai i30 sea de los compactos más ruteros y aptos para viajes en familia.

Motores

Dispone de una gama de motores muy interesante, pero sin representantes con potencias medias altas como sí tienen muchos de sus rivales. Analicemos por partes:

  • Gasolina: todos los motores de gasolina disfrutan de turbo. El motor de acceso es el 1.0 T-GDI con 120 CV de potencia que otorga al i30 unas prestaciones bastante dignas. La segunda opción es un 1.4 litros con 140 CV, un motor muy recomendable para este modelo por prestaciones y consumo, que solo necesita 8,9 segundos para hacer el 0 a 100 km/h.
  • Diésel: con el mismo bloque de 1.6 litros de cilindrada, Hyundai nos ofrece tres niveles de potencia: 95, 110 y 136 CV. Cualquiera de los dos últimos son muy recomendables por prestaciones y los tres por consumos. Los de 110 y 136 CV los podemos pedir con cambio automático.

Precios

Parte de los 20 500 € del 1.0 T-GDI de 120 CV con el acabado básico Klass hasta los 29 300 € del diésel de 136 CV con el acabado Style y cambio automático.

Son unos precios bastante competitivos viendo el nivel de calidad y extras que trae este Hyundai i30; se trata, sin duda, de una compra muy lógica.

Parrilla delantera del Hyundai i30.

Conclusión

Si buscas un compacto amplio, cómodo, fiable y de calidad, este puede ser tu coche. Si lo que te gusta es disfrutar en carreteras de montaña mira otras alternativas como el Ford Focus o el Honda Civic.

La relación calidad-precio es muy buena y ha conseguido acercarse a los reyes de la categoría en muchas facetas. En otras muchas los ha superado con creces.