DS 5, el buque insignia de la gama DS

La berlina premium del grupo PSA presenta una estética original y una buena calidad de acabados percibida; dispone de una motorización que combina electricidad con diésel, una opción muy eficiente tanto para carretera como para ciudad

DS 5

Hasta el año 2014, el DS 5 se comercializaba bajo la batuta de Citroën. Fue en ese año cuando DS pasó a ser una marca independiente del Grupo PSA. En 2015, el modelo francés sufrió un actualización del modelo sacado en 2012, con novedades estéticas, mecánicas y de equipamiento.

Te podrá gustar o no, pero el DS 5 es un coche que no deja a nadie indiferente por su diseño, algo que hacen muy bien los franceses; unos con más éxito que otros, pero no les podemos reprochar que no arriesgan.

Se trata de una berlina diferente, sin la típica forma con tres volúmenes diferenciados propios de su segmento como los que muestra, por ejemplo, un Audi A4.

Es cierto que no se ve demasiado por la calle, pero este DS 5 quiere competir en segmento y precio con nada menos que el BMW Serie 3, Audi A4, o Lexus IS 300h, y eso, para una marca recién llegada, es apuntar muy alto, a pesar de mostrar virtudes para ello.

Diseño

La estética es el comodín de los modelos de la marca DS. Este DS 5 es muy diferente a lo que estamos acostumbrados. Con 4,53 metros de largo, se posiciona como una berlina media, bastante corta, pero con una anchura de nada menos que 1,87 metros.

En el frontal, podemos ver unas tiras cromadas y afiladas que nacen en los focos y llegan hasta las ventanillas delanteras, es lo primero que nos llama la atención;  realza la mirada agresiva de los faros.

La parrilla, que luce con orgullo el emblema DS, tiene un recubrimiento cromado muy vistoso. Las luces diurnas de LED se encuentran en los laterales del paragolpes, en paralelo a la mirada del frontal.

DS 5: trasera
Trasera del DS 5.

La línea lateral no es menos llamativa: un techo descendente y curvado da un aire cupé al coche. Como el resto de DS, luce una banda cromada en la parte baja de las puertas.

La parte posterior, con la caída tan pronunciada del techo, deja una luneta trasera bastante pequeña. Tiene formas muy limpias y redondeadas, y luce una doble salida de escape.

Interior

La calidad de materiales percibida en el DS 5 es superior a la que suele ser habitual en las berlinas generalistas, pero no llega al nivel de acabado de un Audi A4, con el que compite en precio.

En las plazas delanteras se respira sensación de espacio por la inclinación del parabrisas, pero la consola central es bastante ancha y alta, y aísla mucho a los dos ocupantes delanteros. El equipamiento tecnológico es de primer nivel y se maneja desde la pantalla principal situada en la parte media del salpicadero.

DS 5: interior
Interior del DS 5.

En las plazas traseras nos encontramos un espacio propio de un compacto. El espacio para las rodillas es justo y la anchura limita mucho el uso de estas plazas por parte de tres adultos. Casi todas las berlinas son más apropiadas para transportar pasajeros en estas plazas que nuestro protagonista.

El maletero, con 468 litros, también se posiciona en la parte baja de la tabla respecto a sus competidores. Es un buen maletero y sus formas son muy aprovechables, pero casi todos superan los 480 litros. En la versión híbrida la cosa empeora bastante, ya que únicamente cuenta con 325 litros. 

Dinámica

Aunque no está al nivel de los mejores, como puede ser un Volkswagen Passat o un Ford Mondeo, este DS 5 se muestra rápido en sus reacciones.

La suspensión delantera, que cuenta con el sistema McPherson, y las ruedas tiradas unidas por eje de torsión en la parte trasera, sujetan bien la carrocería, pero no consiguen la suavidad de rodadura de los mejores de su categoría.

La insonorización del habitáculo está muy bien lograda y en vías rápidas saca a relucir esa virtud, con un silencio en marcha muy agradable.

DS 5: lateral
Lateral del DS 5.

En zonas de curvas, el modelo francés echa de menos un centro de gravedad un poco más bajo, y no gira tan plano como un Audi A4, por ejemplo. Aun así, sus reacciones son siempre muy predecibles y sin movimientos extraños que pongan en riesgo la conducción.

Motores

El DS 5 cuenta con un as bajo la manga que no ofrecen sus rivales más directos, una versión híbrida en sus filas, aparte de una gama de motores diésel y gasolina muy bien escogida.

  • Gasolina: cuenta con un interesante motor, el 1.6 THP de 165 CV asociado a una caja automática. Es una opción muy buena por la fiabilidad del bloque y la buena relación potencia-consumo.
  • Diésel: como acceso al gasóleo tenemos al ahorrador 1.6 BlueHDI de 120 CV, un motor un poco justo para una berlina con aspiraciones premium. Por encima tenemos el bloque 2.0 BlueHDI con 150 o 180 CV de potencia. Cualquiera de las dos es una magnífica elección, pues otorgan unas prestaciones notables y el nivel de vibraciones de este motor está muy contenido.
  • Híbrido: denominado Hybrid por la marca, es uno de los pocos modelos que encaja un propulsor eléctrico con otro diésel. El conjunto desarrolla 200 CV, con el que consigue pasar de 0 a 100 km/h en 8,6 segundos y bajar a 3,5 litros/100 km el consumo.

Precios

Parte de los 25 680 € con el motor 1,6 BlueHDI de 120 CV y el acabado básico Desire, hasta los 45 500 € que piden por la versión Hybrid con el acabado Sport.

Son precios elevados, casi premium, pero es cierto que el equipamiento de serie es muy completo, incluso desde el acabado más básico.

En definitiva, es llamativo, cómodo y de calidad, pero no es oro todo lo que reluce, y su espacio interior y un prestigio como marca lejano al de sus rivales no le acompañan.

Sus ventas no han sido un éxito, de eso no hay duda, pero eso no hace sino aumentar la exclusividad de un modelo que es difícil que te defraude una vez adquirido, porque miradas levanta como el que más. Si te estás planteando una berlina premium y quieres algo original, pásate a ver este francés, merece la pena.

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