Honda NSX, el superdeportivo híbrido

· 18 septiembre, 2018
Una vez más, los diseñadores de Honda han conseguido hacer algo diferente al resto de marcas, te gustará más o menos, pero un NSX no te deja indiferente

La leyenda del mundo de los deportivos japoneses ha cambiado mucho con el paso de los años. Los motores gasolina con enormes turbos de los antiguos Honda NSX han dejado paso a versiones más ecológicas y modernas, y todo ello sin perder ni un ápice de deportividad.

En 1990 apareció un deportivo que dejó con la boca abierta a medio mundo, con una líneas futuristas y originales que causó furor entre los amantes del estilo japonés. Pero no solo su estética robaba corazones, sus capacidades dinámicas eran propias de deportivos que triplicaban su precio.

Diseño exterior del Honda NSX

La parte frontal te deja sin palabras, el paragolpes parece sacado de una película futurista. La mirada agresiva de los alargados focos dejan entrever lo que esconde bajo el capó, todo está pensado y diseñado para ir más y más rápido.

El lateral tiene unas enormes entradas de refrigeración propias de los Lamborghini más radicales, pero el resultado final es una maravilla.

La parte trasera es muy japonesa, con muchos ángulos y formas extravagantes, con una luz de freno que une los dos pilotos. La salida de escape es central, con una enorme boca para tratarse de un modelo híbrido.

Diseño interior

Nada más ver el volante te das cuenta de que estás en todo un deportivo. El salpicadero es estrecho pero muy práctico, todo con el fin de molestar lo mínimo al conductor, que ya tiene suficiente con lo que tiene bajo el pie derecho.

Interior del Honda NSX.

La calidad es buena, pero no llega al nivel de un Audi R8 o un Aston Martin Vantage. El tacto de todos los mandos es muy deportivo, con la dureza justa para que todo se parezca más a la acción de pilotar que de conducir.

Las dos plazas son anchas y los asientos, de estructura de aluminio, recogen el cuerpo de maravilla, algo necesario dadas las capacidades dinámicas del Honda NSX. El maletero es el propio de un vehículo de estas características y sus 110 litros de capacidad dan muy poco margen con el equipaje.

Motor y dinámica

Parte del atractivo de este Honda NSX es lo que esconde bajo esa preciosa carrocería. Para no dejar nada en el aire, este híbrido posee un fantástico V6 biturbo de 3,5 litros de 507 caballos que, apoyado en tres motores eléctricos, es capaz de desarrollar una potencia conjunta de 581 caballos.

Todo en el NSX es efectividad, por lo que cuenta con una sofisticada tracción a las cuatro ruedas para dar tracción a semejante fuerza. Para no llegar a los 4,5 metros de longitud, el peso total del coche es bastante elevado y sus 1 851 kilogramos se deberían notar en marcha, pero no te asustes, los japoneses lo tienen todo pensado.

Se ha utilizado aluminio y acero de alta resistencia, lo que da una rigidez estructural al coche extraordinaria. Las suspensiones son duras, muy duras; capaces de contener la carrocería incluso en los cambios de apoyo más exigentes.

Tiene una electrónica más avanzada que la mayoría de sus rivales, pero hay clientes que prefieren una conducción más pura y ser ellos los que tomen más el control del coche, pero para el que no es muy diestro al volante viene de perlas.

Diseño del Honda NSX.

La caja de cambios automática de doble embrague y nueve velocidades proporciona la rapidez y precisión que necesita un deportivo. Para detener tanta ansia de velocidad viene equipado con unos discos de freno carbono cerámicos de primer nivel.

La velocidad punta es de 308 km/h, por lo que compite en prestaciones con los más avanzados deportivos del momento, y todo con un consumo bastante reducido para un coche de estas características.

Precio y conclusión

El precio del Honda NSX es de 180 000 euros, una cifra correcta para su elevada dotación técnica y tecnológica. Un Porsche 911 Turbo S de 581 caballos, los mismos que el NSX, cuesta 233 000 euros, por lo que está bastante bien ajustado dada la diferencia de imagen entre una marca y otra.

Quizás, uno de los rivales más fuertes del japonés sea el Mclaren 540C, un coche con unas capacidades similares al NSX y con una imagen más asentada en el mundo de los superdeportivos, algo que arrastran este tipo de coches de marcas generalistas frente a las de lujo de renombre.