Ford Edge, la gran apuesta americana

· 16 noviembre, 2018
Dentro de la extensa gama Ford, el fabricante americano se ha decidido por traer al mercado europeo su SUV intermedio, un vehículo que hace pocos años no hubiese tenido cabida en el viejo continente

El Ford Edge es un vehículo todoterreno presentado oficialmente en el año 2006 en el Salón del Automóvil de Detroit. 

Forma parte de la variedad de crossovers de la marca, donde se incluye al Ford Ecosport como modelo más pequeño, el Ford Kuga como medio y el Edge como el más grande de la gama. Entre sus principales rivales están el Kia Sorento, el Mazda CX-7 y el Hyundai Santa Fe.

Desde 2016 se comercializa su segunda generación, con un diseño totalmente renovado; es la primera generación en llegar al continente europeo, con altos acabados y una buena habitabilidad, además de mejoras tecnológicas.

Diseño exterior

Su apariencia es bastante atractiva, con ángulos pronunciados y líneas muy marcadas. En la parte frontal, la parrilla trapezoidal le da un aspecto dinámico y agresivo.

Diseño del Ford Edge.

También monta unas ópticas frontales cuadradas y alargadas a los costados; el paragolpes muestra unas luces LED diurnas en cada extremo separadas por una rejilla que sigue el mismo patrón hexagonal.

La apariencia exterior fue completamente renovada y luce más imponente y elegante siguiendo el estilo que ha marcado Ford en sus últimos modelos.

Por otro lado, la parte posterior presenta unas ópticas unidas por el logotipo del óvalo y un escape doble, que siempre da ese toque especial a cualquier coche.

Habitáculo

Como es costumbre en los modelos Ford, cuenta con diferentes acabados: Trend, Titanium, Sport y Vignale. La vista que ofrece el tablero del Ford Edge es simplemente perfecta. Presenta un acabado de primera, con detalles cromados y una distribución de botones bastante minimalista.

Interior del Ford Edge.

En el centro del tablero se encuentra una pantalla de ocho pulgadas con el sistema Ford SYNC3. La botonera es muy sencilla gracias a la pantalla táctil. Esta distribución ya es habitual en los modelos más actuales de la marca.

El volante tiene un conjunto de botones bastante específico y perfectamente ubicados, y en el panel de instrumentalización se encuentran los medidores análogos con un contador digital de cuatro pulgadas.

Los asientos visten una armoniosa tapicería de cuero que les otorga un toque elegante. Al ser un coche de cierto volumen, el acceso al habitaculo es fácil gracias los ángulos de apertura de sus puertas y nos evita tener que hacer escorzos destacados.

Equipamiento

Como era de esperar en este crossover americano, su equipo no iba a ser motivo de queja, ya que viene con una línea muy completa de tecnología de asistencia que hace su manejo más fácil y disfrutable.

Entre el equipamiento de asistencia está el avisador de alerta de tráfico cruzado, que junto al radar ayuda a detectar vehículos en los puntos ciegos del coche. La asistencia de cambio de carril también puede sernos de gran ayuda para conducir más tranquilos y aumentar la seguridad general en ruta.

Exterior del Ford Edge.

Por supuesto, no podía faltar el sistema de asistencia de aparcamiento, que gracias a los sensores del coche nos ayuda a medir la distancia con otros vehículos y nos facilita el trabajo a la hora de maniobrar  para aparcar.

El Ford Edge también equipa sensores inteligentes para la activación automática del limpiaparabrisas, uno de los detalles que evitan las más mínima distracción. También, se incluye una cámara delantera de 180° para brindar más ángulos de visibilidad y permite conocer al chofer más información de la carretera.

Motorización del Ford Edge

Dentro de la gama de motores del Ford Edge no encontramos con un Ecoboost de 2,7 litros 6V de 315 CV (el más potente); el acabado Sport solo viene con esta motorización.

Otra de la opciones para el Ford Edge es un 2.0 Ecoboost Twin-Scroll de 245 CV, que gracias a su sistema de inyección directa que suministra la cantidad exacta de combustible.

Por último, se encuentra disponible un Ti-VCT 6C de 3,5 litros y 280 CV de potencia. La tecnología Ti-VCT corrige la limitación que producía la sincronización convencional del árbol de levas y válvulas de admisión, que que afectaba en el desempeño del motor.

El precio del Ford Edge

Como se ha podido ver, el Ford Edge es un vehículo bastante lujoso, completo y con unas prestaciones de primera, por lo que no se puede esperar que sea un coche excesivamente barato. Sin embargo, busca ser más económico que muchos de sus rivales.

En el acabado más básico —Trend— del Edge se puede encontrar desde los 43 500 euros aproximadamente. Pasando por los acabados Titanium y Vignale, que se podrían encontrar desde los 47 000 hasta los 58 000 euros.

Los precios señalados representan el coste del modelo si escogemos la combinación motor-acabado que nos ofrece el propio concesionario. Si decidimos diseñar nuestro propia propia versión de acabado y motor, podríamos alcanzar los 70 000 euros.

¿Vale la pena? Por supuesto. Ford ha ofrecido un coche 10, con un diseño elegante, imponente y con unos propulsores que no desilusionan a sus usuarios. La inversión parece algo elevada pero promete ser eficiente.