Accidentes que costaron mundiales a sus protagonistas

· 2 agosto, 2018
Vemos algunos de los accidentes que más caros costaron a sus protagonistas, un momento dio al traste con el sueño de alzarse campeones

A lo largo de la historia de un deporte tan longevo como competitivo como es la Fórmula 1, se ha visto como el piloto campeón a final de temporada lo ha logrado de forma cuestionable, casual, o por derecho propio. Paralelamente, pocos hablan de aquellos que perdieron por culpa de accidentes desafortunados que los dejaron fuera de la lucha.

Durante la temporada 2018 de Fórmula 1 todavía se sigue hablando del un accidente de suma importancia que protagonizó Sebastian Vettel en el GP de Alemania tras liderar gran parte de la prueba.

El piloto alemán se iba largo en la curva 13 e impactaba contra las protecciones al mismo tiempo que terminaba enganchado en la puzolana. Tras dicho incidente, Vettel pasó de liderar el campeonato a la segunda plaza a mucha distancia del primero, Lewis Hamilton.

Con lo igualada que está siendo la temporada de este año, muchos adelantan que este incidente será decisivo a final de año, determinando quien será el Campeón del Mundo de 2018. Ante tal situación, no se nos ha ocurrido nada mejor que recordar accidentes que costaron mundiales a sus protagonistas.

Lewis Hamilton, Malaysia 2016

La temporada de 2016 estuvo protagonizada por la intensa lucha interna que había en Mercedes. Lewis Hamilton y Nico Rosberg luchaban por el título por tercer año consecutivo, y la rivalidad alcanzó cotas impensables, llegando a chocar entre ellos en varias carreras.

Rotura de motor de Hamilton en Malasia 2016.

Pese a todo, el piloto británico parecía encaminado a conseguir su cuarta corona, la tercera consecutiva hasta que de forma inesperada, en las últimas vueltas del GP de Malasia su motor dijo basta. Sus gritos por la radio con el motor en llamas en plena recta de meta siguen resonado hoy en día.

Tras este descalabro Hamilton se anotaría un tercer puesto y cuatro victorias, por una victoria y cuatro segundos puestos de su compañero, quien finalmente se coronaría campeón en Abu Dhabi por un margen de cinco puntos.

Fernando Alonso, Japón 2007

Además del varapalo sufrido por el mismo Fernando Alonso en 2012 y 2010, la temporada de 2007 se recuerda por una de las más competidas y cuestionables de los últimos años. El español aterrizaba en McLaren tras lograr sus dos títulos consecutivos de la mano de Renault. Una vez en Woking, se encontraría con un debutante Lewis Hamilton.

El alto nivel del británico quedó claro desde la primera carrera, produciéndose una guerra interna que perjudicó al español, quien tuvo que rendir al 110% para compensar las trabas que le ponía su propio equipo. A todo esto se sumó el caso de espionaje entre McLaren y Ferrari. Una bomba de relojería a punto de estallar.

Los tres contendientes al título de 2007 empataron a accidentes, con uno para cada uno.

Durante todo el año la batalla se centró entre los pilotos de McLaren y Kimi Räikkönen, piloto de Ferrari. Cualquier error sería decisivo, y Alonso lo cometió bajo el diluvio que tuvo lugar durante el GP de Japón de aquel año. El aquaplaning le hizo perder el control y estamparse contra las protecciones mientras que sus rivales subían al podio.

Una carrera después, en China, Hamilton sufría su único abandono en la entrada a boxes, con el famoso ‘sanganchao’ de Gonzalo Serrano en la retransmisión de Telecinco. Por otro lado, Räikkönen ya abandonó con anterioridad, por lo que los tres llegaban a Brasil –última carrera– casi en igualdad de condiciones.

Finalmente, la carrera concluiría con el piloto de Ferrari como nuevo campeón con el mínimo margen de un solo punto (110) por los 109 de Alonso y Hamilton, empatados en la segunda posición.

Michael Schumacher, Inglaterra 1999

El caso de Michael Schumacher en la temporada de 1999 es quizás el más especial de esta lista, y es que no fue el accidente en sí lo que lo apartó de la lucha por el título (terminaría quinto), sino las consecuencias del mismo. Todo ocurría en el GP de Gran Bretaña, octava carrera del año.

Shcumacher impactaba violentamente contra las barreras y se lesionaba las piernas. Dicha lesión le obligó a saltarse las siguientes seis carreras, retornando a tiempo para las dos últimas con el fin de ayudar a su compañero Irvine a ganar el título, el cual finalmente terminó en McLaren gracias a Mika Häkkinen.

Alain Prost y Ayrton Senna, Japón 1989/90

Para concluir esta lista dejamos tres de los accidentes más emblemáticos de la historia que costaron mundiales a sus protagonistas. En este caso hablamos de los mismos pilotos, Alain Prost y Ayrton Senna. Durante el GP de Japón de 1989 el francés impactó intencionadamente contra su compañero cuando éste se disponía a adelantarlo.

Alain Prost y Senna en el accidente de Japón de 1990

El francés abandonaría mientras que el brasileño terminó ganando la carrera. Sin embargo, tras una larga reunión con la FIA, Senna fue descalificado y Prost terminó siendo el Campeón de aquella temporada ya que en la última carrera no había posibilidades matemáticas de que perdiera el primer puesto.

La trifulca no terminó aquí, y es que al año siguiente la situación fue la misma pero con las posiciones revertidas. Senna llegaba a Japón líder, y si Prost o ambos abandonaban se proclamaría campeón. Con esto en mente, el astro brasileño cerró la puerta en la primera curva y ambos terminaron chocando, evidenciando la rivalidad entre ambos pilotos.

Nigel Mansell, Australia 1986

Nuestro último protagonista puede dar incluso lastima, y es que hablamos de Nigel Mansell, uno de los pilotos que más lucho por ganar un título y que finalmente, en 1992, lo logró cuando ya estaba más fuera que dentro de la Fórmula 1.

Pero antes de 1992 el piloto británico tuvo una excelente oportunidad en 1986. Tras llegar líder a la última carrera, tan solo necesitaba sumar más puntos que Prost para ganar la corona, la tarea terminó por complicarse.

Durante el transcurso de la carrera, uno de los neumáticos traseros del Williams de Mansell explotó, forzando su retirada y perdiendo así un título que tenía en la palma de su mano.