Ferrari Monza SP, la pareja más especial que ha salido de Maranello

· 6 octubre, 2018
Inspirados en los primeros coches de carreras de la firma italiana, los nuevos Ferrari Monza SP representan la visión más pura de la conducción: minimalistas, especiales, únicos

Ferrari es conocida por crear algunos de los mejores deportivos del mercado. Para muchos son suficiente, pero unos pocos exigen más al fabricante italiano, para lo que este dispone de la división Ferrari Monza SP (Special Projects). La última creación de estos viene por partida doble: los Ferrari Monza SP1 y Ferrari Monza SP2.

Ambas creaciones son el inicio de la nueva división ICONA, la cual lleva un paso más allá las creaciones de Special Projects para desarrollar coche todavía más exclusivos y basados en modelos históricos –iconos– de la marca. Según la propia Ferrari, los SP1 y SP2 están inspirados en el Ferrari 166 MM de 1948.

Ferrari Monza SP1

De los dos Ferrari Monza SP presentados, el SP1 hace las veces del lado más purista. Su carrocería abierta solo tiene hueco para el conductor, quien está protegido mediante una joroba situada tras el puesto de conducción. Sus líneas suaves y puras casan a la perfección con su decoración, gris metalizado en contraste con el amarillo.

Interior del Ferrari Monza SP 1.

Sus pretensiones deportivas nos dejan un reducido habitáculo que no permite lujos. Todo está enfocado en la conducción. Un panel recoge casi la totalidad de los controles necesarios, mientras que el volante y el cuadro de mandos gobernado por el tacómetro analógico son los mismos que ya usan el resto de la gama.

Ferrari Monza SP2

Por otro lado se encuentra el Ferrari Monza SP2, quizás el más bonito y equilibrado de los dos. Deja un poco de lado la deportividad en pos de un posicionamiento más clásico. Su esbelta carrocería luce un negro sepulcral en combinación con un par de asientos deportivos en cuero rojo. Un combo tan antiguo como exitoso.

Ferrari Monza SP 2.

Si hablamos del Monza SP2 hablamos de un deportivo biplaza, cuyo habitáculo queda dividido por un travesaño flotante. En ambos coches destaca lo minimalista de su iluminación, especialmente la trasera, la cual contrasta con lo generoso que es su difusor con sus cuatro colas de escape.

Cabe destacar la solución tomada por Ferrari para suplir la ausencia de parabrisas. Frente a cada plaza ha colocado una pequeña visera diseñada para desviar el flujo de aire alrededor de cada pasajero, haciendo inútil el uso de gafas de protección como ocurre en otros deportivos carentes de parabrisas.

Apartado mecánico

Bajo su esculpida carrocería se esconde el mismo propulsor V12 de 6,5 litros que ya monta el Ferrari 812 Superfast, no en vano, cuenta con cambios que hacen de él el motor V12 más potente jamás fabricado por la marca. Ahora desarrolla 810 CV a 8 500 rpm, 10 caballos más que la especificación original.

Además del motor, los Ferrari Monza SP heredan del 812 Superfast su sistema de ruedas traseras directrices.

Con este caballaje es capaz de alcanzar velocidades superiores a los 300 km/h, así como un 0-100 km/h en solo 2,9 segundos. Sobre la báscula el Ferrari Monza SP1 marca 1 500 kilos, mientras que el biplaza SP1 suma 20 kilos más.