Chevrolet Corvette C8, cambio de bando

Alberto Fuentes · 5 agosto, 2019
El nuevo Chevrolet Corvette C8 cambia por completo la historia del modelo y acaba con ese motor delantero que tantas satisfacciones ha dado a sus propietarios

El Corvette lleva décadas siendo un referente entre los deportivos americanos de motor delantero y tracción trasera, pero algo ha debido de cambiar dentro de los muros de Chevrolet para llevar a cabo un cambio tan radical y presentar el novedoso Chevrolet Corvette C8.

Desde 1953, año en el que apareció el primer Chevrolet Corvette, todas las generaciones del deportivo americano han gozado de un motor colocado en posición delantera. Ahora, la firma ha decidido pasar el motor a una posición central, lo que lo hará más eficaz y deportivo, pero perderá la esencia y ese estilo de conducción que tanto gusta a los más puristas.

Diseño exterior del Chevrolet Corvette C8

El Corvette siempre destacó por sus formas suaves y curvas, con un enorme morro muy al estilo americano y una trasera agresiva y con cierto aire macarra. En la nueva generación todo eso ha desaparecido de golpe, y solo los pilotos traseros te recordarán la historia de este vehículo.

Trasera del Chevrolet Corvette C8.
Parte trasera del Chevrolet Corvette C8.

Lo cierto es que ahora es un coche más común. Se parece mucho más a otros muchos deportivos del momento, cosa que no sabemos cómo juzgar, ya que es cierto que el Corvette siempre ha parecido un coche un poco anticuado en comparación a sus competidores.

El frontal luce unos pilotos alargados y angulosos, y el morro ahora es más puntiagudo, un poco al estilo Ferrari F8. Las entradas de aire inferiores en color negro hacen más agresiva la estética del Chevrolet que, en general, es mucho más refinado que antes.

La parte trasera es la más reconocible a simple vista y, aunque nunca hubieras visto este nuevo modelo antes, sabrías decir que es un Corvette. En este sentido sí se ha mantenido viva la historia del deportivo, al que los cuatro pilotos traseros le acompañan desde hace varias décadas. Por otra parte, al ser motor central, los laterales tienen unas enormes entradas de ventilación que antes no necesitaba.

En definitiva, se acabó ese enorme morro que siempre le ha caracterizado para adelantar la cabina, con lo que muere parte del carácter de este tipo de vehículos. Seguro que a más de un amante de la marca no le ha sentado nada bien el cambio de tendencia…

Diseño interior

El habitáculo del Chevrolet Corvette C8 muestra un diseño mucho más moderno y 100 % diseñado para agradar al conductor. Todos los mandos están enfocados a él y ahora parece un coche mucho más radical que antes.

Chevrolet Corvette C8, interior.
Interior del Chevrolet Corvette C8.

El volante, achatado en la parte superior y en la inferior, es toda una preciosidad, mientras que el cuadro de instrumentos deja atrás las agujas para sumarse a la tendencia del virtual cockpit.

Las dos plazas están muy bien separadas por un enorme túnel central y el espacio que queda disponible deja muy poco margen de maniobra, cosa que agradecerás cuando esta bestia comience a tomar curvas.

El maletero, por su parte, cuenta con 356 litros de capacidad, una cifra más que generosa para un vehículo de estas características, en el que afirman que entrarán dos juegos completos de palos de golf; eso habrá que verlo.

Motor del Chevrolet Corvette C8

Donde no se han andado con demasiadas innovaciones es en el motor. El Chevrolet Corvette C8 sigue montando un V8, aunque completamente nuevo, con 6,2 litros de cilindrada y atmosférico, capaz de generar 502 CV de pura fuerza americana.

Lateral del Chevrolet Corvette C8.
Chevrolet Corvette C8, lateral.

A pesar de que se trata de la primera versión de acceso, a la que se sumarán nuevas motorizaciones más potentes, es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 3 segundos, gracias a un enorme par motor de 637 Nm –nada mal para ser atmosférico– y a una excelente caja de cambios automática de doble embrague y 8 velocidades.

Para los clientes más exigentes, Chevrolet pone entre las opciones un paquete opcional Z51 Performance Package que mejora suspensiones y frenos, además de añadir un escape con el que entrega un poco más de potencia y, sobre todo, un ruido atronador.