¿Qué es la cilindrada de un coche?

· 2 diciembre, 2018
Es una regla habitual querer mayor potencia para nuestro vehículo, pero a menudo no parece la elección más racional, por bolsillo, seguridad y funcionalidad; conoce todo respecto a la cilindrada de un coche

Cuando buscamos un coche uno de los parámetros que miramos es que tenga más o menos cilindrada, pero, ¿Sabemos que es la cilindrada? ¿Sabemos cómo interpretarla? Hoy explicaremos su significado, para qué sirve y cómo medirla.

¿Qué es la cilindrada?

Cuando hablamos de cilindrada nos estamos refiriendo al volumen útil de todos los cilindros del motor. Esto lo mediremos siempre en centímetros cúbicos, siempre y cuando estemos hablando de coches europeos, si hacemos referencia a un coche americano hablaremos de pulgadas cúbicas.

Es decir;la cilindrada es el volumen geométrico que ocupan el conjunto de pistones desde el punto muerto inferior hasta el punto más alto, al que también se le llama punto muerto superior. La cilindrada de nuestro coche nos dará mucha información acerca de la capacidad de trabajo que tiene el motor.

Esto quiere decir, que en general, cuanta más cilindrada tiene un motor, más potencia va a desarrollar, sin embargo no todo son ventajas, el hecho de que un coche cuente con más cilindrada también suele ser sinónimo de mayor consumo.

Quedarse sin gasolina en el coche

Hoy en día con la tecnología que vemos en el mercado son muchos los que a la hora de comprar un coche tienen opiniones divididas. Unos prefieren un motor mucho más grande, como los que tenían los coches de antaño, pero hay otros que prefieren un motor más pequeño y moderno.

A la hora de comprar un coche no debemos fijarnos solo en su parte estética si no también en su parte más técnica, hemos de tener en cuenta si vamos a usarlo en ciudad, en cuyo caso nos vendrá mejor un coche que consuma poco combustible.

Sin embargo, si queremos potencia no solo será importante que el coche cuente con una gran cilindrada sino que además tendremos que saber sacar provecho de ella.

La diferencia que existe entre un coche con cuatro cilindros y otro simple, que usamos para ir de un punto a otro, es de casi el triple. Un motor de 1,2 o 1,4 litros tiene el mismo consumo que un vehículo que cuenta con un propulsor V8, con lo que nos ahorraríamos una importante cantidad de dinero en combustible.

Algo que hemos de tener claro es que cuanta más potencia mejor será la respuesta del coche ante cualquier tipo de situación. Esto tiene consecuencias que veremos reflejadas en el precio del coche, no solo a la hora de comprar el vehículo, sino también en su mantenimiento, ya que el coche necesitará neumáticos más grandes, mayor desgaste de frenos…

Por lo que a la hora de escoger un coche, lo mejor es pasarse de potencia que quedarnos cortos. De no ser así, siempre podemos aumentar la potencia con chips de potencia o centralitas especiales, pero no es algo que suela hacer el conductor medio.

Para saber que potencia hemos de escoger tenemos que pensar en el uso que le damos al coche y el estilo de conducción que queremos, mientra valoramos si solemos viajar solos o, si por el contrario, lo hacemos con más gente y el maletero cargado, ya que esto supondrá un consumo adicional.

¿Cual es la cilindrada óptima?

En teoría, un motor con una mayor cilindrada nos va ofrecer una mejor respuesta ante determinadas situaciones, pero eso sí, tendremos un consumo mayor. A cambio nos ofrecen una mayor fiabilidad al ir más holgados que con uno de menor potencia.

Otro factor a tener en cuenta es cuántos cilindros tiene nuestro motor. Cuanto mayor sea el número de cilindros, menos vibraciones tendrá el propulsor, y veremos un mejor comportamiento porque será más progresivo.

Coche tricilíndrico.

¿Qué disposición han de tener los cilindros?

Como se colocan estos dentro del motor, en una vista de perfil, tienen sus pros y sus contras:

  • Cilindros en línea: esta suele ser la colocación habitual en motores de menos de cinco cilindros. Una gran ventaja es que ocupan muy poco espacio, y es por ello que se utilizan en la mayoría de los coches actuales.
  • Cilindros en V: esta es una posición habitual en los coches que cuentan con gran cilindrada. Con esta distribución conseguimos que las inercias que generan las piezas se compensen y equilibren, para lograr un funcionamiento más suave.
  • Cilindros opuestos: estos son los motores bóxer que utilizan muy pocos fabricantes, ya que ocupan mucho más espacio que un motor convencional. Por ello solo los veremos en los coches deportivos o en vehículos grandes, algunas de las marcas que más los usan hoy en día son Porsche y Subaru.