6 motivos por los que suenan los frenos del coche

Virginia Duque Mirón · 3 mayo, 2018
No importa la intensidad del sonido, si notas algún ruido extraño en los freno, ve al taller en cuanto lo detectes, recuerda que el coche siempre avisa cuando algo no va bien

Aunque una reparación de los frenos no suele ser muy costosa, cuando estos suenan, no podemos evitar preocuparnos, pues si fallaran, podrían costarnos la vida. Hay unos motivos más graves que otros y conocerlos te ayudará a actuar con rapidez, especialmente cuando sea necesario. Veamos los motivos por los que suenan los frenos del coche.

Por qué suenan los frenos del coche

Además de la preocupación que un ruido en los frenos puede ocasionarnos, debemos reconocer que es un sonido muy molesto, e incluso vergonzoso cuando es muy sonado. Debido a que los frenos son una de las partes más importantes de un coche, debemos tenerlos siempre a punto.

Coche pegando un frenazo.

Por prevención, si algo suena, por leve que sea, es porque algo sucede. Actuar con rapidez te ahorrará problemas y dinero. Estos son los motivos más comunes por los que suenan los frenos del coche:

Pastillas de freno

Las pastillas de freno se gastan con el paso del tiempo, es algo normal, por lo que no hay que preocuparse. Su costo no es elevado y su colocación muy sencilla. El problema radica en cuánto tiempo dejamos que suenen.

Unas pastillas gastadas reducen considerablemente el tiempo y la eficacia del frenado y podría costarnos la vida. En cuanto escuches un chirrido por la fricción de estas con los discos, pide cita en un taller, no te la juegues.

Suciedad

La suciedad se acumula fácilmente en el sistema de frenado, entre los discos y el material que desprenden las pastillas. Esto podría hacer que se emitiera un sonido no común que podría incluso hacerte pensar que las pastillas están gastadas, o que empiezan a gastarse.

Al haber un obstáculo entre los discos y las pastillas, la eficacia del frenado se ve reducida y podrías arriesgar tu vida. El error que se comete ante este problema es que como el sonido no es tan intenso que el de desgaste de pastillas, podemos dejarlo y dejarlo pensando que no es grave. Hacerlo así te costará más tiempo y dinero después.

Material de fricción

Cuando se acumula este en los frenos de tambor, estos chirrían de una manera muy desagradable. Al no haber un sistema de extracción, como sucede con los frenos de disco, se almacenan estos residuos que crean un sonido incómodo.

Debido a esta acumulación, las zapatas no trabajarán de forma correcta y por tanto el frenado será mucho más limitado de lo habitual. Una avería sencilla y barata pero que requiere urgencia para repararla.

Uso excesivo de los frenos

Hay conductores que tienen la costumbre de frenar todo el tiempo, en vez de reducir marchas por ejemplo. El problema de este tipo de conducción, es que los frenos se sobrecalientan y esto podría cristalizar la zona, evitando la fricción correcta de ambas partes y por tanto reduciendo en exceso la efectividad del frenado.

Discos en mal estado

Si por ejemplo has dejado que unas pastillas estén trabajando más tiempo del habitual, es posible que hayas dañado los discos de freno, y que, aunque hayas cambiado las pastillas, los frenos sigan sonando.

Si esto sucede, habrá que cambiar los discos de freno. Otras causas por las que estos pueden dañarse, es una mala rectificación de ellos, mala calidad o por el daño de alguna otra pieza del sistema de frenado.

Vibraciones

Las vibraciones no son en realidad una avería, provocan un sonido en los frenos debido quizá a un viento fuerte o un terreno complicado que ocasione que haya una vibración entre el disco y las pastillas. Esto no significa que ninguna de las dos piezas esté en mal estado ni mucho menos.

Consejos para una conducción segura.

No obstante, este sonido ocasionado por vibraciones debe ser algo puntal, si sucede a menudo, mejor ve al taller sin falta.

Estos son los motivos más conocidos por los que te suenan los frenos del coche. Ya sabes que para ahorrarte problemas y dinero, lo mejor es ir al taller al más mínimo cambio en el funcionamiento de tu coche.