BMW M3 GTR, el primer M3 con motor V8

· 27 diciembre, 2017
Este coche, conocido como por su código como caja E46, contaba con nada menos que 500 CV en su versión de competición, la cual cosecharía grandes éxitos para la marca alemana

A comienzos del nuevo milenio BMW lanzó al mercado el que ha sido uno de sus productos mejor valorados por la crítica y los aficionados: la tercera generación del M3, más conocida por su código E46. A partir de esta base, la filial deportiva de la marca decidió crear una versión de carreras para competir en la American Le Mans Series (ALMS), decisión de la que nacería un vehículo un tanto especial.

A diferencia de las generaciones previas, con el E46 de carreras se llegó a la conclusión de que el seis cilindros en línea era insuficiente para ser competitivo en competición. Este inconveniente provocó lo siguiente: BMW Motorsport decidió crear desde cero un propulsor V8 compacto y ligero; este motor sería el encargado de propulsar al M3 GTR, el primero en equipar una unidad de potencia de este tipo.

Esta motorización, cuyo nombre en clave era P60, estaba fabricado totalmente en aluminio y estaba dispuesto a 90 grados, mientras que su cubicaje era de 4,o litros. Siguiendo la normativa de la ALMS y las restricciones de admisión, la potencia total se quedarían en unos nada despreciables 500 CV, la transmitidos a través de un cambio secuencial de 6 velocidades.

BMW M3 GTR: trasera

M3 GTR Strassen Version

Sin embargo, y al igual que sucedió décadas atrás con el BMW M1, el M3 GTR se creó como un coche de homologación, por lo que se tuvieron que construir varias unidades destinadas al público. Así las cosas, la producción del M3 GTR estuvo limitada a solo 10 unidades.

Estos automóviles se vendieron a un precio base de 250 000 euros de entonces, casi medio millón de euros a día de hoy teniendo en cuenta la inflación. Sin embargo, en subastas se alcanzan precios mayores dada su condición de clásico moderno.

Con respecto a la versión de carreras, el coche de calle mantuvo el mismo motor V8 pero descafeinado para la ocasión, por lo que su potencia decreció a una cifra comprendida entre los 350 y 380 CV. Los cambios no terminaron ahí, ya que el habitáculo se presentaba con una combinación de tapizado y materiales compuestos como la fibra de carbono. Con esta potencia el M3 GTR se acercaba peligrosamente a su hermano mayor, el M5.

En el exterior las diferencias principales se encuentran en un frontal renovado derivado del GTR de carreras, con un paragolpes más abultado y aerodinámico, y un capó con grandes tomas de ventilación. Las taloneras y el paragolpes trasero también son de nueva factura, mientras que como elementos más destacados se disponen el gran spoiler trasero y el techo elaborados en fibra de carbono.

Éxitos del M3 GTR en competición

En lo relativo a los resultados cosechados por el M3 GTR en competición, todo se resume en que es uno de los coches más exitosos de la firma germana en los últimos años. Su debut tuvo lugar en las 12 Horas de Sebring de 2001, y si bien no logró la victoria, solo necesitó dos pruebas más para lograr un doblete, al que seguirían seis victorias más en su clase de forma consecutiva.

BMW M3 GTR de competición

Con semejante rendimiento en su primer año, no es de extrañar que BMW Motorsport se llevase el gato al agua en la clasificación de constructores y su piloto principal, Jörg Müller, el título de pilotos. Sin embargo, la firma rival –Porsche– afirmó que los bávaros hicieron trampas.

Según los de Stuttgart, BMW desarrolló un prototipo de carreras exclusivo que nada tenía que ver con las 10 unidades del Strassen Version. ¿Resultado? Porsche ganó la disputa y la AMLS exigió a BMW que fabricasen 100 unidades de la versión de calle y un total de 1 000 motores V8 en un año. La marca, incapaz de cumplir dicha petición, se vio obligada a abandonar el certamen tras una temporada.

No todo estaba perdido, ya que BMW reutilizó el coche en tres ocasiones con motivo de las 24 Horas de Nürburgring, de 2003 a 2005, y logró la victoria en dos ocasiones, para cerrar así un capítulo más en la historia de BMW.

Sin embargo, es preciso señalar que no sería el último M3 V8 en competir, ya que años más tarde la marca presentaría la cuarta generación, el M3 E92 y su homologo de carreras, el M3 GT2.