Bollinger B1: el primer todoterreno eléctrico

Este modelo viene a cubrir un hueco vacío en el mercado; con apariencia de vehículo blindado y con formas totalmente rectas, el fabricante ha priorizado en la utilidad del coche, capaz de rodar hasta 320 kilómetros en conducción offroad, por lo que su autonomía será mayor en un uso habitual, menos exigente

La compañía Bollinger Motors se ha situado como pionera al lanzar al mercado el primer todoterreno totalmente eléctrico. Su modelo, el Bollinger B1, ya tiene más de 6 000 pedidos.

El reciente nacimiento de este fabricante data del año 2014, de la mano de Robert Bollinger. Desde el año 2015, esta empresa se ha dedicado al desarrollo de este interesante vehículo todoterreno.

Más allá del prototipo, el Bollinger B1 está ya en una avanzada fase de desarrollo. Presentado en la ciudad de Nueva York, se muestra al mercado un el primer todoterreno 100% eléctrico, cuyo principio fundamental es la utilidad.

Exterior del Bollinger B1

En la estética exterior del Bollinger B1 prima, ante todo, el minimalismo. Sus líneas totalmente rectas y definidas aportan un aspecto llamativo, aunque suponen una alta penalización en cuanto a aerodinámica. Está claro que Bollinger Motors no ha dedicado tiempo a diseñar un coche bonito, pero no por eso el B1 carece de atractivo.

Bollinger B1: lateral

Este todoterreno eléctrico toma como referentes a modelos de fama mundial, como el Jeep Wrangler y el Land Rover Defender. Eso sí, el B1 carece de la sofisticación de estos modelos. Esto se debe a que la marca se ha centrado en la utilidad del vehículo, que han tratado de maximizar durante su desarrollo.

Las enormes ruedas del B1 elevan el vehículo hasta el límite, y sus acabados muestran un coche con aspecto de tanque blindado. Las lunas y las ventanillas también muestran ángulos muy marcados. En su parte frontal, todo el morro del B1 forma 90 grados con el suelo.

El interior del Bolling B1

El aspecto del habitáculo también comparte el aspecto de blindaje que se percibe desde el exterior. Los asientos delanteros están tan separados que podrían albergar otra plaza entre ellos, y en su espacio se ha colocado un mesa con una caja de almacenaje.

Bollinger B1: interior

Todo el interior destaca por un aspecto sobrio, con un enorme sapicadero casi vacío. Tras el volante se observa el velocímetro y en el centro del panel frontal se ha colocado un pequeña consola. Este aspecto puede parecer negativo a simple vista, pero el motivo del prematuro éxito del Bollinger B1 se debe al interés de los clientes por esta nueva propuesta estética.

Los aspectos técnicos del B1

En cuanto a la mecánica del Bollinger B1, aún hay pocos datos por parte del fabricante. El todoterreno contará con dos motores, uno para el eje delantero y otro para el eje trasero. La potencia combinada de ambos llegará a los 360 CV.

En cuanto a sus baterías, la versión de acabado básica incorporará un sistema con 60 kWh de capacidad, mientras que el tope de gama alcanzará los 100 kWh.

Esto da lugar a autonomías de 200 kilómetros para la versión pequeña y de 320 kilómetros para la versión más elevada. Sin embargo, estos datos no están homologados como valores para la conducción habitual, sino para el modo todoterreno. Por ello, cabe esperar que el B1 pueda alcanzar autonomías mayores en su uso diario.

Bollinger B1: trasera

De nuevo, Bollinger Motors persigue la máxima practicidad y utilidad, por lo que la mecánica de su modelo tampoco será particularmente compleja. La marca quiere ofrecer un vehículo con las mejores prestaciones para la conducción al más puro estulo todoterreno, que aporte total libertad a los clientes.

El precio aproximado del B1

El precio de salida del Bollinger B1 está aún por confirmar, pero varias fuentes consideran que podría estar en torno a los 60 000 dólares para la versión de acceso de la gama.

Como variante especial, Bollinger ofrecerá también un modelo en versión pick-up con la parte trasera abierta. Este acabado está especialmente pensado para al mercado de Estados Unidos, en el que es habitual encontrar modelos con estas características.

El mayor reto al que se enfrenta Bollinger ahora mismo es lograr la completa viabilidad de su modelo. Para ello, su directiva considera necesario alcanzar cifras de fabricación que vayan entre las 10 000 y las 20 000 unidades al año.

El propio Robert Bollinger prevé un plazo de 19 meses desde los inicios de la producción en serie hasta que la red de distribución esté completamente instaurada.

En definitiva, Bollinger Motors no busca convertirse en una gran compañía de todoterrenos, como Jeep, ni adueñarse del mercado de eléctricos, tan dominado por modelos como los Tesla. El objetivo de este –por ahora– pequeño fabricante es cubrir el hueco de mercado compuesto por miles de clientes potenciales que buscan una excelente experiencia offroad eléctrica.

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