Hyundai Tucson, el guapo de la clase

· 24 diciembre, 2017
El Hyundai Tucson vuelve a escena con una imagen de presentación más que atractiva.

En el año 2015, el Hyundai Tucson reemplazó al ix35, rescatando su nombre de origen y que nunca debió perder. Rectificar es de sabios, y Hyundai lo hizo de la mano de un modelo que no iba a decepcionar.

Nos encontramos ante un vehículo de 4,47 metros de longitud. Por ello lo encasillamos dentro de los SUV compactos, donde le tocará competir con muchos peces gordos, como el Nissan Qashqai o el Renault Kadjar. No cabe duda de que llevarse parte del mercado en este segmento es algo complicado, pero Hyundai sabe lo que le gusta al cliente; apariencia imponente, funcionalidad, un tamaño compacto y un precio económico.

Diseño

Comenzamos con uno de los puntos fuertes de este Hyundai Tucson:

En la parte delantera es un coche muy logrado, con un morro alto y ancho, adornado con una parrilla de gran formato cromada. Los pasos de rueda muy marcados también han sido diseñados con la finalidad de otorgar robustez al conjunto, con los que consigue un resultado imponente. Las ópticas delanteras son excepcionalmente largas, adentrándose hasta más de la mitad de la longitud del morro.

En la parte trasera sigue la misma dinámica: aparentar ser más grande y robusto de lo que realmente es. Dotado con unos pilotos estrechos y largos en posición horizontal, otorga una sensación de anchura muy conseguida. Al igual que los focos delanteros, también se adentran mucho en el lateral del vehículo, dando una grata sensación de fluidez.

El conjunto estético que se ha conseguido con el Hyundai Tucson nos parece todo un acierto. Aunque la estética siempre depende de los ojos con los que se mire, no cabe duda de que, desde su lanzamiento, este coche ha gustado mucho a la mayoría del público.

Interior

Son muchos los vehículos que sacrifican parte de su habitabilidad por lucir una estética llamativa. Esto no le ocurre a nuestro protagonista, que cumple de sobra con las exigencias de confort si lo comparamos con sus competidores directos, veámoslo por partes:

  • Puesto de conducción: cuenta con un salpicadero tradicional pero moderno. Presidido por un pantalla táctil de gran formato desde donde podremos manejar la mayoría de funciones del vehículo. Los mandos de la climatización ocupan una posición inferior y con botones físicos, un acierto que consigue que tengamos que desviar menos la vista del asfalto.
  • Plazas delanteras: el espacio en estas plazas es muy bueno y podremos ponernos cómodos con facilidad. Entre otras cosas, gracias a los amplios reglajes, tanto de los asientos como del volante. La sensación de anchura es notable y el apoyabrazos central será útil para las dos plazas por su anchura.
alt="Interior del nuevo Hyundai Tucson"
Interior del Hyundai Tucson.
  • Plazas traseras: disfruta de más amplitud que la mayoría de sus rivales (el Nissan Qashqai o el Ford Kuga son menos espaciosos). La distancia para las piernas es buena aunque delante tengamos a una persona de talla alta. La anchura a la altura de los hombros es correcta, aunque justa para tres adultos. No deja de ser el mismo problema que tienen todos sus competidores.  Además, dispone de salida de aire y ajuste de caudal en estas plazas, algo de agradecer en viajes de verano.
  • Maletero: con 513 litros, cubrirá las necesidades de una familia sin problemas. Rivales como el Ford Kuga o el Qashqai tienen menos capacidad, con 456 y 430 litros respectivamente.

Dinámica

El Hyundai Tucson ha mejorado respecto a su antecesor, el ix35: ahora balancea menos y está mejor insonorizado. La suspensión sujeta mejor la carrocería y hace que conducirlo sea más agradable, pero no llega al nivel de dinamismo del Mazda CX-5 o el Seat Ateca.

alt="Aspecto robusto y dinámico del Hyundai Tucson"
El Hyundai Tucson muestra un aspecto robusto y dinámico.

La autopista es su lugar de trabajo preferido, donde consigue un confort y silencio dignos de un vehículo de segmento superior. En carreteras de montaña, aunque se defiende, se maneja de manera más torpe, con cambios de apoyo un poco lentos. El Ford Kuga, por ejemplo, es mejor en este apartado.

La dirección está menos desmultiplicada que antes y el tacto del cambio ha sido mejorado. Ahora los recorridos son más cortos y precisos, consiguiendo una mayor sensación de control. Fuera del asfalto solo podremos adentrarnos en pistas en buen estado, donde sí disfrutaremos de la generosa altura al suelo. Los neumáticos, pensados para asfalto, sufren más de lo deseado si el firme es demasiado rugoso.

Motores

Dispone de una gama de motores similar a sus competidores, con un escalonamiento de potencias bastante acertado:

  • Gasolina: disponemos de dos posibilidades, ambas animadas por un bloque de 1,6 litros. El básico es atmosférico y cuenta con 132 CV de potencia, con él, el Hyundai Tucson acelera de 0 a 100 km/h en 11,5 segundos. Solo podemos optar por tracción delantera con este motor. La segunda opción cuenta con el mismo bloque pero con turbocompresor, lo que le otorga 177 CV de potencia; con él, consigue hacer el 0 a 100 km/h en 9,1 segundos, una marca muy buena y siempre acompañada de la tracción 4×4.
  • Diesel: como motor base, tiene un 1,7 litros de 115 CV, algo justo para las dimensiones del coche, y los 13,7 segundos que tarda en pasar de 0 a 100km/h así lo demuestran. También, hay otra versión de este 1,7 litros pero con 141 CV, aunque esta opción solo está disponible con cambio automático. La versión más demandada, y la más equilibrada para este Tucson es el diésel de 2 litros que entrega 136 CV. Disponible con 2 o 4 ruedas motrices, que consigue hacer el 0 a 100 km/h en 10,6 segundos, una marca muy buena. También disponemos de una motorización con 184 CV para el que busque algo más prestacional, con el mismo bloque 2,0 litros.

Precios de Hyundai Tucson

Parte de los 23.915€ del 1.6 GDI de 132 CV con el acabado Essence hasta los 42.845€ del 2.0 CRDI de 184 CV 4×4 con el acabado Style y automático. Es un rango de precios muy amplio, en la media del segmento, ofreciendo posibilidades para casi todas las necesidades.

alt="Parte posterior armónica Hyundai Tucson 2017"
La parte posterior del Tucson sigue la misma sintonia que su frontal.

Conclusión

No encontramos a nadie que no le guste este Hyundai Tucson, estéticamente no tiene ninguna pega y cumple con nota en todos los apartados. Quizás, no tenga tan buenos registros de consumo como un Seat Ateca o un Tiguan. Aún así, estamos ante un coche muy redondo que no va a decepcionar a quien se decida por él. A nosotros, nos ha gustado y mucho.