Ferrari 812 GTS, un guiño al pasado

Alberto Fuentes · 3 octubre, 2019
El nuevo Ferrari 812 GTS es una obra de arte sobre ruedas con todo un V12 bajo el capó

Lo último en salir de la casa de Maranello es algo más que un nuevo Ferrari. Es la vuelta a una configuración que sigue levantando pasiones entre los amantes de los superdeportivos: un motor V12 colocado en posición delantera en una carrocería descapotable. Y eso es lo que ofrece el nuevo Ferrari 812 GTS.

Tener delante del puesto de conducción un motor de estas característica y poder escuchar su sonido con la capota bajada es un placer que todos los amantes de la conducción deberían experimentar alguna vez, y es que a veces la efectividad máxima no es lo más importante.

Se trata de la versión descapotable del Ferrari 812 Superfast, y han dado en el clavo con esta configuración, ya que desde el mítico Ferrari Daytona Spider de 1969 no salía al mercado un Ferrari con estas características tan específicas, lo que lo hará un vehículo de coleccionista en cuanto pise por primera vez el asfalto.

Ferrari 812 GTS, diseño lateral.
Lateral del Ferrari 812 GTS.

Diseño exterior del Ferrari 812 GTS

La mejora estética de la última generación de Ferraris es impresionante. Ahora sí levantan las pasiones de antaño, con líneas más refinadas y con el fin de enamorar a primera vista tanto como rodando por circuito, como debe ser un superdeportivo.

El frontal del nuevo Ferrari 812 GTS destaca por un enorme capó curvado hacia abajo y por la gran boca negra que refrigera el motor, en la que luce un bonito caballo cromado. El 812 mezcla como ningún otro Ferrari la elegancia con la deportividad, y con esta versión descapotable se acentúa aún más.

Lateralmente, se aprecia mejor la línea ascendente que sigue la carrocería, con unos pasos de rueda muy marcados y una enormes aberturas en las aletas delanteras que condicionan las líneas de las puertas; toda una belleza…

La parte trasera no se queda atrás e incorpora los nuevos pilotos que parecen imitar las cuatro salidas de escape, ya que van colocados en una posición llamativamente parecida. Desde aquí se aprecian las dos enormes jorobas antivuelco y el marcado difusor trasero.

Trasera del Ferrari 812 GTS.
Parte trasera del Ferrari 812 GTS.

Por otra parte, para mantener el peso aerodinámico perdido por las nuevas formas de la zaga para insertar la capota retráctil, se ha incorporado un alerón de tres niveles en el difusor que mejora el apoyo del eje trasero.

Interior

En el interior apenas hay cambios con respecto al 812 Superfast. Cuenta con una capota rígida que se puede accionar a una velocidad de hasta 45 km/h y que realiza la maniobra completa en 14 segundos. En la parte posterior del habitáculo tiene una luneta que se puede subir o bajar de forma independiente al techo, por lo que es muy útil cuando se quiere circular a alta velocidad a cielo abierto porque evita la entrada de tanto viento.

El salpicadero es típico de Ferrari, con unas líneas muy sencillas y con toda la atención puesta en el puesto de conducción, aunque parece un salpicadero más completo y convencional que el del un Ferrari F8 Tributo.

El volante concentra la mayor parte de los controles, con el inconfundible mando rojo que selecciona el modo de conducción. En el centro del cuadro de instrumentación encontramos una clásica esfera analógica que indica las revoluciones y con un fondo amarillo muy deportivo; está rodeada de dos pantallas que completan la información de abordo y el GPS.

Como peculiaridad, incorpora el Virtual Short Wheelbase System, un sistema que permite que las cuatro ruedas giren al accionar el volante, lo que da la sensación de llevar un coche con una batalla más corta, ya que la del 812 GTS asciende a 2,72 metros.

Interior del Ferrari 812 GTS.
Ferrari 812 GTS, diseño interior.

En cuanto al maletero, los 210 litros de capacidad parecen suficientes para un uso en pareja, siempre y cuando seas prudente con el tamaño de la maleta. Un Porsche 911 Cabriolet, por ejemplo, se queda en unos justos 145 litros.

Motor del Ferrari 812 GTS

El motor escogido para dar vida a esta preciosidad es el icónico V12 de Ferrari de 6,5 litros con 800 CV de potencia, con el que consigue una velocidad punta de 340 km/h. El par motor es de 718 Nm y es capaz de pasar de 0 a 100 km/h en 2,9 segundos. Y lo más importante: es atmosférico.

Son cifras de infarto para un descapotable que solo pesa 75 kilogramos más que la versión Superfast, y que comparte con este la mayoría de elementos mecánicos, como la rápida caja de cambios automática de siete velocidades y doble embrague, que es capaz de cambiar su respuesta en función del modo de conducción seleccionado.

Precio

La marca no ha dado aún el precio de este Ferrari 812 GTS, pero seguro superará los 339 000 euros que cuesta el Superfast, una cifra que lo aleja claramente de rivales como el 911 Cabriolet y que lo mete de lleno en una liga superior. Lo que está claro es que será un coche que, dada la configuración de su carrocería y la mecánica que utiliza, apenas perderá valor con los años.